El Correo

San Mateo se rinde a Rezusta y Ezkurdia

Rezusta y Ezkurdia recogen los trofeos que les acreditan como triunfadores de la feria.
Rezusta y Ezkurdia recogen los trofeos que les acreditan como triunfadores de la feria. / EFE
  • Se adjudican la feria riojana tras ganar en el último suspiro a Altuna III y Albisu, que pagan caro sus numerosos errores

Joseba Ezkurdia y Beñat Rezusta se adjudicaron ayer la feria de San Mateo en el último suspiro. El torneo riojano puso un buen broche a la época estival tras un partido muy duro pero sin excesivo lucimiento en el que Altuna III y Albisu vieron cómo se les escapaba de las manos por los numerosos errores cometidos. La afición riojana se rindió ante la pareja de Aspe y, sobre todo, ante el zaguero de Bergara que firmó un partido brillante y fue nombrado mejor pelotari de la competición. Fue el guipuzcoano el que cerró la contienda con un pelotazo de zurda a pared, y el que sirvió de pilar a su pareja para sujetar un encuentro que se les complicó por momentos después de tenerlo bastante controlado hasta su segunda parte.

Su mano izquierda no tiene precio. A pesar de que sea prácticamente la única que utiliza para golpear la pelota aguanta lo que le echen. Y tiene mucho mérito después de un choque tan exigente. A eso hubo que sumarle la potencia con la que suelta el golpe, que le sirvió tener al delantero rival desactivado y buscar las cosquillas a su rival en la zaga. Falló dos pelotas e hizo un par de tantos, uno de dejada cruzada a pared con la derecha después de alcanzar otra de Altuna III. Su piernas funcionaron a la perfección y cubrió mucha cancha.

Ezkurdia no fue el de la otra vez. Estuvo bien en defensa pero algo más espeso en ataque. Hizo cinco tantos –uno con la jugada inicial– y falló seis pelotas. A pesar de los errores no se arrugó a la hora de rematar.

Altuna III vivió la situación contraria a la final del año pasado. Entonces fue el de Amezketa el que finalizó el choque con una dejada exquisita que les dio la victoria y ayer se tuvo que subir al segundo cajón del podio. El guipuzcoano no estuvo tan incisivo como en otras ocasiones. Hizo ocho tantos –uno de saque–, pero erró siete pelotas. Asumió riesgos y las cosas le salieron a medias. Tampoco lo tuvo fácil ante dos pegadores que no le permitieron estar cómodo porque trató de ayudar a su compañero.

Albisu mostró sus dos caras. Primero la mala que hizo temblar a los espectadores por el número de fallos que cometió en la primera parte de la contienda, que presagió un final bastante plácido para los colorados. Pero el de Ataun se recuperó a lo largo de la contienda y terminó con cinco tantos hechos, un buen número para un zaguero, y nueve perdidos. Buscó la derecha de su rival con pelotazos al ancho.

Los colorados arrancaron fuertes y bastante más sólidos, y el 3-0 inicial sirvió para ver que atrás las cosas iban a estar duras, y que delante Ezkurdia estaba enchufado. Pero poco a poco el de Arbizu se empezó a ceder protagonismo, mientras que el de Ataun lo ganaba pero en sentido negativo. Para el ecuador de la contienda llevaba cuatro fallos y un saque sin restar. Altuna tampoco terminaba de entrar en ebullición, y los de Aspe mantuvieron una cómoda ventaja de cinco tantos (11-6 y 15-10).

Pero la reacción de los azules llegó a tiempo. Albisu mejoró sus prestaciones y sus compañero tiró de repertorio para comenzar a recortar la diferencia y lograr la igualada a 15 e incluso ponerse por primera vez por delante en el marcador en el siguiente tanto. El choque se endureció, el cansancio comenzó hacer mella y otro arreón de los colorados hizo que se colocaran a las puertas del triunfo (21-19). Pero dos errores suyos, con un gancho a la raya de la contracancha y una pelota a la chapa, hicieron que los dígitos volvieran a coincidir y la incertidumbre regresara a las abarrotadas gradas del Adarraga. Rezusta se encargó de zanjar cualquier debate.