Tximiso, picoteo a lo grande

Tximiso, picoteo a lo grande

Raciones importantes y de calidad son la máxima de los menús de este local vitoriano, que también destaca por su estupenda barra de pintxos

JOSEBA FIESTRAS

El Tximiso Taberna comenzó su andadura allá por el año 2001, cuando Jon Eguía se hizo con la antigua Cervecería Köln. Su objetivo era ofrecer algo alternativo al resto de locales de hostelería de la ciudad de Vitoria: un picoteo de alta calidad y totalmente informal, el cual permite a todos los que lo visitan degustar infinidad de platos con el sello Tximiso: «Un sello que para nosotros significa seriedad, calidad y buen servicio», explican. Jon es un tipo extrovertido, con más de 14 años al servicio de la hostelería, que disfruta del trato con sus clientes y de su trabajo, pero las joyas de su corona están en la cocina: María Drobit y Olga Boytsun. Son ellas las artífices de que este restaurante, pequeño, de piedra y madera, al más puro estilo de las tabernas vascas, esté siempre a tope. «Desde las siete y cuarto de la mañana, ya tengo gente esperando para desayunar -cuenta el hostelero-. Y no acotamos horario: si alguien quiere desayunar a las 12, se le da. Somos muy flexibles».

Pero el plato fuerte del Tximiso son los pintxos: una casi indecente variedad de cocina en miniatura puebla su barra, y toda con ingredientes de primera que, si hay que buscarlos fuera, se buscan. Este bar fue el primero de Vitoria que ofreció la posibilidad del medio menú: «Cuando trabajaba en Giroa, viajaba mucho a Madrid y allí te lo servían, algo que me sorprendió. Cuando aquí comenzó la crisis, hace 10 años, empezamos a darlo: un plato a elegir, postre y pan, y fue muy bien aceptado. El secreto: las raciones son importantes y la calidad buena».

Crep relleno de espincacas y tomates rellenos de jamón.

Platos de toda la vida

En los menús encontramos platos como la menestra de verduras o el salteado de alcachofas, los platos de cuchara de toda la vida (lentejas, patatas a la riojana, garbanzos, alubias…), revueltos de todo tipo, bacalao, bonito, rape, kokotxas, ragout de ciervo, carrilleras, hígado encebollado, caldereta, pasta y… golubzis ucranianos, una receta que las cocineras comparten con los comensales y que consiste en una hoja de col rellena de carne y arroz. Y luego está el menú de fin de semana, una fantástica alubiada con todos sus sacramentos. La alubia, pinta alavesa, y acompañada de morcilla, costilla y la muy premiada txistorra navarra de Zubía. Con esto, bebida y postre, vamos servidos.

En la carta de picoteo, ideal para compartir, se encuentra uno de los ingredientes más famosos de esta taberna: la salsa secreta que lleva su nombre. Ahí están los famosos espárragos trigueros a la plancha con salsa Tximiso o los tomates rellenos de jamón y queso danés con salsa Tximiso. Tampoco se pueden descartar los puerros a la plancha con salsa suave de cuatro quesos y virutas de jamón ibérico. En carta, también destacan los chipirones a la plancha al estilo Plentzia.

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