El Correo

Los pediatras calculan que La Rioja necesita diez especialistas más para dar un servicio óptimo

Medio centenar de personas se manifestaron ayer frente al centro de salud de Nájera para exigir un especialista en pediatría, del que carece desde hace cinco meses.
Medio centenar de personas se manifestaron ayer frente al centro de salud de Nájera para exigir un especialista en pediatría, del que carece desde hace cinco meses. / R. Solano
  • La Sociedad de Pediatría lamenta que en la región haya menos de cincuenta profesionales; Salud pone a médicos de familia como una alternativa «correcta»

La Sociedad de Pediatría de La Rioja alerta de que la comunidad cuenta actualmente con menos de cincuenta pediatras, una cifra que prevén que siga en descenso debido al aumento de las jubilaciones. «Calculo que para dar un servicio óptimo en La Rioja se necesitarían diez pediatras más», explicó ayer el presidente de la asociación, José Vicente Bernad, en un encuentro mantenido con los medios de comunicación.

La falta de pediatras es un problema a nivel nacional. «En nuestro país hay escasez de especialistas para cubrir las 6.400 plazas creadas en los centros de salud de titularidad pública o concertada», resaltaba la asociación en uncomunicado. Según el propio Bernad, La Rioja no es una de las comunidades que más sufre la falta de profesionales si nos comparamos con la Comunidad de Madrid, donde según los datos de la asociación, el 30% de los niños no está siendo atendidos por pediatras en Atención Primaria.

García, Garrido, Bernad y Ochoa participaron en el debate ‘Espacio para la salud’.

García, Garrido, Bernad y Ochoa participaron en el debate ‘Espacio para la salud’. / Miguel Herreros

«El problema vendrá en cinco o seis años, cuando muchos pediatras se jubilen y no haya especialistas para reponerlos», alertó Bernad. Actualmente hay municipios riojanos, como Murillo, con casi quinientos niños, Autol o Pradejón que no cuentan con estos facultativos en Atención Primaria en sus centros de Salud. Ante esta situación la respuesta que da el Seris, y que consideran como una «práctica correcta», es colocar en esos puestos a médicos de familia con una formación extra en menores.

De hecho, servicios como Atención Continuada en el CARPA o Urgencias del Hospital San Pedro no cuentan con un pediatra, sino que son los médicos de familia los que atienden a los niños.

«Queremos trasladar un mensaje de tranquilidad, los niños riojanos están plenamente cuidados y atendidos», señaló Rosa Garrido, Directora de Atención Primaria y del 061 del SERIS, que también participó en el encuentro con la prensa. Aunque los mensajes de ambos ponentes fueron contradictorios. Mientras Bernad alumbraba un sistema ideal en el que el pediatra trate a los niños hasta su mayoría de edad –con dieciocho años–, Garrido apuntaba algunos de los pasos que el Gobierno podría dar para atajar la falta de pediatras que prevén en un lustro y que pasan por «optimizar los recursos, rebajar la edad para la atención pediátrica o utilizar a los pediatras como consultores». Unos caminos que distan mucho entre sí. De hecho, tal y como explicó el presidente la asociación pediátrica, ya pidieron aumentar la edad de los catorce –edad hasta la que ahora atienden los pediatras– hasta los dieciséis, y recibió un imposible como respuesta.

Desde la asociación señalan como culpable del déficit a nivel estatal al Ministerio de Sanidad al que piden que aumente el número MIR para la formación de nuevos profesionales pediátricos, «siendo esta una necesidad inminente para poder mantener nuestro modelo de atención sanitaria infantil». Como ejemplo señalan que desde 2009 hasta 2016 solo se han aumentado el número de plazas MIR para pediatría en tres, cuando los hospitales españoles tienen la posibilidad de formar a veinte especialistas más cada año.

«No un problema»

A causa de las dos bajas de larga duración de los dos pediatras que atendían en Nájera, este municipio lleva cinco meses sin poder contar con esta especialidad. El coordinador del centro de salud de Nájera, José Tomas García, asegura que se encuentran «frente a una situación y no frente a un problema» y que «no se ha dejado de atender a ningún menor» durante todo ese tiempo.

La solución por la que han optado desde el centro de salud es por derivar los pacientes de uno de los médicos de familia al resto de profesionales para que este pueda hacerse cargo de la atención de los niños. «Se está dando una atención digna. Si creyésemos que pudiese suponer un problema sanitario nunca lo hubiésemos hecho así», afirmó.

García asegura que el doctor que actualmente está pasando estas consultas ha recibido la formación específica complementaria necesaria para ello y que cuenta con una amplia experiencia en la atención de menores.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate