Jantour

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Gracias al miedo

La gestión del miedo puede aumentar nuestro nivel de inteligencia emocional

Gracias al miedo
DIEGO GUERRERO

Según la psicología experimental, existen seis emociones primarias: alegría, sorpresa, ira, tristeza, asco y miedo. Hace unas semanas tuve la oportunidad de participar en un importante congreso de gastronomía. Admiro mucho a las personas que son capaces de enfrentarse a un público, ya sea en un auditorio, un teatro, un estadio... bueno, sobre todo admiro a los que son capaces de transmitir al hacerlo, ya que me parece una gran responsabilidad. Pero nunca he oído o leído hablar a un ponente sobre todo lo que a uno le pasa por la cabeza y las sensaciones que tiene hasta que llega ese momento. El caso es que desde hacía unos meses lo sabía y no negaré que me ponía nervioso.

Imagináos subir a un auditorio lleno de gente que ha venido para escucharte y tú te quedas en blanco, o, simplemente, se te trastabillan las palabras, o corres al comunicar, o eres muy lento y aburrido y pierdes toda su atención. Hay un sinfín de posibilidades y todas se te pasan por la cabeza una y otra vez, no dejándote pensar con claridad, en definitiva, miedo. Miedo a que no les interese tu propuesta, a no ser lo suficientemente elocuente como tus colegas, a no gustar, a no transmitir, a no sumar... Pero el miedo, aunque una emoción desagradable, que nos hace sentir mal, no necesariamente es negativo, ya que sentir emociones siempre es positivo, sean estas cuales sean.

La gestión del miedo puede aumentar nuestro nivel de inteligencia emocional, nos mantiene alerta, nos ayuda a gestionar el peligro y, también, nos vuelve más creativos. Nos saca de nuestra zona de confort, diciendo adiós a la incertidumbre y poniéndonos en primera línea, dando la bienvenida al error, no dejándonos llevar solo por el éxito de los aciertos; como dice un amigo, aprendiendo Diego, aprendiendo. Es cuestión de integrar las inseguridades en la maleta de viaje y hacerlas tus compañeras de camino. Si se desalojan, junto a los errores y las debilidades, hay mucho más que perder que lo que se pueda ganar mediante una falsa ilusión (*irreductible).

Hay que asumir las inseguridades como parte de uno mismo. A fin de cuentas vas a subir a ese auditorio quieras o no, por lo que lo mejor que puedes hacer es ser consciente de tu miedo y transformarlo en determinación. Siempre he pensado que cuestionarse las cosas es positivo tanto en lo establecido como en lo desconocido, y plantear la duda nada tiene que ver con la inseguridad, sino con el afán de superarse y mejorar. Todo forma parte del motor vital.

La ponencia salió bien, o al menos yo quedé satisfecho con el resultado y mis sensaciones fueron positivas. Pero lo que me llevé de todo ello fue entender que quizás parte del buen resultado de la misma se debió a esa emoción a la que no quería llamar por su nombre. Me doy cuenta de que el miedo ha estado presente en casi todas las decisiones importantes de mi vida , esas que me han dado las mayores alegrías.

Si no fuera por el miedo, no habría subido a ese escenario, es muy probable que no existiera Dstage y yo no sería lo que soy.

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