El Correo

Vanguardia unida a tradición

Vanguardia unida a tradición
  • El Trío Zukan aúna los dos conceptos al interpretar música clásica contemporánea con txistu, acordeón y percusión

Derribar mitos y romper barreras, ese es uno de los objetivos de Trío Zukan, integrado por los jóvenes músicos, Gorka Catediano, María Zubimendi y Jon Ansorena; mirandés el primero y guipuzcoanos sus dos compañeros.

Los tres conforman un grupo que se dedica a interpretar música clásica contemporánea pero «paradójicamente utilizando instrumentos tradicionales. Lo que hacemos es jugar con los dos extremos, instrumentos de origen tradicional dándoles una versión de vanguardia», explica el percusionista, Catediano.

Tiene por lo tanto esta combinación un carácter experimental que puede plantear la duda de si su repertorio es apto para todos los oídos, si se precisa o no tener una gran educación musical para disfrutar con sus conciertos.

Y Gorka Catediano lo tiene claro porque entiende que «que a esta música contemporánea te puedes acercar de modo sensorial. Estamos acostumbrados a consumir música con una melodía, un ritmo y una armonía reconocibles, pero la música contemporánea rompe esos pilares y si das herramientas al público , si le fuerzas a escuchar los matices de las obras, la experiencia puede ser muy enriquecedora y divertida; eso es lo que buscamos».

Para el público menos habituado «no es fácil», argumenta María, pero insiste en que es una gran experiencia; un reto para los que escuchan y «también para nosotros que no nos limitamos a venir, tocar y marchar. A nosotros nos gusta que el público se involucre». E insiste en que pese a que sea complejo «es necesario porque el mercado musical está un poco muerto. A los conciertos va la misma gente y nosotros queremos que la música siga viva. Apoyamos las nuevas creaciones y trabajamos con nuevos compositores».

El concierto que pudo escucharse en Miranda fue la consecuencia de un arduo trabajo que comenzó hace dos años con la recepción de las obras y «trabajarlas hasta conseguir que realmente suenen como entendemos que debe ser. Para lograrlo hay que ensayar muchísimo», indicaba Jon que en este concierto «en las seis obras que interpretamos, como txistulari clásico, realmente toco una sola vez».

El trabajo que ofrece habitualmente el trío se sale por lo tanto de lo habitual, pero ahí está el atractivo para los tres. «Si tocas música clásica de hace doscientos años lo que haces es hacer tu propia versión. La música contemporánea implica más trabajo pero también una mayor satisfacción. Es una experiencia más enriquecedora».

De cara al futuro tienen proyectos para conseguir «mezclar otras disciplinas artísticas. Y para que de ello todos puedan disfrutar es importante educar a los niños en música, pero no para que sean los pianistas del futuro, sino que hay que darles herramientas para que realmente disfruten de la música».

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