Dos enfermeros se confiesan autores de decenas de asesinatos en Alemania y Bélgica

Dos enfermeros se confiesan autores de decenas de asesinatos en Alemania y Bélgica

Al sanitario alemán se le atribuyen 97 muertes. De confirmarse la autoría, sería el mayor asesino en serie de la historia del país

A. G.

La Fiscalía alemana ha presentado cargos contra el antiguo enfermero Niels H. por el asesinato de 97 pacientes, 65 en el hospital de Dlemenhorst y 35 en el de Oldemburgo, a los que mató «por puro aburrimiento y ansia de notoriedad». De confirmarse la condena, se convertiría en el mayor asesino en serie de la historia de Alemania. «Ya ha confesado la mayor parte», detalló ayer el fiscal superior Martin Koziolek. El Tribunal Regional de Oldemburgo deberá asumir el caso.

Niels H. está actualmente en prisión, sentenciado a cadena perpetua por seis casos de asesinato o tentativa de asesinato tras ser descubierto en 2005 por una enfermera en el hospital de Delmenhorst, próxima a Bremen, en el norte del país, cuando quiso darle un medicamento no prescrito a un paciente en la unidad de cuidados intensivos.

De acuerdo con las investigaciones, Niels H. suministró medicamentos a los pacientes para desencadenar fallos cardíacos o un colapso circulatorio. A continuación, los reanimaba para parecer un héroe ante sus colegas. Sin embargo, esto no funcionaba siempre. Esta práctica también la llevó a cabo en Oldemburgo. El hecho de que tantos pacientes perdieran la vida en el turno de Niels H. despertó sospechas. A pesar de ello, cambió de puesto de trabajo con una buena carta de recomendación.

Muertes «por compasión»

Por otra parte, ayer se inició en un tribunal de Brujas el juicio contra un exenfermero, diácono en una diócesis en la región belga de Flandes, acusado de asesinar a decenas de personas -en su mayoría ancianos- a quienes quería «ahorrar sufrimiento». Ivo Poppe, de 61 años y apodado por los medios como el ‘diácono de la muerte’, podría ser uno de los peores asesinos en serie de la historia belga.

Este hombre fue detenido y encarcelado en 2014, después de que su psiquiatra informara a la Justicia de sus confidencias, según las cuales, habría «practicado la eutanasia activamente a decenas de personas». Tras confesiones parciales, Poppe se retractó y niega ahora los hechos, es decir, «al menos diez» asesinatos.

Las muertes imputadas acaecieron entre 1978 y 2011, cuando tuvo lugar la de su propia madre, que tenía 89 años y padecía depresión. Sus médicos desmienten que ella solicitara la eutanasia. En Bélgica, la eutanasia activa está autorizada desde 2002 para pacientes que sufren un mal incurable y que han realizado su solicitud de manera «voluntaria, meditada y repetida».

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