Como mandan los cánones

Ibon, Ismael y Ander bromean con una botella de cava y botas de plástico. /Kristian Ezcurra
Ibon, Ismael y Ander bromean con una botella de cava y botas de plástico. / Kristian Ezcurra

Vitoria ya está lista para La Blanca, con menos cava y puros, sin vidrio, pero con enormes ganas de fiesta. La bajada de Celedón da la salida a seis días de jolgorio en los que algunas tradiciones cambian y otras, como los toros, desaparecen

MARÍA JOSÉ PÉREZ VITORIA.

Ya no queda nada. Horas, para afrontar los últimos preparativos y recibir a Celedón como mandan los cánones, cumpliendo con las tradiciones de brindar con cava y lanzar al cielo el humo de un buen puro. Ya no queda nada para que Vitoria se sumerja en seis días de fiesta, de diversión, de olvidarse de las rutinas diarias y dedicarse a repetir las otras rutinas, las que impone el programa festivo, ése que conserva los actos 'sagrados' -entiéndanse entre ellos cuestiones paganas como el Chupinazo o religiosas como el Rosario de los Faroles- y que ha perdido otros como las corridas de toros o las botellas de vidrio esta tarde en la plaza de la Virgen Blanca.

La prohibición de llevar vidrio al inicio de la fiesta es, de hecho, la principal novedad del periplo que llenará de blusas y neskas, de vitorianos y visitantes, las calles hasta el próximo día 9, cuando, de nuevo sin cristal en la plaza, Celedón regresará a las alturas de la torre de San Miguel. Quizá por eso es por lo que se prevé que haya menos cava, lo que no significa que haya menos bebidas. El kalimotxo triunfa entre los jóvenes. Aunque quizá lo más recomendable esta tarde sería llevar agua para mitigar el calor. Las predicciones meteorológicas indican que el cohete se prenderá a pleno sol y con unos 29 grados de temperatura.

Bloques 'antikamikazes'

Los diez controles que rodearán la zona de la Virgen Blanca y la plaza de España -donde podrá seguirse el arranque de la fiesta en una pantalla gigante- no sólo servirán para impedir el acceso con vidrio, sino también como barrera de seguridad. Se colocarán bloques de hormigón de 500 kilogramos como medida preventiva ante cualquier acción kamikaze de carácter yihadista, como las que sufrieron en Niza, Berlín o Londres. Otra docena de barreras 'antikamikazes' permanecerá durante las fiestas en las entradas al recinto ferial de Mendizabala.

A pesar de estas medidas, el Ayuntamiento asegura que no existe ninguna amenaza, aunque sí queda claro un mensaje por encima de todo: el rechazo a las agresiones machistas. Una pancarta en la balconada lo reivindicará esta tarde durante el Chupinazo. Y puestos a pedir buen rollo, que también reine entre las cuadrillas de blusas, más divididas que nunca este año. Que sus diferencias no traspasen al ámbito público.

Todos los actos también podrán seguirse en elcorreo.com. La información de las fiestas llegará en directo a través del digital de EL CORREO en todos y cada uno de los actos tradicionales de unas fiestas que están de cumpleaños redondo. Celedón alcanza sus 60 años bajando. Ya no queda nada.

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