El Correo

600 personas cortan la N-1 para mostrar su hartazgo tras el último accidente mortal

Bomberos del Parque de la capital se sumaron a la movilización.
Bomberos del Parque de la capital se sumaron a la movilización.
  • La Plataforma de Afectados paró ayer el tráfico en el punto en el que días atrás falleció un motorista para exigir la liberalización de la AP-1

Varios centenares de personas volvieron a cortar ayer la N-1 para mostrar su hartazgo por la elevada siniestralidad de esta vía en el corredor entre Burgos y Miranda. En esta ocasión, alrededor de 600 asistentes se concentraron hacia las cinco de la tarde en el punto kilométrico 255, término de Quintanapalla, en el lugar exacto donde el pasado 30 de septiembre perdió la vida un motorista en un accidente donde se vieron involucrados dos vehículos pesados.

Los congregados caminaron durante un tramo hasta el lugar del fatal siniestro, el sexto en lo que va de 2016, donde como siempre colocaron una cruz y depositaron flores en recuerdo de José Ramón López, bombero de profesión. Precisamente, él mismo había tenido que intervenir en labores de salvamento en distintos accidentes registrados anteriormente en esta vía. Por eso, al acto se sumaron los miembros del Parque de Bomberos de la capital, quienes dieron lectura a un manifiesto en el que se denunció la peligrosidad del corredor y se exigió la inmediata liberalización del peaje de la AP-1 entre Burgos y Miranda.

Rafael Sedano, compañero de trabajo del fallecido, recordó que ambas ciudades se unen frecuentemente «con un charco de sangre y asfalto fundido» a través de la N-I, única alternativa gratuita a la autopista. A lo largo de sus 80 kilómetros, prosiguió, «se podría cincelar en cada uno de sus hitos kilométricos el nombre de un fallecido», y aún así quedarían 80 nombres que asignar a otros tantos puntos negros. Los miembros del cuerpo al que pertenecía José Ramón denunciaron que la Nacional es un «macabro escenario habitual», ya que son innumerables las ocasiones en las que han tenido que actuar para excarcelar a personas heridas o muertas.

Sedano apostilló que López es el último de una lista de compañeros que han perdido la vida en la N-I, compuesta por Félix, Agripino, Santiago y Elías. «Todos ellos han perdido sus sueños en esta maldita N-1», único tramo entre Madrid e Irún que no está desdoblado. Con estas duras palabras, el personal de extinción de incendios respaldó la particular cruzada emprendida por la Plataforma de Vecinos Afectados. Su portavoz, Rafael Solaguren-Beascoa, volvió a insistir en que suprimir el peaje en la vía de alta capacidad supone «la única solución al problema». La de ayer fue otra tarde de luto para los asistentes en general y para los allegados de la víctima en particular. Progenitores y otros familiares asistieron a este acto que, al igual que los anteriores, discurrió entre crucifijos y un clima fúnebre.

«Cada partido va por su lado»

Solaguren no se explica por qué «si cuando hablamos con diferentes partidos políticos y todos piensan que la solución es liberalizar la AP-1 y dotarla de los accesos necesarios; si todos están de acuerdo en lo mismo y creen que no debe prorrogarse la liberalización, sin embargo, a la hora de presentar mociones o propuestas en los parlamentos, cada uno va por su cuenta». Por esta razón «pedimos que envíen al Congreso o al Senado a quienes tengan la capacidad de decisión para solucionar esta situación. Y si no van ellos, ya iremos nosotros a tratar de arreglarlo, aunque tengamos que hacer su trabajo».

Otra vez, la Plataforma convocó el corte de la N-1 en jornada laborable y por la tarde, con lo que la retención de trafico generada «ha sido muchísimo mayor que la de un fin de semana». Con cerca de media hora de duración y «la buena disposición de la Guardia Civil», voluntarios de la organización promotora repartieron de nuevo información en diferentes idiomas a los conductores que tuvieron que detener el motor por unos minutos. «Les explicamos quiénes somos y por qué cortamos la carretera, y la mayoría se solidariza con nosotros».

El de la N-1 «es un problema muy trágico», remarcan desde la Plataforma. «Tiene una vía de alta capacidad a escasos mettros que se puede utilizar sin grandes dificultades, y la solución es esa y no otra. Es un problema de tráfico y la respuesta está en la AP-1». Desde hace más de dos décadas, «el Ministerio de Fomento reconoce que dicha autopista absorbe un porcentaje muy pequeño del tráfico de camiones del corredor entre Burgos y Miranda», y en consecuencia, la N-1 se encuentra «sobrecargada» de vehículos pesados.

Lejos de mejorar, con el paso de los años la situación va a peor. Durante los pasados meses de julio y agosto «se han superado los 11.000 vehículos de IMD (intensidad media diaria medida en vehículos/día), siendo la media anual hasta la fecha de 9.573 vehículos, el 49% pesados», denuncian los afectados.

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