El largo adiós de Gerry Adams

Gerry Adams./Reuters
Gerry Adams. / Reuters

El líder del Sinn Féin irlandés anunciará hoy cuándo dejará su presidencia

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

El presidente del Sinn Féin, Gerry Adams, anunciará hoy el momento en el que pasará el liderazgo del partido a la siguiente generación en un discurso a la conferencia anual, a las nueve de la noche, hora española. Adams ya había adelantado el pasado año que tenía intención de abandonar la primera fila de la política y el semanario del partido, 'An Phoblacht' (La República), afirma en su última edición que en su discurso hará «un anuncio importante».

El proceso para la elección de nuevo líder será posiblemente parte del anuncio, con la diputada dublinesa Mary Lou McDonald, como favorita. Tras la muerte del gran aliado de Adams en los años de conflicto y en el proceso de paz, Martin McGuinness, el pasado marzo, la diputada en la Asamblea de Belfast, Michelle O'Neill, fue nombrada como líder de los republicanos en Irlanda del Norte.

De confirmarse en los próximos meses la elección de McDonald, al cambio generacional hay que añadir otros tres que son significativos en la historia del partido asociado históricamente al Ejército Republicano Irlandés (IRA). La máxima dirigente del partido sería una ciudadana de la república Irlanda, tras décadas de control por los protagonistas del conflicto en el norte, y sus dos más importantes figuras serían mujeres.

El cambio significaría también que los líderes son personas que no participaron en la actividad terrorista del IRA, aunque tuviesen conexiones afectivas o familiares. Adams siempre ha negado que haya pertenecido al IRA, pero cualquiera que conoce someramente la historia de lo que se conoce como el 'movimiento republicano (suma del Sinn Féin, del IRA y de otros grupos) lo considera como uno de los jefes históricos del IRA y su político más astuto.

Todos lo saben

Nacido hace 69 años en el barrio católico de Falls, en el oeste de Belfast, Adams trabajaba como camarero en un pub del centro de la ciudad cuando el conflicto sectario desencadenado por la represión del movimiento por la igualdad de derechos llevó a la quiebra parcial del Estado británico en el norte de Irlanda, al desorden y a la reaparición de los grupos paramilitares históricos, republicanos y lealistas probritánicos, que tenían una existencia agónica en 1968.

Adams nació en una familia republicana. Su padre fue militante del IRA y por la vía materna las conexiones con el republicanismo armado eran también antiguas. Testimonios de sus colegas de entonces, de historiadores, de periodistas locales y de fuerzas de seguridad han descrito a Adams como uno de los más importantes dirigentes del IRA en Belfast en aquellos años. En 1971, fue internado en la cárcel sin juicio previo en una operación británica para contener la violencia.

Cuando, el año siguiente, el Gobierno negoció una tregua con el IRA, dos jóvenes del norte, McGuinness y Adams, éste desde la cárcel, fueron transportados a Londres para unirse a otros representantes del IRA. En aquel año de 1972, el conflicto violento en Irlanda del Norte se cobró 476 víctimas mortales. En la cárcel, Adams y otros prisioneros del IRA diseñaron una reforma de su organización en estructura de células, con el objetivo de mantener una larga campaña terrorista.

Ascendió a la presidencia del partido en 1983, derribando a líderes del sur de Irlanda que querían mantener la pureza abstencionista en los parlamentos de Belfast y Dublín. La huelga de hambre de los presos del IRA y la elección como diputado del que fuera su primer fallecido, Bobby Sands, habían creado en 1981 las circunstancias para el avance de la estrategia bautizada como una combinación de 'la metralleta y el voto'.

Ni norte ni sur

Una larga campaña terrorista desembocó en la década de los noventa en la aceptación por los republicanos de que no podían forzar la retirada británica. Adams y McGuinness tuvieron entonces la habilidad de guiar al IRA y al Sinn Féin a un nuevo entendimiento constitucional, el reflejado en el Acuerdo de Belfast de 1998, que con el paso del tiempo ha integrado al partido político en la política convencional del norte y del sur y mantiene al IRA inactivo.

La frustración de sus bases por el poco avance del programa republicano en el norte pudo ser la razón principal de la dimisión de McGuinness, el pasado enero, poco antes de su muerte, como viceministro principal del Ejecutivo norirlandés. Como Sinn Féin es el partido más votado por la comunidad nacionalista y las reglas de 1998 obligan a los dos principales partidos a compartir el Gobierno regional, el Ejecutivo cayó y a día de hoy la provincia es gobernada por Londres, mientras los unionistas del DUP sostienen la mayoría de Theresa May.

El el sur, el Sinn Féin ha logrado avances electorales, pero tiene cegado el camino hacia el Gobierno de Dublín. Micheal Martin, líder del principal partido de la oposición, Fianna Fail- al que perteneció Mary Lou McDonald en su juventud-, ha descartado tajantemente que pueda llegar a un acuerdo con Sinn Féin para formar Gobierno. El cambio generacional y el relevo de líderes vinculados a las atrocidades del IRA, podría facilitar el entendimiento, pero también plantea retos a un partido disciplinado por la experiencia conspirativa y que gradualmente avanza hacia lo convencional.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos