El Correo

«Si la crisis es perseverante yo puedo decir que soy perseverante mas uno»

«Si la crisis es perseverante yo puedo decir que soy perseverante mas uno»
  • Con su método de venta puerta a puerta, Sergio Hernández ha conseguido ya 7.000 lectores y ha llegado con ‘¿Y por qué no?’ a su sexta publicación

Escritor al uso en cuanto que desarrolla el oficio como cualquier otro, palabra tras palabra para construir las frases que acaban convirtiéndose en una historia, sí lo es, pero Sergio Hernández López-Pastor se sale de la norma cuando se comprueba la manera en la que este vizcaíno contacta con sus lectores. Puerta a puerta ofrece sus publicaciones y a través de las nuevas tecnologías consigue mantenerse en contacto directo con sus lectores.

–Entre ellos algunos mirandeses pueden contabilizarse ¿no?

–Pues la verdad es que sí. Aquí, como en otras ciudades he ido recorriendo las casas y, con aceptaciones en unos caso y negativas en otros, he ido encontrando gente que conoce muchas de mis obras.

–¿De ahí que Miranda haya sido uno de los lugares para la presentación del último libro?

–Por supuesto, porque al margen de ofrecer mis trabajos como suelo, también es bueno presentarlos de vez en cuando. Y eso es lo que he hecho en la Librería Estudio con el que ya es mi sexto libro.

–Quién iba a decir que con este método tan particular se iban a ir incrementando así las publicaciones ¿eh?

–Bueno. El comienzo fue consecuencia de una mala situación, de quedarme en paro y acabar encontrando una posible salida. Surgió como producto de la crisis, pero si la crisis es perseverante yo soy perseverante más uno. Desde ‘Soy un gusano’ hasta ahora han pasado muchas cosas.

–Tantas que ahora, después de ejercer y seguir haciéndolo, como escritor errante, ofrece a esos lectores a los que quiere conocer ‘¿Y por qué no?’

–Eso es. Éste que tenemos entre manos no es una novela al uso. Después de estos años, desde 2010 llamando a infinidad de puertas, han sido muchas las anécdotas que me han sucedido y he pensado que las más significativas podían quedar reflejadas en un libro; y este es el resultado.

–¿Habrá habido de todo no?

–Por supuesto, bueno y malo.

–Sin desvelar los entresijos ¿qué podemos saber?

–Me he encontrado con muchas situaciones, desde que me abrieran la puerta con un cuchillo en la mano o me mordiera un perro, hasta entablar conversación con una señora que me dijo que tenía una máquina de escribir y que no sabía qué hacer con ella, así que me la dio. También ha habido quien me ha comprado libros al trueque por así decirlo, me han dado miel y otras muchas cosas.

–Vamos, que ha habido infinitas sorpresas.

–Pues sí, y algunas tan gratas como comprobar que quien me abría la puerta fuera Dolores Redondo; fue en 2012 cuando aún no era tan conocida como ahora, pero hablar con una escritora como ella fue fantástico.

–Y ¿ella es una de sus lectoras?

–Le interesó la propuesta y la fórmula; charlamos un rato, como lo hago con todos a los que les muestro mis trabajos.

–Que son ya un número considerable ¿no?

–Pues la verdad es que estoy satisfecho. El trabajo por dar a conocer mis libros es muy intenso y es gratificante comprobar que hay gente que te sigue. Es algo que conozco a través de mi blog. Estamos a punto de llegar ya a las siete mil personas; algo impensable cuando comencé.

–¿Es la mejor parte de todo esto?

–Por supuesto, me gusta mantener el contacto con mis lectores y al hacer presentaciones como la última tienes también la posibilidad de estar con todos ellos en un ambiente relajado.

–Y más si lo que se presenta es un libro de pequeñas historias que conforman la del propio autor ¿no?

–Es entretenido sí, lo mismo que creo que lo es el libro. Como son anécdotas cortas, algunas ocurridas aquí en Miranda, es sencillo de leer, ameno. Espero que también éste guste.

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