El Correo

La bajada de Celedón y Neska Txiki pone en marcha a los txikis

  • Como cada 7 de agosto, los más pequeños disfrutan al máximo de su día con comparsas, de las ofrendas florales y del descenso de Celedón y Neska Txiki

Los peques han celebrado hoy su día en las fiestas de Vitoria, que, como cada año, han renovado y reavivado después de tres jornadas intensas de festejos.

A las 12 del mediodía la Plaza de España se encontraba abarrotada de niños y padres y también de abuelos, para recibir a Celedón y Neska txikis.

Con la puntualidad digna del evento, al mediodía se ha lanzado el cohete anunciador de este día tan especial y en ese mismo momento han comenzado a descender los muñecos de Celedón y Neska txikis.

Han hecho su recorrido desde un lado a otro de la plaza entre los cánticos y gritos de los más pequeños que han cambiado las botellas de cava y los corchos que salían de ellas el pasado martes a las seis de la tarde por lanzadores de confetis y los vistosos papelillos de colores que desprendían.

Al llegar los muñecos al balcón correspondiente han sido sustituidos por unos exaltadísimos Maider Pérez y Obeko Fernández. Felices, han saludado a su público y han bajado a la plaza para hacer el camino de regreso al estrado habilitado para recibirles junto con la banda de música municipal.

Escoltados por la comparsa de gigantes y cabezudos, los protagonistas del día han animado a los de su tamaño a pasar el día saltando, bailando y disfrutando "a tope", aunque, eso sí, también les han pedido que se porten bien.

Después del acto oficial, la chavalería se ha desperdigado por el centro de la ciudad para participar en las diferentes "gymkanas" organizadas o para conseguir el globo o juguete de los vendedores ambulantes a los que se resistían sus padres hasta hoy.

Por la tarde también tendrá su protagonismo la ida a los toros de los blusas y neskas, bueno a los recortadores, porque ayer terminaron las dos corridas de cartel.

Muchos de los niños protagonistas hoy reservarán fuerzas para aguantar hasta la noche e ir a Mendizabala a ver los fuegos artificiales o a la calle Olaguibel a correr delante de los toros de fuego.

A estos aventajados aprendices les cogen mañana el relevo los blusas veteranos que, como todos los años, se dejarán ver y notar en las calles el penúltimo día de La Blanca 2015.