El Correo

El Fandi divierte y roza la Puerta Grande

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Segunda corrida de la Feria de La Blanca. / Iosu Onandia

  • David Fandila hizo las delicias del público vitoriano y a punto estuvo de salir a hombros del segundo festejo de la Feria de La Blanca, en un festejo en el que Rivera Ordóñez cortó también un trofeo

El granadino David Fandila "El Fandi", hizo las delicias del público vitoriano y a punto estuvo de salir a hombros del segundo festejo de la Feria de La Blanca de Vitoria, si el presidente hubiera atendido la demanda del segundo trofeo, en un festejo en el que Rivera Ordóñez cortó también un trofeo.

Con toros inválidos es complicado torear bien. Y así lo sufrieron los espadas anunciados en Vitoria, por mucho que se tratara de destacar la clase, las hechuras o cualquier otra característica de los morlacos de Luis Algarra.

Para el tercio de banderillas ya tenían sus largas lenguas al aire y solamente los recursos de El Fandi pudieron esconder la pobreza de lo que sucedía en el ruedo. El granadino fue el triunfador de la tarde y provocó que el público se divirtiera en la segunda de la feria vitoriana.

A su primero lo recibió con dos largas de rodillas y lo capoteó variado; no lo picó pero le recetó un quite por lopecinas previas a un vibrante tercio de banderillas.

Después, un buen número de muletazos, variados y con alegría; siempre con la mano arriba, moviendo las piernas. Le dio distancia, pero no hubo emoción ni calidad. Los molinetes de hinojos encendieron la llama definitiva para después de ser rápido con la espada pedir las dos orejas con fuerza.

El nuevo presidente del coso, Carlos Aguinaco se resistió, que una cosa es divertir y otra torear. Dio la que concede el público.

En el quinto estuvo a punto de redondear la tarde con más trofeos, pero un desafortunado metisaca acabó con el toro y dejó frío al público. El de Algarra fue un inválido que debió ser devuelto a los corrales y ahí el presidente no fue tan riguroso como en la concesión de trofeos.

El Fandi siempre estuvo de rodillas; para lancearlo de salida, para comenzar la faena en los medios y para adornarse en los desplantes finales. Con todo, su labor se limitó a mantener en pié al animal.

Rivera Ordóñez también sumó un trofeo. Tras un trasteo insulso en su primero, un toro que se lesionó en las manos en el primer tercio, basó su faena al cuarto en acortar las distancias y hacer desplantes entre los pitones de un parado ejemplar de Algarra.

Banderilleó con solvencia a su primero solamente y mató con brevedad en ambos. Facilidad, oficio y puesta en escena, pero poco más que recordar.

Sebastián Castella quiso agradar en su primero, pero el astado se paró demasiado pronto. Dejó detalles con el capote y algunos muletazos templados en una faena demasiado insistente.

El francés volvió a intentarlo en el último y dejó los mejores lances de la tarde. A pesar de la poca fuerza de su enemigo, Castella dibujó templados naturales que por momentos parecieron tener continuidad.

Tenía una oreja en su esportón pero marró en la suerte suprema y todo quedó en una ovación de despedida, casi ahogada por el deseo del público por despedir a El Fandi con una cariñosa ovación para el andaluz.

Ficha del festejo

Seis toros de Luis Algarra, bien presentados, pero descastados y sin ninguna fuerza a pesar de que fueron levemente picados.

Francisco Rivera Ordóñez "Paquirri": estocada (silencio); y estocada caída (oreja).

David Fandila "El Fandi": estocada desprendida (oreja con fuerte petición de la segunda); y metisaca en los bajos (ovación).

Sebastián Castella: estocada caída (palmas tras leve petición); y pinchazo, estocada atravesada y descabello (ovación).

La plaza registró un tercio de entrada en los tendidos.