El Correo

Gorka Urtaran: «Iba con la cuadrilla a la bajada de Celedón y animar a Iñaki Landa»

Gorka Urtaran, vestido de blusa, en unas fiestas durante su infancia.
Gorka Urtaran, vestido de blusa, en unas fiestas durante su infancia. / G. U.
  • El alcalde de Vitoria recuerda con emotividad los txupinazos de las fiestas durante su juventud, los conciertos de entonces y las actividades en las que se divertía con su cuadrilla. El regidor vitoriano relata cómo ha cambiado su forma de vivirlas

El alcalde de Vitoria no siempre ha vivido las fiestas de La Blanca de la misma manera. Las responsabilidades institucionales y familiares adquiridas en los últimos años han hecho que Gorka Urtaran disfrute de los festejos de su ciudad de otra forma a como lo hacía de joven. Ya de niño, como demuestra la foto que ilustra esta información, el pequeño Gorka se vestía de blusa para divertirse en los actos que se programaban entonces. A sus 42 años recuerda que «cuando era más joven, solía quedar con la cuadrilla de chicos y chicas para salir el día 4. Quedábamos después de comer para ir a la plaza de la Virgen Blanca con tiempo suficiente para colocarnos en un buen sitio y ver bien la bajada de Celedón», rememora el ahora alcalde. «Tanto entonces como ahora, este momento de las fiestas es muy especial y emotivo para mi. Se me sigue poniendo la carne de gallina cuando se lanza el txupinazo y comienza a bajar Celedón», reconoce. «Aún recuerdo cómo en ocasiones teníamos la oportunidad de animar a Iñaki Landa a su paso por nuestro lado, eso sí, sin tocarle ni abalanzarnos», admite.

Tras la bajada de Celedón, «subíamos a La Cuesta para potear sobre todo por los bares de la Cuchi. Otro rincón que me gusta mucho es la plaza del Matxete, un espacio más tranquilo donde escuchar algún concierto en euskera. En ocasiones bajábamos a los conciertos de la plaza de Los Fueros e incluso en la Plaza Nueva, donde recuerdo un magnífico concierto de Hertzainak». El disfrute nocturno del joven Urtaran no acababa ahí ya que «también solíamos dar una vuelta por las txoznas. Me acuerdo incluso de los tiempos de La Florida y luego en Luis Heinz».

De todas las jornadas de las fiestas de Vitoria «el día más especial para mi era el 4 de agosto porque nos juntábamos toda la cuadrilla, venían amigos de otros lugares y tenía oportunidad de charlar con gente que no veía habitualmente», relata. «Solíamos salir por la noche en días alternos, el 4, el 6 y el 8, porque éramos estudiantes y no daba para estar todo el día de chufla. El resto de días buscábamos otras alternativas porque las fiestas de Vitoria-Gasteiz las tiene», destaca Gorka Urtaran.

Pero a medida que ha pasado el tiempo Urtaran ha cambiado el modo en que disfruta de las fiestas de Vitoria. «Desde que tengo hijos y más desde que soy alcalde, las fiestas han cambiado un poco para mi, aunque el día 4 sigue siendo un día muy especial, que me sigue emocionando. Ahora atiendo los compromisos institucionales en primer lugar; luego, los familiares; y siempre saco un hueco para alternar con los amigos», reconoce. En su faceta familiar, «con los niños nos gusta mucho hacer el paseíllo de los gigantes y cabezudos y con mi mujer y los amigos vamos al menos un día al teatro, la pelota y a cenar», detalla Gorka Urtaran.