El Correo

Una veintena de centros se especializa en la prevención del acoso escolar

Dos adolescentes salen de clase en uno de los centros de Secundaria de Logroño.
Dos adolescentes salen de clase en uno de los centros de Secundaria de Logroño. / javier goicoechea
  • Educación impulsa dos planes piloto a lo largo de este curso para que los alumnos aprendan a identificar el 'bullying' y a actuar frente a él

Durante el pasado curso escolar se detectaron en La Rioja once casos de acoso escolar. Estadísticamente apenas representan el 0,02% sobre el alumnado – compuesto por unos 51.000 estudiantes de Infantil, Primaria y Secundaria– pero ayer Abel Bayo aseguraba que «un solo caso ya sería objeto de preocupación por parte de la Consejería de Educación».

Por ello, el próximo mes de noviembre –y con vigencia hasta el mes de junio– una veintena de centros se han ofrecido voluntarios para el desarrollo de dos proyectos piloto en La Rioja cuyo único fin es erradicar el acoso escolar antes de que haga acto de presencia. Hasta ayer eran veintitrés los centros (trece de Primaria y diez de Secundaria) adscritos a estos planes, pero hoy se celebra una reunión en el IES Comercio para informar a otros colegios e institutos de su contenido por si también quieren sumarse a la iniciativa hasta alcanzar un máximo de 25 centros.

El primero de los proyectos, centrado en Educación Primaria se desarrollará mayoritariamente en tercero y quinto curso, si bien tres de los centros lo extenderán a todas sus clases. La metodología consiste en dotar a los tutores de una formación especializada y distribuir entre los alumnos una prueba de diagnóstico para detectar tanto problemas de convivencia en el colegio como perfiles de posibles acosadores potenciales –que no tienen necesariamente por qué acabar practicando ‘bullying’ si se actúa a tiempo–.

Con ese diagnóstico en la mano el siguiente paso consistirá en establecer un protocolo de actuación en sintonía con las necesidades del centro y la Asociación Española de Prevención del Acoso Escolar (AEPAE).

Dentro del proyecto piloto juegan un papel fundamental los propios alumnos del centro, pues dos miembros de cada aula recibirán formación como observadores y mediadores ante posibles conflictos. Pero no son los únicos implicados; las familias participarán en una reunión formativa y los profesores estarán obligados a realizar al menos cinco tutorías con el material didáctico facilitado por el programa.

Ciberacoso

El segundo proyecto está centrado en Educación Secundaria y la principal diferencia respecto al anterior es la incorporación de información relativa al ciberacoso. En este apartado se implicará a todo el claustro escolar y tanto alumnos como familiares participarán en un jornadas y talleres sobre ‘ciberbullying’ y uso responsable de internet. Este plan se completa con el desarrollo de una ‘App’ para que alumnos y profesores puedan intercambiar información ante posibles casos de acoso.

El consejero de Educación, Abel Bayo, incidía ayer en que «no hay que sembrar la alarma ante estos casos», al tiempo que apostaba por «atajar el problema desde la prevención». «La violencia está inmersa en la sociedad y tenemos que hacer lo posible para que los muros de los centros escolares sean infranqueables para este tipo de conductas», agregó.

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