El gran banquete consistorial en el Bilbao de 1892

Facsímil del menú original de 1892 entregado en el 75 aniversario de la Casa Consistorial de Bilbao./COLECCIÓN ANA VEGA
Facsímil del menú original de 1892 entregado en el 75 aniversario de la Casa Consistorial de Bilbao. / COLECCIÓN ANA VEGA

El edificio del ayuntamiento bilbaíno cumple hoy 126 años y recordamos cómo fue el menú de su inauguración, plagado de recetas francesas

Ana Vega Pérez de Arlucea
ANA VEGA PÉREZ DE ARLUCEAMadrid

Si pasan hoy ustedes delante del ayuntamiento bilbaíno deberían desearle felicidades y cantarle el Zorionak zuri, porque el edificio está de cumpleaños. Concretamente hoy es su centésimo vigésimo sexto aniversario, o lo que es lo mismo y más corto, cumple 126 años desde el día en que abrió oficialmente sus puertas, el 17 de abril de 1892. En esa fecha —elegida en domingo para que toda la ciudad pudiera participar del jolgorio— se inauguró formalmente la nueva casa consistorial, construida sobre el solar del antiguo convento de San Agustín, y que llevaba meses terminada esperando su gran día.

Como en esta sección lo que nos interesa es hincar el diente pasaremos de puntillas por la última reunión municipal en la vieja casa de la villa y por el cortejo festivo que, encabezado por el alcalde Gregorio de la Revilla, recorrió las calles del Casco Viejo hasta llegar al nuevo edificio. Tamborileros, chupinazos y bendición eclesiástica mediante, la corporación entró en su flamante casa para escuchar discursos, lanzar vivas a Bilbao, cotillear las estancias e ir de paso haciendo hambre, porque el banquete inaugural prometía ser digno de Gargantúa.

Servido por el Café Suizo, el festín tuvo lugar en el Salón Árabe y sirve de perfecto ejemplo de cómo la cocina elegante de entonces estaba completamente invadida por la gastronomía francesa. El menú (reseñado en el periódico El Noticiero Bilbaíno del día siguiente) incluyó diez platos, seis vinos y seis licores y ninguno, absolutamente ninguno, era de aquí ni tenía nada que ver con lo que ahora consideramos cocina vasca. Inspirados por la alta cocina francesa, los cocineros del Suizo prepararon varias recetas directamente sacadas de recetarios galos como 'La cuisine classique' (1856) de Urbain Dubois, chef entre otros del káiser Guillermo I.

Menú de 1892.
Menú de 1892.

Pero veamos ya qué es lo que comieron los invitados (hombres todos) en aquella cuchipanda municipal de hace 126 años: hors d'oeuvre variés, consommé de volaille, darne de saumon au beurre Montpellier, buisson de coquillages crevettes, chevreuil à la purée de truffes, pain de foi gras à la Bellevue, chaudfroid de galantine de cailles Périgord, rosbif glacé au Madère, fromages glacés à l'orange mandarine à la crème de vanille y desserts variés. Traduciendo este galimatías nos quedamos con que primero hubo aperitivos variados y consomé de ave, después rodaja de salmón con mantequilla Montpellier (a las finas hierbas) y pirámide de gambas. De segundo, corzo al puré de trufa, foie gras, galantina de codorniz y rosbif glaseado con vino de Madeira. De postre, mandarina heladas con crema de vainilla y dulces variados. Para refrescar el gaznate hubo vinos Château Yquem, del Rhin, Tokay, Borogoña, Oporto de 1843 y Champagne Cristal. Además de con café, los afortunados invitados acabaron el menú con licor Chartreuse, anís francés y ron jamaicano, toma ya.

Menú de 1967.
Menú de 1967.

Qué quieren que les diga, entonces se comía así y en las grandes ocasiones no se consideraba de buen tono presentar recetas del país, reservadas para celebraciones más modestas. A medio camino entre el barroquismo culinario del XIX y la sofisticación de la actual cocina vasca se encuentra otro de los menús históricos del ayuntamiento bilbaíno, el del 23 de abril de 1967. Elegido para conmemorar el 75 aniversario de la Casa Consistorial, fue mucho más sencillo que el original, algo más autóctono y bastante aburrido: lubina del Cantábrico en salsa tirolesa (de tomate, cebolla y pimentón), cebón o buey asado a la inglesa con apio braseado, tarta capuchina y mantecado praliné. Al menos entonces eligieron beber blanco Monopole de CVNE y tinto Marqués de Riscal, algo es algo. Ahora sólo nos queda imaginar cómo será la comida del 150 aniversario…

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos