El Correo

El cementerio viejo muere por dentro

Las lápidas apiladas en distintos puntos son solo uno de los ejemplos del decadente estado de conservación del antiguo camposanto.
Las lápidas apiladas en distintos puntos son solo uno de los ejemplos del decadente estado de conservación del antiguo camposanto. / AVELINO GÓMEZ
  • El PP critica su «deplorable» estado y el gobierno replica que invertirá más en mantenimiento

De un tiempo a esta parte, el cementerio viejo proyecta una sensación de «abandono, decadencia e insalubridad» para los ciudadanos, tal y como denunciaron ayer desde el PP de Miranda. Una imagen «lamentable» que no se corresponde con el ambiente de duelo, respeto y paz que debería ofrecer cualquier camposanto. Debido al actual aspecto «ruinoso y abandonado» de la necrópolis, y ante la cercanía de la festividad de Todos los Santos, la formación instó ayer al equipo de gobierno a incrementar la partida presupuestaria para el mantenimiento del espacio, cuyo estado de conservación constituye hoy «un atentado para la vista», denunció la popular Charo Fernández.

En este sentido apuntó que «en los 4 últimos años se han recaudado por tasas un total de 406.590,93 euros», aunque en ese periodo únicamente se han asignado «6.500 euros por por año» a las reparaciones. Por ello reclamó que se adjudique «un mínimo de 100.000 euros» en las cuentas de 2017. Desde el área de Obras y Servicios reconocen que lo invertido hasta ahora no ha sido suficiente, si bien precisan que el cementerio requiere de un elevado número de reformas y que ya se han acometido algunas. «No ha estado abandonado», argumentó el concejal Adrián San Emeterio, señalando que el curso siguiente destinarán más dinero a adecentar el lugar.

«Estos años atrás hemos mejorado el techo de la caseta y parte de la fachada principal, y ahora queremos acabar las cubiertas, que es lo más prioritario, y también la fachada y otras pequeñas cosas que al final suponen muchos costes», avanzó. Los técnicos están en estos momentos «en el proceso de valoración» para concretar esas reparaciones pendientes. Precisamente, el PP enumeró no pocos desperfectos que aparecen desde la misma entrada.

Una fachada «cuyo arreglo se inició pero que se abandonó a su suerte, y donde parece haber un intento de prueba de pintura, junto a un vierteaguas y una puerta de hierro con apenas restos de pintura», describió Rodríguez. Otro de los puntos es la «accesibilidad dificultosa en silla de ruedas, ya que hay una rampa estrecha que obliga a hacer varios virajes y con solo un pasamanos». «Hay importantes humedades en la fachada de la capilla, manchas de óxido en las escaleras, suciedad en las paredes de las dependencias del personal, etc».

«Ha habido accidentes»

En el camino principal «hay adoquines levantados y algunos de ellos a distintos niveles, lo que supone un riesgo de accidentes por caídas, que ya se han producido. Una persona recibió puntos de sutura». Troncos de árboles salientes por encima del pavimento, rampas estrechas por las que no caben sillas de ruedas, césped seco y que en días de lluvia se transforma en un barrizal, aparte de caminos deteriorados con socavones y múltiples desniveles, así como la pérdida de cemento en calles y las paredes desconchadas son parte de esa imagen «deplorable» que denuncian los populares mirandeses.

Hay además «laterales del camino principal con una caída libre de al menos 15 centímetros», un riesgo más para los transeúntes. «Cruces ornamentales en mal estado, cornisas desprendidas en las que ya ha caído algún trozo de piedra a alguna persona, restos de vegetación, rincones con lápidas retiradas, restos de flores inservibles, maleza salvaje en cañerías y fachadas, un murete muy bajo por el que los vándalos podrían entrar, un sistema de vierteaguas totalmente ancestral, nichos apuntalados para evitar su derrumbe...».

Tras este deprimente paseo,el principal grupo de la oposición deduce que «la situación es grave y el gobierno está incumpliendo la ordenanza fiscal reguladora de la tasa por prestación de servicios en el cementerio, en vigor desde enero del 2014. La normativa dice que hay unos derechos de conservación por los que se paga un canon porcentual. Esa conservación incluye higiene general de las instalaciones, retirada de coronas y flores, mantenimiento de los árboles, limpieza de las calles y conservación de jardines y plantaciones». Por todo ello, además de reclamar el incremento de la partida, el grupo pide también «colocar bancos, ya que no hay ni uno, la construcción de un baño y la compra de escaleras adecuadas a distintas alturas y con medidas de seguridad». Desde el Ayuntamiento insisten en que el cementerio es antiguo y requiere numerosos arreglos que al final elevan mucho el coste. «El dinero destinado nunca es suficiente porque es un espacio muy grande, pero esperamos ir cubriendo el mayor número de mejoras», concluyen.

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