El Correo

La educación, sin conejo en la chistera

Héctor Martínez y Marta Rubio posan para EL CORREO con un ejemplar de su libro.
Héctor Martínez y Marta Rubio posan para EL CORREO con un ejemplar de su libro. / javier goicoechea
  • Marta Rubio y Héctor Martínez plantean un método para ayudar a padres en apuros a educar a sus hijos

  • «No es un libro pensado para pedagogos ni superhéroes, sino para padres que no tienen por qué saber de psicología», dicen sus autores

Si es usted uno de tantos padres desesperados por conseguir algún truco que le ayude a reconducir la educación de su prole lamentamos comunicarle que puede esperar sentado. No hay más claves que el esfuerzo y la actitud positiva, según afirman Marta Rubio y Héctor Martínez, autores de ‘Educar sin varita mágica’, método educativo que mañana (a las 20 horas) presentarán en sociedad en el Centro Cultural Ibercaja (Portales) de Logroño.

«Este libro no está pensado para superhérores, para eso ya hay una sección de cómics; este es un libro educativo pensado para padres», explica Martínez, que describe a sus lectores tipo como «gente normal, con dificultades como las que tenemos nosotros, que quiera esforzarse y trabajar muchísimo». «No vendemos magia ni trucos, sino unas estrategias que a nosotros nos funcionan y que a muchos padres también les han ayudado. No es un libro para pedagogos, sino para padres que no tienen por qué saber nada de psicología ni de tecnicismos», apostilla.

Tanto Rubio como Martínez son docentes y coincidieron hace ya algo más de un año en un proyecto centrado en Graves Trastornos Psicológicos (GTP). «Empezamos a trabajar con un método que propuso Marta y fuimos perfeccionándolo en base al ‘ensayo-error’. Pronto vimos que padres que tenían dificultades mejoraban mucho con cuatro o cinco pautas muy concretas», explica Héctor Martínez, que cuenta con diez años de experiencia docente a sus espaldas.

Así, decidieron compartir esos conocimientos para tratar de llegar a más progenitores con serias dudas acerca de qué pasos seguir para educar adecuadamente a sus hijos. Marta Rubio señala que «nuestro objetivo era que fuera lo más práctico posible y estamos seguros de que con esfuerzo se puede conseguir lo que proponemos en el libro. Con el método y una buena actitud el padre puede conseguir el objetivo que persigue».

Tras una profunda incursión en el plano de la autoedición, ahora ve la luz ‘Educar sin varita mágica’, planteado para «niños de entre 5 y 18 años, con estrategias muy directas para una gran variedad de dificultades». En sus páginas se incluyen diez capítulos específicos para adultos y quince para niños y adolescentes, con respuestas a los principales problemas de unos y otros.

«La primera dificultad que se encuentran los padres tiene que ver con problemas relativos a la organización, que acaba convirtiéndose en ansiedad, en ira o incluso en obsesiones. En muchos casos los padres dejan de establecer pautas porque no encuentran el tiempo para plantearlas», apunta Rubio, psicóloga especialista en el ámbito juvenil y autora de ‘Situaciones difíciles en terapia’ (2011).

Esa falta de tiempo es percibida por el menor y origina muchos de los trastornos de conducta, según señala Martínez: «Cuando se siente desatendido llama la atención porque nadie le hace caso, o como nadie le hace caso reacciona con ira. Encuentra un caldo de cultivo para hacerlo mal, porque lo que está demandando es que le enseñen a hacerlo bien».

Para enfocar las dificultades detalladas en el libro, «nos basamos en nuestro historial y en encuestas repartidas por gabinetes y personas de confianza», explica Héctor Martínez, que detalla que «al final no nos encontramos solo dos o tres dificultades concretas, sino problemas de corte muy variado», como impulsividad verbal o física, falta de motivación, inseguridades, problemas a la hora de relacionarse con sus semejantes o, incluso, alucinaciones (aunque en casos muy concretos).

Una obra viva

‘Educar sin varita mágica’ no es un libro que muere cuando la imprenta ha culminado el último ejemplar de la tirada. «Al iniciar el proyecto nos obsesionaba, por un lado, el contenido del libro, pero también que fuese una obra viva. Cada capítulo del libro incluye códigos ‘QR’ que enlazan con el blog (‘www.educarsinvaritamagica.com’), que se renueva constantemente», señala Héctor Martínez. «El blog hace que el libro se mantenga actualizado constantemente, ya que el lector puede seguir demandándonos información continuamente», añade Marta Rubio.

Y aunque no haya trucos que valgan en el plano educativo, los autores confiesan que «para nosotros el único método efectivo consiste en explicar qué es lo que pasa para empatizar con el hijo, tener claros unos objetivos y contar con las herramientas adecuadas para alcanzarlos».