Los txikis marcan el ritmo de las fiestas

Los más pequeños han puesto el ritmo a la fiesta. / EL CORREO

La jornada dedicada a los más pequeños ha seguido el guión con tres momentos clave: el tradicional recibimiento en la balconada de San Miguel, el descenso de Celedón y Neska txiki y el paseíllo

SARA LÓPEZ DE PARIZA

Erlantz Zabalza, de la cuadrilla Txinpartak, y Amaia Ramiro, de Basatiak, son este lunes los protagonistas del día al encarnar la versión menuda de Celedón y su acompañante femenina. Para ambos, Ander Viribay, Celedón txiki en 2017, tiene un consejo bien sencillo, aunque los nervios puedan interferir en el gran día del blusa y la neska txiki. «Les diría que estén tranquilos porque es un día para disfrutar y hacer felices a todos los niños de Vitoria», apunta este miembro de Karraxi, ya veterano pese a su edad. «Además, para los aitas, abuelos, hermanos y demás familia, verles ahí arriba va a ser un gran orgullo», subraya desde su experiencia.

Como Viribay, Amaia lleva viviendo las fiestas desde que tenía apenas una semana, mientras que a su compañero Erlantz la pasión por La Blanca le viene también incluida en los genes ya que es nieto de José Antonio Zabalza, fundador del grupo Txirinbil y figura clave en la danza y cultura alavesas.

Para ambos la jornada ha sido intensa. Ha comenzado a las 11.00 horas con el recibimiento en la balconada de San Miguel. Posteriormente, han bailado ante la hornacina de la Virgen Blanca el aurresku, aunque antes han realizado la tradicional ofrenda floral.

Apenas una hora después, ha llegado uno de los grandes momentos del día para ellos y todos los pequeños: el descenso de Celedón y Neska Txiki. Como es habitual, tras cruzar una abarrotada plaza de España, ambos han bailado y saludado a todos los txikis de la capital alavesa, acompañados por la Banda Municipal de Música, la Banda Municipal de Txistularis, la Comparsa de Gigantes, así como representantes de todas las cuadrillas de la Comisión y Federación de Blusas y Neskas y de la Corporación Municipal.

Ya, por la tarde, los txikis han seguido marcando el ritmo de la fiesta. Y, cómo no, lo han hecho abriendo la marcha de la kalejira, en la que han derrochado, altas dosis de alegría, energía y gracia. Después, muchos de los pequeños, acompañados de sus familiares y amigos, se han dispersado por la ciudad y también por el recinto ferial de Mendizabala para continuar con la fiesta.

Así, muchos se han dejado ver por el Espacio Aventura situado en el parque del Prado. Desde las seis de la tarde, otros han optado por disfrutar del espectáculo infantil que se ha celebrado en el Iradier Arena o se han dejado devorar por el voraz Gargantúa, antes de continuar con las celebraciones en la fiesta organizada en la plaza del Renacimiento o ver la pelota txikia en Mendizorroza.

Los más golosos también han tenido tiempo para acercarse a la plaza de la Virgen Blanca y degustar una rica chocolatada que ha puesto la nota más dulce a su jornada.

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