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El acusado de intentar apuñalar a su expareja acepta cinco años de cárcel y seis de alejamiento

El procesado, frente al tribunal de la Audiencia Provincial durante la vista celebrada ayer por un delito de homicidio en grado de tentativa.
El procesado, frente al tribunal de la Audiencia Provincial durante la vista celebrada ayer por un delito de homicidio en grado de tentativa. / JAVIER GOICOECHEA
  • La defensa y la Fiscalía llegaron a un acuerdo después de que la víctima retirase los cargos y se negase a declarar en el juicio

El procesado de un delito de intento de homicidio en grado de tentativa, al intentar apuñalar a su expareja, reconoció ayer los hechos y aceptó cinco años de prisión y seis de alejamiento –a una distancia mínima de doscientos metros– tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía en la vista celebrada en la Audiencia Provincial. En principio, la acusación pública pedía para él un total de ocho años de cárcel y seis de alejamiento. Al acusado, un varón ecuatoriano de 32 años cuyas iniciales responden a L. V. C., se le aplicó el agravante de parentesco y el atenuante de embriaguez.

Ambas partes llegaron a un acuerdo después de que la mujer agredida retirase la denuncia y presentase un escrito en juzgado solicitando el archivo de las actuaciones y la libertad de su expareja. Durante la vista de ayer, y a petición de la Fiscalía, la víctima ratificó su decisión de renunciar a las acciones penales y civiles. El Ministerio Público valoró positivamente este acuerdo de conformidad, ya que la mujer agredida había anunciado que no iba a prestar declaración sobre lo ocurrido.

Los hechos ocurrieron el 5 de abril de 2015, cuando L. V. C. acudió al encuentro la víctima, con la que había mantenido durante cinco años una relación sentimental y con la que tiene una hija de tres años de edad. Anteriormente, según el informe del fiscal, el hombre la había telefoneado insistentemente con el objetivo de encontrarse para hablar.

La mujer, que había tenido un incidente con el procesado el día 3 de abril, tenía «miedo» de quedarse a solas con él y le dijo que estaba en casa de su tía y que la persona con la que quería hablar era con la madre de este.

Al poco tiempo, L. V. C. acudió al portal de la vivienda, situado en la calle Doce Ligero de Artillería, y le pidió que bajara diciéndole falsamente que estaba con su madre. Finalmente, la mujer accedió a bajar al portal para evitar que los timbrazos despertasen a sus familiares.

Cuando la víctima estaba abriendo la puerta, el acusado la empujó fuertemente, se introdujo en el portal, la agarró con una mano y con la otra le lanzó una puñalada al abdomen con un cuchillo de cocina –que no se llegó a clavar por tener la punta rota– al mismo tiempo que le decía «te voy a matar, así no estarás con tu amante, te mato».

Seguidamente le lanzó una segunda puñalada que no tampoco logró clavarle porque la víctima había agarrado el cuchillo, ocasionándole cortes en los dedos.

Después de un forcejeo y recibir algunos cortes en la cara, la agredida logró zafarse de él y salir a la calle donde pidió ayuda a un grupo de personas que pasaban por allí en ese momento.

La policía localizó al agresor en las proximidades del edificio llevando el cuchillo en la mano y procedió a su detención. Desde entonces, el acusado ha permanecido en prisión preventiva.

Por su parte, la mujer tardó diez días en recuperarse de las heridas que le habían sido causadas.

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