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ITM. / A. GÓMEZ
  • Nueve estudiantes de FP del ITM y del Río Ebro completarán su formación en empresas extranjeras gracias a un Erasmus

La Formación en Centro de Trabajo (FCT) es una asignatura más que deben aprobar los alumnos que quieren obtener su título en Formación Profesional; aunque su ‘temario’ no se imparta en clase y, en algunos casos, ni siquiera en español, como les ocurre a los estudiantes que han optado por hacer la maleta para realizar sus prácticas obligatorias en empresas fuera de España. Ese es el caso de 7 alumnos mirandeses de Grado Superior de FP.

La mayoría se ha formado en el ITM, centro que lleva desde 2015 implicado en el desarrollo de programas de cualificación internacional y que en estos momentos ultima el viaje de 6 de sus estudiantes. Tres de ellos se van a trasladar a Italia, otro a Portugal, uno más a Polonia y para un último se está sopesando si Irlanda o Inglaterra. De ellos, 4 confían en completar su capacitación en Comercio Internacional, uno en Administración y Finanzas y otro en Diseño en Fabricación Mecánica. Alumnos voluntarios que, además, han tenido que demostrar el nivel de inglés exigido.

«Si no lo cumplen no pueden optar», destacó la directora del centro, Sonia Ortiz, ya que aunque había alguna persona más interesada en salir no cumplía con todos los requisitos. De los que van a ir les hay que tienen certificado B2 y a los que no, se les hace un seguimiento específico en el centro. También hay que tener en cuenta que el propio programa Erasmus «proporciona una inmersión lingüística en el país al que van».

Pero hay veces que cuesta motivar a los alumnos para que se animen a hacer la maleta y no solo por lo que supone trabajar en una lengua distinta a la materna, sino porque «piensan que les quita oportunidades de conseguir un trabajo. Algo totalmente falso porque un Erasmus en un currículum abre muchísimas puertas. Personas que viajan y se mueven encajan con los perfiles que buscan las empresas», recalcó. Sin olvidar que algunos de los que se fueron no han vuelto porque les ofertaron un empleo en el lugar de destino y optaron por quedarse. «En Londres tenemos tres antiguos alumnos», recordó Ortiz.

Más escasa es la experiencia en este campo del CIFP Río Ebro, que acaba de estrenarse en el Erasmus enviando a la localidad alemana de Kassel a Diego Cobos, estudiante de Automatización y Robótica Industrial (ARI), quien el lunes se incorporó a la empresa Elkom Elektronik GHBH. El instituto obtuvo la carta Erasmus hace dos años pero no había logrado ocupar una plaza. «Hasta ahora la dotación económica era insuficiente para estar fuera tres meses y muchos alumnos no podían hacer frente al desembolso. Pero la beca ha subido a unos 1.200 euros y eso nos ha ayudado a incentivar a la gente», valoró Juan Aliste de Paula, responsable del programa en el centro.

De hecho, van a incluir en esta iniciativa de internacionalización a dos antiguos alumnos, postgraduados, una posibilidad que incluye el programa y a la que se han acogido para enviara partir de mayo a Polonia a una titulada en Estética y a la República Checa a otro de ARI. «A nivel personal a ellos les diferencia esta experiencia, demuestra una capacidad proactiva, un espíritu emprendedor... Es algo que se valora bastante y que dice mucho de ti».

Redes de apoyo

Son tres desplazamientos que, en su primera experiencia, les han ayudado a conseguir dos consorcios con los que han estado en contacto: uno de la Cámara de Comercio de Burgos y otro del Instituto de la Juventud de Castilla y León. «Han hecho de intermediarios iniciales entre nuestro centro y las empresas. Después aquí hemos contactado personalmente con los sitios para gestionar la relación con los tutores y el seguimiento de los alumnos, hemos descrito en qué queremos que formen a nuestros alumnos», explicó.

En ese sentido valoró como algo interesante la posibilidad de crear en la ciudad, de la mano de la entidad cameral o de algún organismo empresarial, un consorcio que reúna a todos aquellos centros que envíen alumnos al extranjero. «Creemos que puede ser algo ventajoso para las industrias y los estudiantes».

También para los docentes. De hecho, ambos institutos participan en intercambio de experiencias con homólogos de otros países. Un profesor del Río Ebro se desplazó el pasado año a Bucarest, en Rumanía, para participar en una seminario Conector y el ITM ha enviado este curso a un miembro de su plantilla a Alemana durante una semana, en el marco de la iniciativa ‘Job shadowing’, de formación y aprendizaje del profesorado. Al mismo tiempo, aquí mostraron su modelo de trabajo a dos docentes de ese país.

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