El Correo

Vitoria se entrega a la fiesta

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A Celedón le ha costado este año cruzar la plaza. / Iosu Onandia

  • La fiesta que incendió ayer el txupinazo y la bajada de Celedón tiene hoy su continuación con la ofrenda floral que los blusas y neskas realizan a la patrona durante toda la mañana

Una año más el Txupinazo y la bajada de Celedón han dado paso a las fiestas de La Blanca, que esta mañana verá como los blusas y neskas realizan la tradicional ofrenda floral a la patrona. La mayoría tardará en recuperar el brío tras lo vivido con las campanadas de las seis de la tarde de ayer jueves. Pero en La BLanca nunca faltan las fuerzas. Si no quedan, se inventan,

Ayer los txupineros de este año prendian la mecha de las fiestas de Vitoria ante una plaza que estaba a rebosar. Los miembros del club de rugby Gaztedi y del equipo femenino de baloncesto Araskihan sido los encargados de encender el cohete, que lo han vivido con nervios, expectación y orgullo. Una vez que el cohete anunciador de las fiestas ha estallado en el cielo de la capital alavesa las miradas han girado hacia la torre de San Miguel desde donde ha partido Celedón en dirección a la calle Postas.

  • Vitoria, entregada a La Blanca

    Las mejores imagenes de la bajada de Celedón

  • La bajada de Celedón, desde el centro de la fiesta

  • Las caras presentes en la balconada de San Miguel, con nutrida representación de políticos

El cava ha comenzado a salir a borbotones y el humo de los puros ha vuelto a ensombrecer la plaza de la Virgen Blanca, mientras Celedón sobrevolaba las miles de cabezas congregadas. Una vez en Postas, Celedón, encarnado por Gorka Ortiz de Urbina, ha comenzado el dificultoso paseíllo hacia la balconada de San Miguel. No sin problemas y con infinidad de empujones, Ortiz de Urbina ha culminado el trayecto en 3 minutos y 30 segundos para subir a la balconada con una imperturbable sonrisa. Empapado en sudor y tras saludar a las autoridades y a los txupineros ha colocado los pañuelos al alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, a la concejala y portavoz municipal de EH Bildu Miren Larrion (formación a la que este año le tocaba prender el cohete, aunque la coalición delegó en los clubes Araski y Gaztedi). También ha puesto los pañuelos rojos a los txupineros, antes de dirigirse a los miles de vitorianos y visitantes congregados en la plaza.

Tras un «gora Gasteiz» y un «gora Celedón» ha comenzado la típica canción de inicio de fiestas en castellano y en euskera. Además, ha tenido palabras de elogio para el deporte alavés y tras un «gora arabar kirola» ha vuelto a entonar la melodía de Celedón. Antes de retirarse de la balconada Ortiz de Urbina, ha enviado el mensaje de 'Ez, ezetz da' (no es no), con el que desea pedir a los vitorianos «respeto a las mujeres y a la libertad sexual».

Tras el protocolo habitual, la multitud de la plaza de la Virgen Blanca ha comenzado a desaparecer por las calles aledañas para entregarse a la fiesta, mientras los servicios de limpieza comenzaban con la tarea de retirar los miles de kilos de vidrios de la plaza y la suciedad acumulada.

Desde la balconada, una vez cumplido el protocolo Gorka Ortíz de Urbina ha señalado estar «muy contento» y ha destacado que el paseíllo hasta la balconada «ha sido rápido». «He disfrutado y, como otros años, ha ido muy bien», ha indicado al micrófono de EL CORREO. En plena sesión de fotos Ortíz de Urbina ha reconocido que «esto es como una boda», aunque ha dejado claro que a partir de este momento se entregará «a disfrutar como un vitoriano más y como un blusa más». A los vitorianos, Ortiz de Urbina ha recomendado «que vivan las fiestas, que olviden los problemas y a disfrutar». Ha destacado el respeto con el que se deben vivir las fiestas. «Debemos trabajar también en ese sentido», ha recalcado.

El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, ha destacado por su parte que el Txupinazo y la bajada de Celedón «es un día especial, que nos pone los pelos de punta. Celedón ha llegado bien y esperamos que las fiestas trascurran con normalidad y, como ha dicho Celedón, con respeto». Urtaran ha querido destacar que las fiestas están «cargadas de actos para todos los gustos y para todas las edades y que son unas fiestas muy populares que se celebran en las calles». También ha destacado que el «éxito» de estas fiestas pasa por combinar las «ganas de divertirse y de pasarlo bien», pero con «respeto».