El Correo

Emprendedoras en las aulas del Río Ebro

Las alumnas, junto con el docente, muestran el logotipo del proyecto.
Las alumnas, junto con el docente, muestran el logotipo del proyecto. / AVELINO GÓMEZ
  • Un grupo de alumnas trabaja en el proyecto de empresa ‘Ebro Go’, una aplicación web para impulsar el comercio de Miranda

Una plataforma facilitadora para dinamizar el pequeño comercio de Miranda y aprovechar las sinergias que puedan aportar tanto La Rioja como el País Vasco. Una ‘app’ o aplicación web, para móvil, tableta u ordenador, que constituiría una gran superficie virtual de oferta variada donde cada minorista pondría a la venta sus productos. Se trata del proyecto de negocio que están desarrollando Eloísa Nieto, Nicole Gutiérrez, Victoria Alonso, Antonia Pascual, María González y Emilia Pop desde las aulas del Centro Integrado de Formación Profesional Río Ebro. Con el nombre ‘Ebro Go’, esta propuesta que se ha presentado a la III edición del certamen STARTinnova partió de las propias estudiantes, que cursan 2º del ciclo Superior de Estética y Bienestar, si bien es Juan Manuel Conde Sánchez, profesión de Formación y Orientación Laboral, el que las guía en todo el proceso. «Queremos crear una plataforma donde los comercios tengan un escaparate ‘online’ ya no solo a nivel local o autonómico sino incluso internacional. Para ello queremos aprovechar sinergias».

En estos momentos el proyecto está en fase de desarrollo. «Ya tenemos la idea y después vamos a marcarnos unos objetivos que sean medibles y realistas, y a concretar con quién, cómo y de qué forma los vamos a afrontar. Ahora estamos intentando enlazar y averiguando cómo podemos acercarnos a un sitio u otro. Tenemos en mente realizar encuestas por la ciudad y sus alrededores para ver cómo ven el proyecto desde el sector, si creen que tenemos posibilidades de que el consumidor se acerque. Ya tenemos el logo. Y estamos llevando a cabo una campaña de marketing. Colocaremos anuncios por el municipio», avanzan los promotores.

A través de la ‘app’, «nosotros seríamos como una agencia de publicidad. Cada empresario introduciría su ‘stock’ y los precios y se encargaría de gestionar con el comprador el envío, la recepción y el pago. La aplicación serviría de escaparate, de promoción y de creador de sinergias. Un elemento aglutinador». «Trabajamos y desarrollamos las actividades en el aula y fuera de ella; dentro, con las habilidades de pensamiento y fomentando la cultura emprendedora; y fuera realizamos entrevistas para conocer el entorno». Por ejemplo con la Cámara de Comercio de Miranda, con cuyo presidente han mantenido un encuentro recientemente. «Le gustó la idea», celebran desde el grupo de artífices. En un principio todo nace como proyecto de empresa, aunque «si la idea encuentra el apoyo o la financiación suficiente y la viabilidad, podría ser realidad. ¿Por qué no?», dicen las alumnas.

De entrada probarán con STARTinnova, donde «sabemos que compiten muchos proyectos de muchas comunidades, pero creemos en el nuestro, nos ilusiona». Este grupo de empresarias en potencia asimismo desea «aportar algo a nuestro entorno, por eso se llama Ebro Go». «Queremos aprovechar toda la parte que baña el río porque es una zona en la cual el pequeño comercio tiene que tomar impulso, queremos que se agrupe», remarca Conde. Eso sí, «queremos ser realistas, tener los pies en el suelo, y esto es medible. El proyecto empieza por la idea, los objetivos, la estimación del coste, la fuente de financiación... Y es lo que vamos a trabajar durante este curso. Pero si sale adelante, puede ser realidad». Ante todo «veo las ganas y la ilusión de las alumnas. Y tenemos todo el apoyo del centro».

En busca del ‘ángel inversor’

La viabilidad de la propuesta depende mucho de la disposición que muestren desde el sector minorista local y el de otros municipios. Pero es posible. «¿Quién le iba a decir a La Nevera Roja (ahora JustEat) o BlaBlaCar que iban a tener tanto apoyo? Son las llamadas ‘start ups’, empresas de desarrollo tecnológico que con el tiempo van encontrando lo que se denomina el ‘ángel inversor’, que es el que pone la financiación y luego se retira». Es el empujón que precisaría ‘Ebro Go’.

Al margen de eso «queremos animar al emprendedor que sale de las aulas a no quedarse estancado con el título, sino a buscar vías. Y en este país y en esta zona creo que el empresario podría tener favorable acogida además por la situación geográfica estratégica, con 3 comunidades muy enlazadas». Actualmente «vemos que el pequeño comercio local está muy disperso, cada uno en una zona... Queremos dinamizar todo el sector ante el daño que les están haciendo las grandes superficies». Las alumnas recuerdan que sacar adelante su idea «depende de que los comerciantes se involucren y estén dispuestos a hacer un pequeño esfuerzo, de entrar a la página y actualizarla. Es fácil», animan.

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