Trump propone un todo o nada a los líderes del G-7

Donald Trump. / Saul Loeb (Afp)

«Ellos tienen más que perder que nosotros, ganaremos esa guerra mil veces», amenaza

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York

Desde la amenaza de suspender todo el comercio con los líderes del G-7 a la propuesta de crear con ellos una zona de libre de comercio sin ningún tipo de barreras. «Ni aranceles ni subsidios», remachó Donald Trump. Así de impredecible y extremo fue el presidente de EE UU en una cumbre que pasará a la historia por sus intentos de acabar con el orden mundial establecido y el protocolo que conlleva.

Trump ni siquiera quería ir. Lo consideraba una distracción inútil frente a lo único que le importa estos días, la cumbre del martes con el líder norcoreano Kim Jong-un. Su avión partió para Singapur antes de que se tomara la foto de familia ni se firmara el acuerdo de la cumbre, saltándose las reuniones de la segunda jornada, dedicada a dos temas que no le interesan lo más mínimo: el cambio climático y la igualdad de género.

Quería mandar el mensaje de que el orden establecido se ha acabado y lo consiguió. Trump no hará negocios con sus aliados tradicionales sólo porque lo sean, ni respetará las áreas de libre comercio ya pactadas, mucho menos aceptará el decoro de llegar a tiempo, participar en las bilaterales programadas, asistir a las reuniones de la cumbre o firmar comunicados pactados de antemano. El nuevo mandatario estadounidense es impredecible.

Acuerdos de mínimos

a 44 Cumbre del G7 terminó hoy en la localidad canadiense de La Malbaie con un «acuerdo en estar en desacuerdo» entre Estados Unidos y sus socios pero que al menos permitió, tras arduas negociaciones hasta el último minuto, consensuar una declaración conjunta.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, el anfitrión de la reunión, compareció ante la prensa internacional y declaró: «Tenemos un comunicado final firmado por todos», la delegación canadiense irrumpió en aplausos. Pero en su conferencia de prensa final, Trudeau también dejó claro que la cumbre terminó sin acuerdo en los temas más espinosos, que nadie consiguió cambiar de opinión a Trump con respecto a comercio o cambio climático y que el mayor logro de la reunión fue que las discusiones fueron «francas y abiertas».

En una conferencia de prensa improvisada minutos antes de marcharse, admitió que el tema principal de este G-7 había sido el comercio, «un tema muy importante porque se han aprovechado de EE UU durante décadas y eso se ha acabado». Trump se preció de haber hablado «claro» y estar «arreglando el problema, despacio pero con certeza».

La balanza comercial de EE UU sufre un desequilibrio de 556.000 millones de dólares porque importa más de lo que exporta, dado que muchas marcas estadounidenses prefieren fabricar en otros países donde les resulta más barato, pero Trump lo ve como el producto de «tratos injustos» firmados por sus predecesores como si fueran claudicaciones. Cuando se lo dijo a los líderes de Japón, Canadá, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, reunidos durante dos días en la estación de montaña de Charlevoix (Quebec), Trump está convencido de que algunos sonrieron «porque estaban pensando 'no sé cómo logramos colarles esa'», dijo.

En el rifirrafe que mantuvo por Twitter con su anfitrión Justin Trudeau antes de llegar adelantó lo frustrado que está con un tema que se interpone en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (Nafta): los aranceles a las importaciones de lácteos con los que Canadá tradicionalmente protege a sus ganaderos. «¡Es muy injusto para nuestros granjeros!», protestó. «Y esto es lo que nos pasa en todo el mundo. En India sufrimos algunos aranceles del 100% y nosotros no les gravamos nada. Hablo de muchos países y eso se va a acabar o dejaremos de comerciar con ellos».

Trudeau le dijo a Trump que Canadá tomará represalias

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, afirmó hoy que Canadá impondrá «sin ninguna duda» represalias comerciales a Estados Unidos a partir del 1 de julio a pesar de las amenazas hechas por el presidente estadounidense, Donald Trump.

Trudeau afirmó durante la conferencia de prensa que cerró la Cumbre del G7 que así se lo dijo «directamente» a Trump. «Los canadienses somos educados pero no permitiremos que nos empujen», explicó Trudeau.

Sus amenazas se tornaron más graves en esas últimas horas de la cumbre, cuando advirtió de que si continúan con la política de responder a sus aranceles con represalias «se están equivocando». «Ellos hacen muchos más negocios con nosotros que nosotros con ellos y tienen más que perder. Ganaremos esa guerra mil veces», subrayó.

Tan convencido está de que tiene la mejor mano que se propone establecer tratos bilaterales con los países que transijan con sus condiciones. Si México y Canadá no aceptan «un cambio muy sustancial» en el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica que entró en vigor en 1994, EE UU hará «tratos directamente con Canadá y directamente con México». Así de fácil. Con ello responde a otra de las promesas populistas que le hizo a sus bases de la América rural, donde los ganaderos y agricultores culpan al Nafta de su penurias, a pesar de que hayan inundado el mercado mexicano con maíz genéticamente modificado que subsidia el gobierno estadounidense.

Trump insulta a Trudeau

EFE.-Donald Trump culpó a Canadá de su decisión de no suscribir en su totalidad el comunicado conjunto firmado por el resto de países del G-7 y no dudó en insultar a su primer ministro, Justin Trudeau, al que llamó «deshonesto y débil».

«Basándome en las declaraciones falsas de Justin durante su rueda de prensa y en el hecho de que Canadá está aplicando aranceles enormes a los granjeros, trabajadores y empresas estadounidenses, he dado instrucciones a nuestros representantes para que no suscriban el comunicado», señaló Trump en su cuenta personal de Twitter.

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