Las txistularis que abrieron camino

Nieves, la compañera de Antón Iturbe, y cuatro de las cinco txistularis recibieron los dos galardones con emoción.
Nieves, la compañera de Antón Iturbe, y cuatro de las cinco txistularis recibieron los dos galardones con emoción. / BLANCA CASTILLO

La cuadrilla de Los Txismes entregó dos pañuelos honoríficos, de forma excepcional, para reconocer el papel de las neskas pioneras

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Con la balconada de San Miguel repleta de alaveses visitando a la patrona, el centenar de miembros de Los Txismes, una de las cuadrillas más veteranas de la capital alavesa junto a Los Bainas, Los Desiguales y Los Martinikos, necesitó de la colaboración ciudadana para llevar a cabo su tradicional entrega del pañuelo al Txisme honorífico. Por primera vez y «de forma excepcional», el galardón se entregó a dos personas o colectivos diferentes en un mismo día.

Además de recordar a sus compañeros fallecidos recientemente, estos blusas no quisieron dejar pasar la oportunidad de reconocer la importancia de las cinco primeras neskas en integrarse en sus filas. María José Roldán, Pilar González de Axpuru, María Luisa Ortiz de Urbina, Eva María López de Armentia y Amaia González de Lopidana comenzaron a recorrer las calles de Vitoria con su txistu y su tambor a principios de los setenta, cuando las cuadrillas de blusas aún eran exclusivamente masculinas.

Ellas recibieron el primer homenaje. «La sociedad vitoriana no ha parado de evolucionar en los últimos años gracias a que ellas abrieron ese camino, y deseamos que siga haciéndolo», expresó el 'txisme' Fernando Corres, encargado de oficiar el sentido homenaje. Sin embargo, blusas como Iñaki Díaz, fallecido hace unos meses, y Antón Iturbe, quien perdió la lucha contra una larga enfermedad este mes de julio, recibieron el segundo pañuelo honorífico.

«Fueron valientes al admitirnos en sus filas, pero nosotras también lo fuimos al sumarnos»«Ahora tenemos hasta neskas recién nacidas, lo que nos hace sentir muy orgullosos» Años setenta

«Este año los gigantes de Vitoria celebran su centenario, pero Los Txismes hemos perdido a nuestro gigante», lamentó Corres. Iturbe, antiguo miembro de la desaparecida cuadrilla Txo, paseaba el emblema de Los Txismes con orgullo en su txapela y se ganó el cariño de sus compañeros con su «predisposición, simpatía y vitorianismo». Algo que no hubiera sido posible sin Nieves, su mujer, quien recogió el pañuelo emocionada entre besos y abrazos. Por una vez, las txistularis dejaron a un lado sus instrumentos y pasaron a ser las homenajeadas con un aurresku.

Su única reunión anual

«La verdad es que nos lo merecemos porque, aunque ellos fueron muy valientes al admitirnos en sus filas, nosotras también lo fuimos al sumarnos», afirmaron las neskas. A sus 67 años, la cuadrilla ataviada con blusas negras, pañuelos rojos y pantalones mil rayas se mantiene fiel a su tradición de emerger a la superficie cada 6 de agosto. Los Txismes han presumido de su carácter mixto desde los setenta, pero hubo que esperar hasta el pasado día del Blusa para que todas las cuadrillas integraran neskas en sus filas.

«Ahora tenemos hasta neskas recién nacidas, lo que nos hace sentir muy orgullosos» Relevo generacional

La última en hacerlo fue Jatorrak, cuyo XIII Concurso de lanzamiento de Abarcas, que ayer tuvo que ser cancelado por un problema técnico, podría volver a reprogramarse en los próximos días. «No sé si por reivindicación o por casualidad, ellas tuvieron la iniciativa de adherirse a un grupo en el que no había enaguas y el moño de una neska era un polo de atracción difícil de ignorar», bromeó Corres. Tras la obligada foto de grupo en las escaleras de la plaza del Machete, Josu 'Potele' valoraba muy positivamente la jornada. «¿Que si se lo merecían? ¡No han tocado tambores ni nada! Gracias a ellas ahora tenemos hasta neskas recién nacidas en Los Txismes, lo que nos hace sentir muy orgullosos», celebraba.

Fotos

Vídeos