El Correo

La Hermandad cree que Miranda merece un punto fijo de donación por «su compromiso»

Los mirandeses acudieron ayer a donar al autobús del Centro de Hemoterapia.
Los mirandeses acudieron ayer a donar al autobús del Centro de Hemoterapia. / AVELINO GÓMEZ
  • Del Amo reclama un acuerdo para «intentar que las aportaciones de sangre y registros de médula sigan como hasta ahora»

El objetivo está claro: recuperar la normalidad para que las donaciones no se vean perjudicadas. El presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Burgos, Francisco del Amo, lo tiene muy claro. «Por encima de todo, hay que intentar conseguir que las aportaciones de sangre y los posible registros de médula sigan como hasta ahora, en el sitio de siempre, en Cruz Roja, donde la gente está acostumbra a acudir. Punto». Pero, ¿por dónde pasa la solución? Eso es algo que, de momento, no está claro; aunque confía en que se dé con la fórmula para volver a la normalidad antes del día 27, la siguiente jornada marcada en el calendario, ya que «los mirandeses tienen que seguir donando. Por encima, del malestar o el enfado hay que continuar ayudando a los que lo necesitan, los enfermos», insistió.

Y es que los números de la ciudad son importantes para el conjunto. En lo que llevamos de año se han alcanzado las 1.455 bolsas, a las que quedarían por sumar las recogidas ayer. Una cifra que, además, marca un importante incremento que se ha ido consolidando en los últimos seis años. 2010 acabó con 1.046, lo que supone un aumento del 28% en estos momentos, por lo que el porcentaje irá evolucionando al alza de aquí a final de año, conforme se realicen más jornadas.

La última, la de ayer, en el autobús del Centro de Hemodonación y Hemoterapia de Castilla y León, «la única solución provisional que se ha encontrado para que siga habiendo donación» hasta que se busque una salida al desencuentro con Pulgares Arriba que decidió plantarse y no ejercer como voluntarios después de que se les comunicara que no podían seguir haciendo registros de candidatos a donantes de médula, única condición que el colectivo puso antes de ponerse al frente de la hermandad a nivel local.

«Desde que el jueves de la semana pasada hablamos con el Centro de Hemodonación para decir que no acudiríamos si no se nos permitía registrar médula, ni siquiera nos han notificado que venía un autobús», lamentó Carolina Vadillo, notablemente disgustada; y que sí que quiso que quedara muy claro que, en ningún momento, han pretendido boicotear la extracción de sangre, si no defender también la de médula, que se ha suspendido en la ciudad. «¿Por qué cambiar las cosas que van bien? Mejor no podíamos ir», incidió.

Reconducir la situación

Ahora toca sentarse a hablar para buscar una solución que se presenta como imprescindible para que se puedan seguir realizando las donaciones como hasta ahora. «Vamos a ver si conseguimos ponernos de acuerdo», incidió Del Amo. Uno de los aspectos en los que se está trabajando es en que Miranda, «por el compromiso que ha demostrado tanto con la donación de sangre como con las pruebas de médula», cuente con un punto fijo. «Se merece ese reconocimiento. Por eso voy a seguir luchando», aseguró el presidente provincial.

Y es que los inscritos como candidatos a dar médula ósea también han crecido de manera exponencial, desde los 72 de 2012 a las 183 altas del ejercicio actual, y lo han hecho sin problemas. Ni en Miranda ni en la provincia se han dado las quejas sobre la información que se da a los donantes o personas que van a la extracción sangre y se sienten desplazadas por la otra actividad. Situaciones que, al parecer, sí se han producido en otros lugares y que han llevado a la Organización Nacional de Transplantes (ONT) y la Fundación Josep Carreras, en coordinación con el Centro de Hemoterapia, a acordado limitar las pruebas de médula a los puntos fijos de las 10 hermandades (la de Miranda depende de la de Burgos).

Algo que, Del Amo, a título particular considera «poco efectivo», por lo que apostaría porque se pudiera hacer en todos los hospitales de la región. «Creo que no se deberían separar ambas cosas y no se puede pedir a la gente que haga cien kilómetros para hacerse las pruebas». De hecho, reconoce que Miranda, «con el registro de médula ha aportado nuevos donantes de sangre». Algo en lo que, además, la provincia puede «sacar pecho» por sus números. Ya que si la media nacional de gente que da su sangre es de 38 por cada 1.000 habitantes, en Burgos hay 54.

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