La gastronomía alavesa mantiene su brillo con dos estrellas Michelin

Patxi Eceiza, cocinero del Restaurante Zaldiaran. /Blanca Castillo
Patxi Eceiza, cocinero del Restaurante Zaldiaran. / Blanca Castillo

El Zaldiaran de Vitoria y el Marqués de Riscal en Elciego conservan sus ‘michelines’ en la nueva edición de la guía

JORGE BARBÓ

Nada nuevo en el cielo gastronómico alavés. La provincia mantiene sus dos estrellas en la nueva edición de la guía Michelin, cuyos críticos continúan siendo poco generosos a la hora de repartir reconocimientos por estos pagos a pesar del evidente esfuerzo y la importante evolución que han experimentado las cocinas del territorio en los últimos tiempos. El Zaldiaran de Vitoria, cuyos fogones enciende con creatividad y talento el chef Patxi Eceiza, y el Marqués de Riscal, que asesora Francis Paniego en Elciego conservan sus respectivas ‘michelines’.

«Es un honor mantener el reconocimiento después de 14 años», ha asegurado este miércoles el hostelero Gonzalo Antón, propietario del Zaldiaran, tras conocer que, tal y como ya auguraban todos los pronósticos, el prestigioso restaurante vitoriano seguiría sirviendo sus mesas a la luz de su buena estrella, que consiguió en 2003. «Desde luego que es un orgullo, pero también es una gran responsabilidad porque la gente te examina de distinta forma al tener una estrella», reconoció el patrón del restorán de la Avenida, que volvió a lamentar su soledad en el firmamento que concede la biblia gastronómica en la capital alavesa. «Estoy convencido de que en la provincia hay, como mínimo, otros dos locales que se merecen una estrella», destacó Antón, que tan sólo hace unas semanas logró atraer a media docena de chefs estrellados con motivo de la gran cena del año, el homenaje al crítico Rafael García Santos.

También Diego Guerrero

El ‘statu quo’ gastronómico se mantiene allende la muga. El chef alavés Diego Guerrero también conserva en la nueva edición de la Guía Roja las dos estrellas Michelin que se ha ganado a pulso en su vanguardista DSTAgE capitalino, quizás unos casos de éxito más fulgurante que ha guisado la gastronomía española en los últimos tiempos. A los cuatro meses de abrir el restaurante tras apearse del Club Allard (donde ya había sido bendecido con dos 'macarons'), consiguió su primera estrella en solitario. Y a los dos años, le llegó la segunda. Además, hace sólo unos días la Guía Azul le coronaba con su tercer sol.

Precisamente la competencia de la Michelin demostraba ser algo más generosa con Álava en su última edición. La que ya reconocía las buenas mesas del territorio con siete soles -el Ikea, el Zaldiaran y el Marqués de Riscal llevan tiempo brillando con dos, mientras que por el Bideko se asoma uno-, sumó a los siempre concurridos El Clarete y al Bost a la lista de restaurantes ungidos por los rayos de la mejor cocina.

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