El horario de salida, último escollo para salvar los paseíllos de los blusas

Blusas de Hegotarrak, en uno de los paseíllos del año pasado. / Rafa Gutiérrez

Después de tres horas de tensas negociaciones por separado, la Comisión sí acepta liderar cuatro ‘kalejiras’ por dos de la Federación, que engloba a las cuadrillas escindidas

DAVID GONZÁLEZ

Después de tres horas de complejas negociaciones por separado, de las que pareció salir un principio de acuerdo respecto a los días a repartir los paseíllos, aún resta un punto clave para que las dos asociaciones de blusas y neskas -la Comisión, con diecinueve cuadrillas, y la Federación, con siete- fumen el puro de la paz. Se trata del horario de salida en las ‘kalejiras’ que esta última encabece. Porque, a cinco días de que tomen las calles, todavía siguen sin ponerse de acuerdo del todo.

Ayer hubo dos encuentros entre el Ayuntamiento, encabezado por la socialista Estíbaliz Canto y respaldada por ediles de todos los grupos de la oposición, y ambas plataformas. La primera, a las 19.00 horas, se desarrolló con los miembros de la Federación en aparente normalidad y calma. Cincuenta minutos después, la fórmula pactada fue que la Comisión encabezara cuatro días de paseíllos y ellos dos. El único punto de fricción entonces era su pretensión de liderar uno de los dos días grandes; el martes 25 o el 5 de agosto.

Con esa premisa sobre la mesa llegaron los representantes de la Comisión, que moviliza a unos 3.000 ‘efectivos’. Sus portavoces se sentaron a negociar con la exigencia «inamovible» de liderar todas y cada una de las ahora rebautizadas ‘kalejiras’. Esto complicó sobremanera la negociación. Hubo tiranteces. No obstante, dos horas después dieron su ‘ok’ a lo que parecía la paz definitiva y que, para el lego en el movimiento blusa, necesitará de varias lecturas para su entendimiento.

La Comisión, que no reconoce a las siete cuadrillas escindidas, aceptó encabezar los paseíllos de cuatro jornadas. En principio, los de los días 7 (Celedón y neska txiki) y el 8 (blusa veterano) sus cuadrillas irán por delante. Luego deberá dejar ese puesto el día 25 o el 5. De la misma manera, la Federación podrá seleccionar ir en primer lugar o el domingo 6 o el miércoles 9.

Las cuatro de la tarde

Pero en este punto, la Comisión -que informará hoy a su asamblea de este pacto y necesitará de su aprobación para ratificarlo- puso una condición final que tendría luego consecuencias imprevisibles. La plataforma mayoritaria, temerosa de que los blusas de la Federación ralenticen demasiado su paso, exigió que ésta, en sus marchas en cabeza, salga a las cuatro de la tarde en la ida y a las 19.45 horas en la vuelta. Dicho de otro modo, 60 y 45 minutos antes del horario habitual.

El Gabinete Urtaran aceptó esta premisa y todos salieron de la sala con el convencimiento de que se había firmado la paz después de semanas de zozobra. Esta calma ficticia duró apenas unos minutos. Lo que le costó a Estíbaliz Canto informar a la Federación. Sus representantes se negaron a aceptar este adelanto de los horarios. El de ida, por ejemplo, obligaría a poner las comidas muy pronto. Ahí la edil obtuvo una negativa rotunda a cualquier pacto. Se volvía a la casilla de salida. Eran las 22.30 horas.

«Nos hemos plegado a no cobrar subvenciones municipales, a salir primeros sólo dos días, pero esto ya no es asumible. Queremos que sea a las 16.30 horas. Si no, suspenderemos todos los actos de nuestras cuadrillas», espetaron fuentes de la Federación, constituida en asociación el pasado 17 de marzo tras romper sus miembros en otoño con la Comisión. Hoy volverán a reunirse con la concejal Canto para tratar de acordar el retraso de esa salida y salvar las fiestas de La Blanca y el Día del Blusa. La titular de Cultura pidió ayer «cordura» a las dos partes.

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