Restaurante

Un capricho en Armentia

Un capricho en Armentia
El Caserón (Vitoria)

A un paso de la ciudad, sus zonas verdes y diferentes espacios acogen al comensal para ofrecerle una cocina de siempre rejuvenecida

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Es una maravilla almorzar en plena naturaleza, a solo unos pasos del centro de la ciudad. El patriarca, Manolo, es un emprendedor que ha dedicado su vida al negocio. Con amplia experiencia en el sector hostelero, fundó el comedor y fue adaptando el proyecto a los tiempos convirtiéndolo en un referente en la ciudad. Su hija Juncal lleva ahora las riendas de un negocio rodeado de floridos jardines, con diferentes espacios y menús específicos para cada ocasión. Así, no olvidan que aquello nació en plan sidrería y cuentan con una propuesta ‘ad hoc’ en la que no faltan la morcilla con pimientos del piquillo, la tortilla de bacalao, el chorizo a la sidra y el clásico chuletón.

'El Caserón' (Vitoria)

Dirección
Hospitaleros, 7 (Armentia).
Teléfono
945230048.
Web
www.elcaseron.net.
No perderse
Mollejitas de cordero crujientes con pimientos del piquillo.

La base es la cocina de siempre, pero todo evoluciona y sus recetas también, de modo que no faltan toques vanguardistas que rejuvenecen sus platos. Los calamares con vinagreta de tomates y mayonesa negra, las mollejitas de cordero crujientes con pimientos del piquillo, la pasta fresca con trufas, foie e Idiazabal o el pulpo a feira con cachelos son algunos de sus interesantes entrantes. Disponen de diversos carpaccios y tartars (el carpaccio de atún rojo con mascarpone y pistachos es una gozada) para que los amantes del género escojan y mariscos a tutiplén (almejas, bogavante, gambas, mejillones, navajas, ostras…).

Y entrando en las sugerencias con más fuste destacan, entre los pescados, el bacalao con pimientos asados y crema de ajo negro, la merluza con kokotxas en salsa verde o el rodaballo asado con almejas y navajas, por ejemplo. Y de sus carnes sobresalen los callos, patas y morros de ternera, las carrilleras de res con puré de patata o el rabo estofado con puré de coliflor trufada.

Carnes y pescados a la brasa

Una de sus especialidades son las brasas y de ellas surgen delicias como el cogote o las kokotxas de merluza, las chuletillas de lubina o las exquisitas chuletillas de cordero lechal. Caso aparte son sus postres, finales apoteósicos para cualquier pitanza de lujo. El crujiente de almendras con crema de mascarpone y helado de yogurt, la espuma de cuajada con frutos secos garrapiñados, la piña flambeada, los crujientes de crema de vainilla con helado de frutas del bosque… En definitiva, una esmerada cocina con toques innovadores preparada para adaptarse a cualquier tipo de celebración mayúscula.

Sus diferentes espacios y las carpas del jardín propician encuentros increíbles, pero la atención del personal es lo mejor de todo porque siempre están pendientes de todos los detalles para que sus invitados se encuentren lo más a gusto posible. Disponen de dos jardines y varios salones. Y como nadie se duerme en los laureles, los de El Caserón preparan un nuevo menú a base de tapas muy especial, fresco y lleno de sabor.

Lógicamente, su carta de vinos de diferentes denominaciones es de lo más completa y saben aconsejar muy bien cómo maridarlos con las distintas comidas. La decoración del lugar es sobria, muy acogedora y con aires clásicos, preparada para lograr el máximo confort del visitante porque si se come rico, cómodo y bien atendido, todo sabe mejor.

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