El Correo

Uno de cada diez dependientes de la provincia tiene su domicilio en Miranda

Más de un millar de mirandeses, concretamente 1.102, tiene reconocida su prestación de ayuda a la dependencia.
Más de un millar de mirandeses, concretamente 1.102, tiene reconocida su prestación de ayuda a la dependencia. / AVELINO GÓMEZ
  • El 99% de la gente con derecho a prestación la recibe, un 30% más que la media nacional

Más de un millar de mirandeses, concretamente 1.102, tiene reconocida su prestación de ayuda a la dependencia, según la estadística del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) cerrada a finales de agosto. Representan uno de cada diez de los que disponen de este tipo de compensación en la provincia. En Burgos son, en total, 11.203 las personas que cuentan con prestaciones reconocidas. El resto del grupo se complementa con los 909 dependientes reconocidos en Aranda y los otros 4.087 que residen en el resto de los municipios de la provincia.

Esos números suponen que el 99,14% de las personas dependientes con derecho a prestación que viven en territorio burgalés ya la está recibiendo. Son casi 30 puntos por encima de la media nacional, que se sitúa en el 69,56%. Por el contrario, el colectivo que espera recibir su ayuda supone el 0,86% del total, un 30% menos que la media de todo el país.

Una situación muy distinta a la registrada hace solo un año. Entonces, a 31 de julio, el número de mirandeses dependientes que estaba esperando las ayudas que tramita la Junta de Castilla y León se situaba en el 26,42%. La demora afectaba, por tanto, a 1 de cada 4 beneficiarios del sistema, siendo, en términos absolutos uno de los niveles más elevados de la Comunidad autónoma, solo superado entonces por Aranda, y en un puñado de décimas: el 26,87%.

La situación se ha corregido después de que el número de personas en situación de dependencia a la espera de coberturas se disparara el verano del pasado año en la provincia de Burgos como consecuencia de la incorporación de los beneficiarios de Grado I, que son los que engloba el colectivo con un nivel de necesidad de ayuda moderado. Entonces, a 31 de julio de 2015, el total de burgaleses con derecho a esta prestación se incrementó en 2.849 en un solo mes.

En el mismo periodo, el total de personas dependientes en Burgos que estaban esperando ver concedida la ayuda tras reconocerse su derecho a percibirla creció en 2.565, pasando de un 0,64% a un 24,12%. Un porcentaje que se superó en los otros dos núcleos urbanos con mayor población de la provincia, al registrar los citados 26,42% (Miranda) y 26,87% (Aranda). En lo referente a la capital, se registró un repunte del 0,39% al 20,87%. En la actualidad, las 11.203 personas que se atiende en la provincia Burgos acumulan un total de 14.431 prestaciones.

En relación con las personas reconocidas como severos y grandes dependientes, Grados II y III, los datos del Imserso señalaban que, en el mes de agosto, Castilla y León atendía al 99,79% de ellos. Esto supone que, mientras en el conjunto del país la lista de espera era del 14,96%, en la región era prácticamente inexistente.

El 98,4% de los moderados

Al mismo tiempo, la estadística del Instituto de Mayores y Servicios Sociales señalaba que la comunidad había incorporado ya al 98,40% de los dependientes más moderados, muy por encima de la media nacional que se sitúa en el 37,18%. Castilla y León atiende en la actualidad a 6.712 personas de Grado I. En lo que al conjunto regional se refiere, la Junta atiende ya a 84.566 personas que acumulan un total de 107.247 prestaciones.

El cambio respecto al pasado ejercicio obedece fundamentalmente la que en el último año se ha incorporado al 98,40% de Grado I, muy por encima de la media nacional que se sitúa en el 37,18%. La región atiende en la actualidad 26.712 personas con dependencia moderada. De las 85.123 personas con derecho a prestación, 84.566 tienen identificadas y reconocidas 107.247 prestaciones, ya que una puede tener varias a la vez.

La evolución de los datos es, sin duda, positiva para la procuradora del PSOE, la mirandesa Virginia Jiménez, pero sin que ello nos lleve a olvidar que estamos hablando de personas con necesidades especiales, «en algunos casos extremas, tanto de ellos como de sus familiares». Por lo que el hecho de que haya solo una que esté a la espera de recibir una ayuda a la que tiene derecho por ley. Sin olvidar tampoco que «se ha tardado casi un año en regularizar la situación con la incorporación al sistema de los dependientes de Grado I», concluyó.

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