El Correo

Una nueva iluminación con Sombras

Una nueva iluminación con Sombras
  • El Ayuntamiento defiende que el cambio de las 6.100 luminarias se realiza de acuerdo a la normativa y siempre contando con la supervisión municipal

Es un proceso que se va completando a lo largo y ancho de toda la ciudad. Es, además, la primera medida realmente visible tras el cambio de gestión de la luz desde la vertiente pública hasta pasar a manos privadas. Se trata de la sustitución, exigida en el contrato de cesión, de las 6.100 luminarias repartidas en el callejero por parte de la empresa que desde el pasado 1 junio se ha hecho cargo del mantenimiento y de la gestión del alumbrado: la UTE Ferrovial-Ferroser.

Un trabajo de magnitud con un desembolso señalado por la adjudicataria de 2,7 millones de euros. Cifra que puede reducirse debido a los grandes pedidos que estas compañías realizan de este tipo de dispositivos. Al margen de la inversión, a comienzos de esta semana la firma ya había cambiado buena parte de los puntos de luz, por la tecnología leds que consigue un menor consumo de energía. En las calles, plazas y resto de lugares en los que existen farolas municipales ya se han sustituido el 68% del total. Un porcentaje que refleja que ya se han cambiado más de 4.100 luminarias, por lo que restarían unas 2.000. Esta cantidad hace, tal y como ha señalado la empresa al Consistorio, que los plazos se estén adelantando por lo que entrarán dentro de plazo de los seis meses estipulados.

Un periodo que en un principio permitía a la Ferrovial-Ferroser llegar hasta el mes de diciembre de acuerdo con la planificación, aunque el concejal de Obras y Servicios, Adrián San Emeterio, explica que los números de la firma que gestiona el alumbrado reflejan que llevan un pequeño adelanto, por lo que si no hay inconvenientes, los plazos indicados en un primer momento se reducirán. Un acortamiento con el que el final de los trabajos se fija para «el 24 de noviembre», dice el concejal.

Desde del Ayuntamiento una vez terminen con este encargo, no se plantean que se efectúen nuevos pedidos, más allá de las tareas de mantenimiento propias del servicio «que ya es bastante trabajo de por sí», concluye San Emeterio, respecto al papel que deberá asumir la UTE Ferrovial-Ferroser.

Todo esto responde a un proceso que se está siguiendo por parte del Ayuntamiento, que afirma que la transición se está viviendo sin sobresaltos. «Al final el beneficio es mutuo y la colaboración público privada está empezando a funcionar», señala el responsable municipal ante estas primeras acciones, aunque sí que asume que todavía hay que ajustar alguna «anomalía o encendido».

Unas primeras conclusiones de una de las medidas que más debate ha causado en el Consistorio y que ahora parece que se ha trasladado de una manera más evidente a la calle. En este sentido, San Emeterio reconoce que hay ciudadanos que se han quejado por el resultado final que se ve en las calles. Lugares que en ocasiones han perdido luz, pero que San Emeterio afirma que en la mayoría de los casos responde a una zona que antes estaba sobre iluminada. Por este motivo, el responsable de los servicios municipales defiende que existían espacios que «parecían un campo de fútbol», debido al grado de luminosidad con el que contaban. Una reducción que en cualquier caso se ha hecho teniendo en cuenta la normativa a este respecto, con lo que desde el Consistorio se justifica esta actuación.

No obstante, San Emeterio también destaca la otra cara de la moneda, al señalar que hay calles que no contaban con mucha iluminación, por lo que al haber sustituido ahora las luminarias han salido ganando, con más luz, por lo que resume que «el que estaba de más se queja porque hay de menos y el que estaba de menos pues lo agradecen», zanja.

En cualquier caso, San Emeterio resalta por una parte que el criterio «es igual para todos» y por otra indica que los cambios se realizan con la supervisión municipal. Para que se mantenga esta segunda norma, «se hacen mediciones de las calles, de las instalaciones, se revisan y nos pasan datos de manera casi semanal», advierte el responsable municipal. Un seguimiento que ha hecho que «se ha dado el caso que algún sitio se ha quedado escaso y ha habido que aumentar la potencia», confiesa San Emeterio, para demostrar que el control se realiza, ya sea con el aumento de la luminosidad o con el aumento de farolas.

Para tratar de solucionar los problemas que puedan aparecer, el concejal señala que además de los mecanismos municipales, también existe un número de teléfono gratuito puesto por la empresa. Un mecanismo en el que comunicar las incidencias «las 24 horas», recuerda el San Emeterio, como mecanismo eficaz para poder afrontar los inconvenientes que pueden aparecer en el alumbrado público.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate