El Correo

Las donaciones crecen en agosto pese a una caída acumulada de mil personas en cinco años

Carlos Sola y María Martín, junto al personal que atiende la Unidad Móvil del Banco de Sangre.
Carlos Sola y María Martín, junto al personal que atiende la Unidad Móvil del Banco de Sangre. / G. R.
  • La Rioja firmó el pasado mes el mejor registro de los últimos años, pero el acumulado anual refleja una caída del 14,3% de 2012 hasta la fecha

Desde la Administración llevan décadas advirtiendo de que donar sangre equivale a donar vida. Los bancos de sangre son el mejor seguro para garantizar que una operación no conlleve riesgos mayores cuando el paciente requiere de una transfusión. Sin embargo, en La Rioja el volumen de donaciones no ha hecho sino descender paulatinamente a lo largo de la década, con una pérdida acumulada de 1.108 donantes en el último lustro a estas alturas del año.

Ayer, la consejera de Salud, María Martín; y el director del Banco de Sangre autonómico, Carlos Sola, revelaban que quizás estemos ante un cambio de tendencia, pues la solidaridad de los riojanos durante el agosto ha crecido un 5,3% respecto al mismo mes del pasado año. No obstante, las 853 bolsas de sangre recogidas por el Banco –mejor registro de los últimos cuatro agostos– sitúan el acumulado anual en 6.616 donaciones, muy lejos de las 7.724 (un 14,3% menos) que se registraban a estas alturas del calendario hace justo cinco años, en 2012.

De hecho, la caída en las donaciones se ha ido acentuando desde esa fecha hasta la actualidad, con 7.657 bolsas recogidas en 2013; 7.075 al año siguiente y 6.917 durante los ocho primeros meses del pasado ejercicio. Al ser consultados algunos de los profesionales de la unidad móvil de donación de sangre, inciden en que «no es tan difícil captar nuevos donantes como que luego sean constantes al volver a donar; es algo que se aprecia cada vez que se produce una catástrofe humanitaria, que en seguida se forman colas kilométricas para donar sangre». Precisamente, las estadísticas del Banco de Sangre reflejan que desde hace dos años (cuando se tocó fondo con ‘solo’ 842 nuevos donantes) los registros experimentan un ligero incremento de 160 personas en esta categoría.

El director de esta institución, el doctor Carlos Sola, incidía ayer en que «con dos donaciones al año por parte de cada persona no habría ningún tipo de problema por falta de sangre». En la actualidad, esa media se sitúa en 1,5 donaciones por persona, tan solo una décima por debajo del ideal fijado por las instituciones sanitarias europeas. Bastaría, por tanto, con que cada particular invirtiera apenas media hora cada seis meses para ceder parte de su sangre y, así, contribuir altruistamente a los fondos del Banco sanguíneo.

«Sin los donantes no se consigue la sangre que necesitamos transfundir y, por mucho que se mejoren las técnicas quirúrgicas, siempre van a seguir siendo necesarias las donaciones», explicaba el doctor Sola. Lo hacía al matizar que la aplicación de nuevas metodologías sanitarias –especialmente en el ámbito de la cirugía– ha permitido reducir en un 11% el volumen de transfusiones sanguíneas durante lo que llevamos de año en La Rioja, porcentaje que sumado a los buenos registros de agosto ha permitido al Banco «tener un ‘stock’ más amplio que en años anteriores».

Finalmente, Carlos Sola detalló que el grupo sanguíneo más solicitado por los profesionales es «el ‘A negativo’, por el reducido número de donantes con este tipo de sangre, aunque el ‘0 negativo’ es el grupo universal y se pueda transfundir a cualquier paciente». Los servicios sanitarios que más transfusiones de sangre precisan son «urgencias, traumatología, cirugía general, hemopatía, oncología y digestivo», agregó.

«Colaboración altruista»

Por su parte, la consejera de Salud, María Martín, valoró que «gracias a la generosidad y el altruismo de los riojanos hemos tenido superávit en donaciones este mes de agosto», fecha en la que «hay un aumento de accidentes de tráfico y, por tanto, mayor necesidad de transfusiones».

Para Martín, los riojanos «han respondido a la llamada y hemos crecido en donaciones», gracias en parte a «las campañas altruistas» de entidades como Centro Comercial Berceo, Vending Lardero, Deportes Ferrer, UD Logroñés, Cruz Roja, Federación Riojana de Fútbol, Comunidad Musulmana de La Rioja e Iglesia de Jesucristo de los Santos.