El Correo

Miranda visa proyectos para 46 viviendas en lo que va de año, frente a las 3 de 2015

Alguna grúa salpica actualmente el paisaje urbano de la ciudad después de un periodo de dos años sin presencia. AVELINO GÓMEZ
Alguna grúa salpica actualmente el paisaje urbano de la ciudad después de un periodo de dos años sin presencia. AVELINO GÓMEZ
  • El colegio de arquitectos y aparejadores constata un repunte en el sector, pero sin olvidar que «partimos de unos niveles muy bajos»

Tras dos años de encefalograma plano, sin la más mínima actividad necesaria para garantizar la supervivencia del sector, la construcción de viviendas retoma el pulso, aunque siga aún muy lejos de los momentos de mayor movimiento. El Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos e Ingenieros de Edificación de Burgos (COAATIE) ha tramitado en lo que va de año proyectos para levantar 46 viviendas en Miranda. De ellos, más de la mitad se ha visado entre julio y septiembre, en el tercer trimestre del ejercicio. Concretamente han sido 31, que representan el 67%. Se trata de dos edificios de pisos, uno de 15 y otro de 14, a los que se suman otros dos unifamiliares.

Más allá del número de proyectos que se incorporen a la estadística anual antes de que acabe 2016, las actuales cifras ya marcan una notable mejoría respecto a la situación registrada en los dos años anteriores, que acabaron con tres casas individuales proyectadas en cada uno de ellos. También los doce pisos visados en el último trimestre de 2013, los únicos de todo el ejercicio, se quedan lejos de los tramitados en este año.

Pero si se abre más el foco y se lleva la retrospectiva hasta 2007, se constata que la actividad del sector queda aún muy lejos, a años luz de los momentos de máximo esplendor, ya que hace 9 años, la ciudad tramitó proyectos para 788 inmuebles; lo que vino a suponer un 36% más que en 2006.

Pero solo un ejercicio después, en 2008, el balance del periodo se cerró con 49 viviendas visadas. Solo tres más de las que se han presentado en el colegio oficial durante los tres primeros trimestres del año en curso. Es cierto que entonces, en la estadística siguiente, la correspondiente a 2009, los números crecieron hasta los 253; pero también que un año después volvió a caer hasta los 30.

Altibajos que se repiten en otras zonas de la provincia, incluyendo Aranda y Burgos, aunque en ningún caso el desplome fue tan extremo como en Miranda. De hecho, en La Ribera se tramitaron visados para 114 viviendas –gracias a un plan regional que estaba en marcha– y en 2014, para 43. En ambos ejercicios aquí nos se quedamos en tres. Incluso en el Alfoz de la capital, una zona con especial peso de unifamiliares, hubo más promociones en los dos ejercicios anteriores, 15 el pasado y 18, el anterior.

Eso sí, en ambos casos, los números acumulados a lo largo de 2016 se quedan por debajo de los mirandeses, ya que Aranda suma proyectos para 9 viviendas y el entorno de Burgos, para 15. No es así en el caso de la ciudad burgalesa que en tres trimestres ya da duplicado sus números del pasado ejercicio (lleva 256), que acabó con proyectos visados para 106 viviendas. Una año antes alcanzó los 132, tras superar un 2013 con los peores registros. Finalizó con 54.

Hacer un pronóstico de cómo va a evolucionar el sector a partir de ahora, tanto en Miranda como en el resto de la provincia, resulta «dificilísimo» para Máximo Bulnes, secretario técnico del Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos e Ingenieros de Edificación de Burgos,pese a que reconoce que «está habiendo algo más de actividad, de una manera más continuada y más estable». Pero sin olvidar en ningún momento que «partimos de unos niveles muy bajos, por lo que cualquier cambio a mejor se nota. Poco a poco el stock de vivienda se va absorbiendo y también hay algo de demanda de obra nueva», insistió.

Al alza

Hay que tener en cuenta que , en términos generales, el sector de la construcción en la provincia encadenó seis años continuados de bajadas, desde 2007 a 2013. En ese periodo en el todo el territorio se pasó de conceder visados para 5.472 viviendas a hacerlo para 261. A partir de ahí, la actividad comenzó a remontar hasta alcanzar los 477 actuales, con iniciativas para 84 unidades presentadas en el primer trimestre; 157, en el segundo; y 236, en el tercero. Números que también marcan una tendencia al alza dentro del propio ejercicio.

De las tramitadas entre julio y septiembre, 225 son pisos libres y 11 en régimen de protección. En su conjunto, su presupuesto de ejecución material asciende a 16,3 millones de euros y la superficie construida es de 40.842 metros cuadrados. A esta edificación hay que sumar los 31 proyectos tramitados para levantar otro tipo de edificios, con un coste estimado en 9.37.5976 euros y una ocupación de suelo de 33.328 metros.

Pero la actividad de arquitectos y aparejadores no se limita a la obra nueva, también incorpora la rehabilitación. Un trabajo que en el tercer trimestre ha supuesto la tramitación de intervenciones en 30 viviendas, por un presupuesto de 2,3 millones; así como actuaciones (muchas vinculadas a la eficiencia energética) en otros 95 inmuebles, valoradas en algo más de 1,1 millón de euros. Aunque importante, porque genera actividad, Bulnes reconoce que se trata de «rehabilitaciones puntuales, no sistemáticas» y que, por tanto, ni levemente compensan la pérdida de actividad en obra nueva, pese a que todo suma.

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