El Correo
Una madre sujeta en brazos a su bebé antes de ser vacunado.
Una madre sujeta en brazos a su bebé antes de ser vacunado. / FRAN MANZANERA

Las vacunas contra la meningitis B disparan las listas de espera en La Rioja

  • Los pediatras afirman que el año pasado solo hubo un caso, que respondió bien al tratamiento y que la alarma social no está justificada; pero una dosis puede tardar medio año en llegar

Hace algo más de un año, en septiembre de 2015, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios cambió la calificación del Bexsero, hasta entonces un fármaco de uso hospitalario cuya finalidad es prevenir a bebés y niños del contagio por la meningitis de tipo B. Gracias a ese cambio normativo el Bexsero pasó a ser un medicamento de prescripción médica no restringida, esto es, una vacuna que se vende en farmacias previa receta de un facultativo.

Pues bien, haga la prueba. Acudan a cualquiera de las 155 farmacias de La Rioja y pregunten por ella. Con toda seguridad el boticario ponga ante usted una kilométrica lista de espera para que inscriba su nombre al final de ella. En algunos casos, el propio farmacéutico le previene ante esperas de hasta un año y medio.

Lo cierto es que no existe en la actualidad ningún episodio epidemiológico de meningitis B, pero los efectos de la enfermedad –especialmente en bebés con menos de dos años de edad– han provocado un estado de alarma social que ha dejado a las farmacias con un ‘stock’ prácticamente inexistente desde hace ya once meses.

«El problema de la enfermedad es que, en los niños más pequeños, los síntomas (fiebre, mocos, dolor corporal) soy muy inespecíficos, pero a las 24 horas empeora gravemente». Así describe el presidente de la Asociación Riojana de Pediatras de Atención Primaria, José Vicente Bernad, la infección por meningococo B. El doctor señala que «en 24 horas el niño puede pasar de estar prácticamente normal a ponerse muy grave e incluso fallecer», explica, agregando que «aun cuando las actuaciones médicas son impecables la mortalidad en niños pequeños puede ser de entre un 10 y un 20%».

No obstante, Bernad incide en que «la alarma que se ha generado en torno a la enfermedad no está justicada», ya que «en toda La Rioja solo hubo un caso de meningitis B el año pasado y el tratamiento fue muy eficiente; es más probable sufrir un accidente mortal de automóvil que coger una infección por meningococo B», añade.

Ese mensaje parece no haber calado ante la demanda social del Bexsero, que supera por mucho a la oferta actual del medicamento, cuya dosis tiene un coste de 106 euros y se precisan de dos a cuatro vacunas por paciente (está indicada desde niños de dos meses hasta adultos de 24 años). Y es que algunos padres no han sido capaces de aguardar su turno y han recurrido a otras vías alternativas como su compra por internet (una práctica ilegal en nuestro país) o acudir al extranjero en busca de las dosis que no encuentran en España.

«Estas prácticas implican el riesgo de romper la cadena de frío de las vacunas, que es algo peligrosísimo, y si no se administran a través del sistema sanitario tampoco queda reflejado en la cartilla de vacunación», apunta Eva Martínez, jefa de la sección de Vigilancia Epidemiológica de la Consejería de Salud del Gobierno riojano.

Para tranquilizar a los padres más preocupados, Martínez recuerda que «desde la Consejería aseguramos la disponibilidad de vacunas para los grupos de riesgo definidos por el Ministerio», a saber: personas con deficiencias en el bazo, que hayan sufrido un episodio anterior de enfermedad meningocócica invasiva y técnicos que trabajan en laboratorios y tienen riesgo de entrar en contacto con la bacteria. Además, «en el caso de que surgieran brotes de la enfermedad o acumulaciones de casos, desde Salud Pública se establecería una manera de asegurar que haya vacunas para todos», subraya.

Cuantificar la demanda real

Por su parte, el presidente del Colegio de Farmacéuticos de La Rioja, Mario Domínguez, señala que su gremio está viviendo esta carencia de dosis de Bexsero «con mucha preocupación». «Es muy difícil cuantificar la demanda real, porque los padres que se han apuntado en una lista de espera de una farmacia también pueden estar inscritos en otras tres más», apunta, admitiendo que «no recuerdo una situación como esta; ha habido incidencias con otras vacunas pero no por una demanda tan exagerada, que quizás se haya creado por un movimiento social algo exagerado en un principio».

Y aunque no existe una fecha concreta para abastecer a toda esa demanda generada, el laboratorio que fabrica las vacunas –la británica Glaxo SmithKline (GSK)– asegura que «durante el presente año se van a poner a disposición de la población 1.700.000 dosis de la vacuna, lo que sitúa a España como país prioritario en Europa en el suministro de dosis», al tiempo que para el próximo año garantiza, «como mínimo», la misma cantidad de dosis que en 2016.

Desde GSK recuerdan que «esta situación de desabastecimiento inicial obedeció a la elevada demanda y en ningún caso a problemas en la fabricación de la vacuna, aunque éste sea un proceso complejo y largo de más de nueve meses de duración».

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