El Correo

La policía desaloja a dos ‘okupas’ que vivían en el antiguo colegio de Maristas

Tres patrullas de la policía local intervinieron en la operación para desalojar a los ‘okupas’.
Tres patrullas de la policía local intervinieron en la operación para desalojar a los ‘okupas’. / A. L.
  • Tras la intervención de los cuerpos de seguridad, operarios municipales tapiaron los huecos por los que habían accedido al edificio

La policía local desalojó ayer a dos hombres que estaban residiendo de manera ilegal en el antiguo colegio de Maristas, situado en la manzana comprendida entre Calvo Sotelo, Colón y Ciriaco Garrido. El desalojo de los ‘okupas’ se realizó a primera hora de la mañana y sin ninguna incidencia.

Los vecinos fueron los que alertaron a la Policía Local tras ver cómo desde hace algunos días dos individuos entraban en el antiguo colegio de manera habitual, lo que les hizo sospechar que se habían instalado en el edificio, que actualmente se encuentra abandonado. Además los dos ‘okupas’ habían introducido en el solar algunos objetos de grandes dimensiones como colchones o un sillón, un hecho que no hizo dudar al vecindario.

Por ello, en la mañana de ayer tres patrullas de la policía local intervinieron en una operación para desalojar a estas personas. Los ‘okupas’ fueron identificados como «dos varones de 45 años, uno nacido en una localidad portuguesa y otro en Madrid», y posteriormente fueron trasladados para ser atendidos por los Servicios Sociales Municipales. Además también recogieron un perro, que era la mascota de estas dos personas.

Fuentes municipales explican que los agentes recorrieron las instalaciones para comprobar que no había más personas en ninguna de las dependencias del antiguo colegio y, con posterioridad, personal del Parque de Servicios tapó huecos y cerró puertas y accesos. Hasta ahora algunas de las puertas que daban a la calle Ciriaco Garrido se encontraban entreabiertas, por lo que no era difícil acceder al recinto. La puerta de acceso se encontraba tapiada pero no completamente, ya que el muro de ladrillos no llegaba a tapar todo el hueco de la puerta y quedaba una abertura en la parte superior.

Entre las pertenencias de los dos hombres los agentes encontraron una mesa y varias sillas, distintos armarios y mobiliario, un sillón, una televisión, colchones... Unos objetos que fueron retirados del edifico por el servicio de limpieza, junto con la basura acumulada.

Para esta intervención policial fue preciso contar con permiso de la propiedad al tratarse de un recinto privado. Según precisó el Ayuntamiento en una nota enviada a los medios, el Consistorio ha actuado ante las continuas solicitudes vecinales y ante el riesgo de que la actividad de estas personas en las dependencias del antiguo Maristas pudiera ocasionar desórdenes públicos o algún problema de seguridad como incendios.