El Correo

«Miranda suena muy bien»

‘Lomana’ fue el protagonista de un arranque festivo marcado por la música.
‘Lomana’ fue el protagonista de un arranque festivo marcado por la música. / Avelino Gómez

«Sólo la fiesta es capaz de hacernos salir y correr a confraternizar con el resto de conciudadanos. Por ello os pido a todos que, por unos pocos días, os olvidéis de los problemas y salgáis a la calle, disfrutemos todos juntos, mujeres y hombres, mirandeses y forasteros de nuestras fiestas patronales». Con estas palabras, Javier Fernández Linares ‘Lomana’ animó ayer por la tarde a la ciudad a zambullirse en el jolgorio de las fiestas de la Virgen de Altamira. Lo hizo a través de la lectura de un pregón en el cual conminó a todos «a sacar pecho al decir que sois de Miranda».

Y es que el presidente de Mirajazz enumeró con notable entusiasmo todos y cada uno de los motivos por los que se siente orgulloso, «profundamente orgulloso –remarcó–, de ser Mirandilla». En efecto, la ciudad puede y debe presumir de «nuestra gran referencia, ¡el Ebro!, y (especialmente) de nuestro gran valor, ¡nuestra forma de ser!». Entre las razones que llenan de satisfacción a ‘Lomana’ sobre la ciudad que le vio nacer figuran, cómo no, esos momentos de su infancia. «Nací en el número 2 de la calle Santa Lucía y a los pocos meses nos mudamos a la de la Estación nº 1. Ahí estaba la casa y las Bodegas Lomana. Fui un joven feliz», se arrancó en su proclama, con un repaso autobiográfico cargado de inolvidables memorias.

«Recuerdo a Quisquili en la puerta del Cinema. A Don Nicomedes ‘Manitas’ con su bastón de mando. A los carroceros, como Jesús ‘Chincheta’. A los hermanos Fernando y Rodolfo Sánchez, campeones de Europa de boxeo. A ‘Pololo’, que mataba a los toros cogiéndoles por los cuernos. Eran otros años y otra forma de vivir; mucha gente acudía a la ciudad por sus cines, sus discotecas, su ambiente. ¡Miranda estaba de moda!», evocó el pregonero ante una abarrotada plaza de España, como siempre entregada al arranque de la programación festiva.

Vida en San Juan del Monte

El polifacético protagonista prosiguió con un guiño a sus ‘tiempos mozos’. «A los 26 años diseñé y regenté el pub Woody, con música en vivo todas las semanas». «Me casé y tuvimos un estupendo hijo, Rodrigo. 38 años después me sigo sintiendo orgulloso». Actualmente y «desde hace veintitantos años vivo en una sencilla casa en un humilde barrio, la Barriada de San Juan del Monte, donde todos nos conocemos y todos sabemos dónde vive cada uno y donde todos nos saludamos al vernos». Esta última frase suscitó una calurosa ovación así como algunos vítores por parte del respetable, que siguió la plática en un incomparable ambiente.

Feliz de poder dar lectura al pistoletazo de salida a este puente de diversión, Lomana repasó asimismo su tarea al frente del ciclo jazzístico Mirajazz, gracias al cual «estamos consiguiendo ser, dentro de nuestro pequeño mundo del género, un referente en toda España y que Miranda suene; os aseguro que lo hace y suena muy bien, y así nos lo repiten una y otra vez todos los músicos que acuden a nuestro actos», se felicitó.

Ante todo, Lomana insistió en el carácter único y genial de sus vecinos, su ciudad. «Estamos en un cruce de carreteras con influencia de castellanos, vascos y riojanos, y eso marca nuestra forma de ser; serios y formales pero alegres y joviales», elogió. Pero si en algo destacan es en lo de ser «solidarios donde los haya, amigos de nuestros amigos y mirandeses por encima de todo».

El paro y el IVA cultural

No conozco ninguna población –subrayó el portavoz– en proporción a sus habitantes donde haya tantas asociaciones sin ánimo de lucro, culturales, deportivas, de ayuda a los enfermos, etc. Os pido que un día os intereséis por ellas y veáis la labor que realizan por Miranda».

El declive económico, por otro lado, motivó otra parte del pregón. Lomana recordó que «hemos perdido en los últimos años empresas emblemática. Esto nos ha hecho mucho daño. Hoy nos han montado el mayor polígono industrial de nuestra comunidad, espero que apuesten por nosotros y den todas las facilidades para que se cree empleo y podamos así reducir la mayor lacra que sufrimos, el paro».

En la misma línea, el conocido promotor cultural no pudo resistirse a lanzar una crítica al IVA cultural. «¿Es más fácil gobernar a un pueblo inculto?», planteó. Todo ello antes de agradecer «desde el corazón» a los mirandeses «por dejarme pasar momentos tan bonitos con vosotros». Eso sí, sin olvidar los obligados ‘¡Aúpa Mirandés!’ y ‘¡Viva Miranda!’. Frases que refrendó la alcaldesa, Aitana Hernando, deseando a todos unas felices fiestas. «Gracias por ser como sois», dedicó a toda la plaza.