Bodegas

Homenaje a Basilio Izquierdo por sus 50 vendimias

Aranceta, Izquierdo y Martínez posan juntos en el homenaje al enólogo./
Aranceta, Izquierdo y Martínez posan juntos en el homenaje al enólogo.

ANE ONTOSO

«El vino tiene un duende, un venenillo, algo que si no estás cerca lo echas en falta. Pues me lo planteo con amor y sin prisas, tranquilito y disfrutando todo lo posible, ganando amigos». Las palabras del enólogo Basilio Izquierdo resonaron el pasado viernes por las paredes del txoko Begoña donde, aficionados a la enología y representantes de distintos txokos bilbaínos, quisieron homenajearle por sus 50 vendimias.

La ofrenda, amenizada por el mago Valen, comenzó con una cata de vinos maridada con platos de Andoni Martínez, «el mejor cocinero de txokos» en palabras de Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, que ejerció como maestro de ceremonias. El guisandero preparó un tentempié de ibéricos, pulpo a la gallega con patata, sopa de hongos, merluza en salsa verde con espárragos y de postre piña natural helada con una capa de helado de limón rellena de piña y kiwi con nata.

Aranceta destacó la «espectacular trayectoria de Basilio», durante muchos años ligada a Bodegas Cvne y a Viñedos del Contino, que desde 2007 se centra en su propia Bodega Basilio Izquierdo en Laguardia. «Aunque nacido en 1947 en Socuéllamos (Ciudad Real), es un enólogo riojano que ha dejado su impronta tanto en la Denominación de Origen Calificada Rioja como en otras zonas vitivinícolas del mundo», recordó el especialista. La Escuela de Enología de Burdeos le ha incluido recientemente entre los 50 profesionales más destacados del mundo vitivinícola en una publicación presentada con motivo del 50 aniversario del centro formativo francés. «Es uno de los mejores enólogos del mundo», elogió.

La cata

La cata constó de quince vinos entre los que destacaron un B Basilio Blanco de 2017, un Viura que, traído directamente de la barrica, «ya despunta por su finura», así como un rosado de Graciano, también sacado de la barrica, un «vino natural que anuncia su potencia y profundidad». Tuvieron su momento un Blanco de 2010 «profundo y largo» con tres cuartos Garnacha Blanca y un cuarto de Viura, un rosado de Garnacha Gris y un vino de naranja fermentado con los hollejos, un vino «especial y diferente».

Basilio, cuando fundó su propia bodega hizo una declaración de principios: «Volver a beber de las fuentes». Esa premisa preside la concepción del tinto B de Basilio 2015, un vino «potentísimo», extraído de la barrica para la cata. El B de Basilio blanco va un paso más allá y rescata del olvido la Garnacha Blanca riojana con la que el enólogo empezó a trabajar allá por 1995.

«El vino da muchas satisfacciones. Lo que más me interesa es vivirlo de cerca -confiesa Izquierdo-, cosas pequeñas con identidad y de alguna forma lo mismo que el pastor conoce sus ovejas, yo conozco cada una de mis barricas».

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