El Correo

«Estamos muy contentos; los primeros días cuesta, pero vamos aprendiendo»

  • Sergio Martínez y J. J. Barahona Funcionarios

  • Estos dos jóvenes con discapacidad psíquica acaban de incorporarse a la Administración pública riojana tras superar una oposición

Visten de traje. Es lo que toca por el puesto que ocupan en la Administración Pública riojana. Sergio Martínez lleva bien el nuevo uniforme, es más, lo luce con gusto. A su lado Jesús Javier Barahona, conocido como J.J., no lo tiene tan claro, será cuestión de acostumbrarse. Y es que hace apenas 15 días, desde el 14 de noviembre, que estos dos jóvenes logroñeses, de 26 y 32 años, respectivamente, ocupan sus puestos: Sergio lo hace en la Consejería de Administración Pública y Presidencia; Jesús Javier, en la de Agricultura y Medio Ambiente, en Pradoviejo. Ambos, discapacitados psíquicos, han conseguido el empleo a través de la oferta pública de dos plazas que se publicó en 2015 y cuyas pruebas se hicieron a principios de este año.

«Lo primero fue una prueba práctica-teórica en la que había que preparar una mesa de reuniones con todo lo que implica, así como unas cartas, etc. Estaba nervioso. En la entrevista personal ya fui mucho más tranquilo. Nos habían preparado para ello y sabía cómo hacerlo», reconoce Sergio, que como Jesús Javier, había estado formándose en Fundación ASPRODEMA-Empleo (ASPREM) al mismo tiempo que trabajaba en dicho Centro Especial de Empleo.

Era la primera vez que se presentaba y quedó en primer lugar. «Estoy muy contento. Tengo que hacer fotocopias, encuadernaciones, encargarme del correo en varios edificios, recogida de documentación...», cuenta. «Pensaba que iba a ser más difícil. Los primeros días me costaba más, sobre todo el tema de los nombres de la gente y de las calles en las que hay oficinas de Consejería, pero poco a poco me los voy aprendiendo», concluye radiante, puesto también acaba de aprobar el carné de conducir.

Jesús Javier también trabajaba durante la preparación de las oposiciones, en su caso en Alcampo de ‘carrista’. «Era la segunda vez que me presentaba a una oposición, en la anterior también quedé segundo, pero solo había un puesto. Así que en esta ocasión me presenté a ver qué pasaba. Y ahora he conseguido el trabajo», cuenta. En su nuevo empleo realiza tareas similares a las de Sergio: encuadernar, repartir correo, fotocopias, etc. De momento la experiencia está siendo muy buena. «Los compañeros me ayudan mucho. Porque además hay mucha gente y no es fácil aprenderse todos los nombres», admite.

Ambos están siendo acompañados en estas primeras semanas por dos profesionales de ASPREM para el seguimiento y explicación de nuevas tareas.

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