Restaurante

Festín en la despensa

Salmón de Keia con guacamole y sésamo negro./MAITE BARTOLOMÉ
Salmón de Keia con guacamole y sésamo negro. / MAITE BARTOLOMÉ
La Oka (Bilbao)

La Oka abre sus alas en la esquina más jugosa de la plaza Jado para reinventarse como gastrobar tirando de su amplio repertorio de exquisiteces

GUILLERMO ELEJABEITIA

Mientras espera su turno para comprar un trozo de solomillo, puede echar un vistazo a la fragante selección de quesos o distraerse mirando las novedades de la bodega. Saltando de una etiqueta a la otra por las estanterías, de pronto uno se descubre ante la barra de un bar, donde una simpática camarera le ofrece una copa del rioja que tiene entre las manos. Animado por el vino, no solo se lleva el solomillo, el queso y la botella, sino que se queda a cenar. Algo parecido ha debido pasarles en las últimas semanas a no pocos clientes de La Oka, que acaba de estrenar una reforma en la que funde la tienda de toda la vida con un espacio de gastrobar pensado para saborear lo mejor de la que lleva 30 años siendo la despensa más exquisita del Ensanche.

«Delicatessen». Hasta la palabra se ha quedado antigua. Aquellos ultramarinos donde hacían la compra las familias pudientes son hoy una especie en extinción. Su fiel clientela -esa que no pisaba un supermercado- cada vez es más escasa y los productos de importación hace tiempo que dejaron de ser una rareza. Para sobrevivir, tocaba reconvertirse, y la firma fundada hace tres décadas en Las Arenas ha sabido hacerlo con una coherencia incontestable.

'La Oka' (Bilbao)

Dirección
Marqués del Puerto, 1.
Teléfono
944236507
Web
laoka.es
No perderse
El jamón extremeño y la ternera asada.

La decoración todavía huele a nuevo, aunque emula sin ambages los colmados franceses de principios del siglo XX. Deambulando entre mostradores de madera, mesas de mármol o sillas de estilo parisino, es difícil saber dónde acaba el comercio y empieza el bar. En la cocina, la premisa parece ser intervenir lo menos posible, y ese es precisamente su mayor acierto. Lejos de eclipsar a la tienda -que sigue siendo la parte magra del negocio- el gastrobar sólo contribuye a realzarla.

El picoteo que ofrece La Oka se nutre principalmente de los productos que la tienda de delicatessen lleva vendiendo a lo largo de tres décadas en sus tiendas de Bilbao y Las Arenas (Las Mercedes, 25. 944648011). Su fuerte son los ibéricos, una selección de jamones de bellota, lomo, chorizo o salchichón bajo la D. O. Extremadura.
El picoteo que ofrece La Oka se nutre principalmente de los productos que la tienda de delicatessen lleva vendiendo a lo largo de tres décadas en sus tiendas de Bilbao y Las Arenas (Las Mercedes, 25. 944648011). Su fuerte son los ibéricos, una selección de jamones de bellota, lomo, chorizo o salchichón bajo la D. O. Extremadura.

Ibéricos, quesos y laterío fino

La carta es escueta y no encontrarán en ella rimbombantes preparaciones de alta cocina en miniatura. Tan sólo una selección de los productos que han dado fama a la casa. Una selección de ibéricos extremeños cortados a cuchillo, una variedad más que aceptable de quesos de diversos orígenes, laterío de buena calidad y algunas carnes, pescados y ensaladas. Entre las escasas concesiones a la elaboración, destacan un tataki de atún con emulsión de pimientos y alga wakame -de sabor delicado y técnica irreprochable-, o unas láminas de ternera asada con sésamo negro y mostaza que, en su aparente sencillez -o quizá gracias a ella- resultan un auténtico manjar. No en vano la carnicería es una de las especialidades de La Oka.

Para regar este selecto picoteo, la casa ofrece los clásicos riojas y riberas, pero también una muestra de etiquetas originales que buscan abrir el paladar, a veces demasiado conservador, del enófilo bilbaíno. Es probable que la cuenta no resulte barata -este no es terreno para el pintxo pote-, pero teniendo en cuenta la calidad de lo ofrecido, el precio se antoja de lo más ajustado. Todo dependerá de lo que deje caer en la cesta durante la visita...

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