Las últimas palabras de los ejecutados en Texas, el Estado de la muerte

Un condenado a muerte se asoma en su celda en la prisión de Pontiac, en Estados Unidos./AP
Un condenado a muerte se asoma en su celda en la prisión de Pontiac, en Estados Unidos. / AP

De media, 15 reos son condenados a la pena capital en Estados Unidos, que no ha reducido el número de crímenes en el país

AINHOA MUÑOZ

«Grace Kehler, ¿eres tú? Le he dado al guarda Jones una declaración por escrito que te explicará mucho más. Espero que te dé respuestas a algunas preguntas. Espero que esto te traiga paz, y lo siento por todo el dolor y el sufrimiento. Lamento que haya durado tanto tiempo. Lo siento, especialmente a Grace Kehler. A la familia Kehler, Johnson y Crain, os ruego que no odies a Jesús, la carta explicará más. Lo siento. Lo siento. Espero que mi muerte te traiga paz. Ruego para que, tal vez, algún día te traiga la paz. Espero que puedas perdonarme pero, si no lo haces, lo entenderé. Yo no creo que pueda perdonar a nadie que ha matado a mis hijos. Lo siento por el sufrimiento que has tenido durante mucho tiempo. Lo siento, lo siento. Te amo señor Jesús, señor Jesús».

Esta desgarradora declaración fueron las últimas palabras que pronunció James Eugene Bigby, un texano de 62 años, el pasado mes marzo segundos antes de ser ejecutado. Bigby se ha convertido en el reo número 542 de esa extensa lista que se registra oficialmente desde 1982, porque Texas autoriza, de media, quince asesinatos consentidos cada año, exceptuando el 2009, que la cifra se disparó hasta los 24. Solo de la mano de George W. Bush siendo gobernador de Texas murieron 154 personas. En el año 2000 se llegó a efectuar una sentencia a muerte hasta en cuarenta ocasiones.

La ficha policial de James Eugene Bigby.
La ficha policial de James Eugene Bigby.

El territorio de los vaqueros, además, cuenta con Huntsville, una pequeña localidad texana conocida como 'la capital de la muerte'. Es la ciudad más visitada por todos aquellos presos que pasarán el resto de sus días en el corredor de la muerte, esperando a que su nombre sea sentenciado y con la esperanza de que el teléfono suene con una última llamada del gobernador. Pero rara vez obra este milagro.

Huntsville cuenta con cinco prisiones en el centro de la ciudad, la cámara de ejecución del Estado y un museo que exhibe orgullosamente una silla eléctrica que en su día asesinó a 362 reos entre 1924 y 1964. Un museo que visitan familias con hijos pequeños y grupos escolares donde se exponen las armas confiscadas a los presos o la pistola que se usó para matar en 1934 en Luisiana a los prófugos y tan cinematográficos Bonnie Parker y Clyde Barrow.

La deshumanización que se respira en el Estado de Texas con respecto a la pena de muerte es tal que el Departamento de Justicia Penal de Texas recoge en su página web oficial las últimas palabras de quienes han sido condenados a la pena capital, acompañadas, por supuesto, por su ficha policial y el crimen detallado por el que fueron condenados.

El de James Eugene Bigby, no obstante, es sólo el último ejemplo, pero se recogen hasta 542 últimas declaraciones antes de que al recluso le sometan a la inyección letal. Otros, los menos, consiguen alcanzar la absolución después de un larga y desesperante lucha por demostrar su inocencia. Como el caso de Juan Meléndez, un puertoriqueño que salió libre y sin cargos en 2009 tras 17 años, 11 meses y un día en el corredor de la muerte. Pero él también es una excepción. La única y cruel realidad es que está demostrado que las ejecuciones realizadas en los últimos años no han reducido ni lo más mínimo el número de crímenes en Estados Unidos.

A continuación, algunas de las últimas palabras que pronunciaron aquellos presos condenados por unos crímenes injustificables.

  • 1

Ronald Ruiz Jr: fue acusado de asesinar por encargo a Theresa Rodríguez, de 29 años, de un tiro en la cabeza. Ruiz fue ejecutado el pasado 7 de marzo. «Primero, quisiera decirle a la familia Sánchez cuánto lo siento. Las palabras no pueden expresar cuánto lo siento y el daño que he causado a usted y a su familia. Que esto te traiga paz y perdón. Lo siento. A mi familia, gracias por todo su amor y apoyo. Estoy en paz. Jesucristo es el Señor. Los amo a todos. Gracias guarda, eso es todo».

  • 2

Pablo Lucio Vasquez: fue acusado, junto a Andy Chapa, de asesinar a un niño hispano de tan solo 12 años. Le golpearon en la cabeza con un tubo y una pala hasta su muerte. A Vasquez le sometieron a la inyección letal el 6 de abril de 2016. «Sólo quiero decirle a mi familia, gracias, a mi madre, a mi padre, y hermana Sabrina. Te quiero Mercedes. Lo siento mucho por la familia de David. Esta es la única forma en que puedo ser perdonado. Tenéis vuestra justicia justo aquí. Eso es. Mi confianza está en Jesús»

  • 3

Coy Wayne Wesbrook: acusado de triple asesinato. Al parecer, encontró a su exmujer manteniendo relaciones íntimas con dos hombres. Los asesinó con un rifle de caza. Wesbrook fue ejecutado el 9 de marzo de 2016. «Primero, quiero decir que lamento el dolor que les he causado a ustedes. Siento no poder traer a todos de vuelta. Ojalá pudiera ser diferente. Sé que sería difícil para ustedes entender lo que pasó esa noche, no puedo traerlos de vuelta como me gustaría. Amo a mi hija y a todos mis seguidores. Ruego que el Señor cuide de mí y de todos ustedes. No tengo ningún mal sentimiento hacia nadie. Puedo entender vuestra indignación y por qué estáis enojados conmigo. Dios esté con todos nosotros».

  • 4

Juan Martín García: acusado de matar de un tiro a un hombre para robarle. Se llevó de su víctima 8 dólares. Fue sentenciado el 6 de octubre de 2015. «A la familia Solano, quiero decirles que me perdonen. Mientras yo siga vivo, solo les traeré sufrimiento a ustedes. El daño que le hice a su padre y esposo… espero que esto les ayude a cerrar la herida. Nunca quise lastimar a ninguno de ustedes. (…) A mi familia, los amo mucho. (…) Les quiero a todos. Guarda, estoy listo».

  • 5

Lester Leroy: acusado de asesinar a cuatro hombres. Sostuvo hasta su muerte que no era cierto todo de lo que se le acusó. Murió ejecutado el 3 de junio de 2015. «Mucho se ha escrito sobre este caso, pero no todo ha sido verdad. Sin embargo, el tiempo ha terminado y ahora es el momento de seguir adelante. Quiero agradecer a mis abogados por todo lo que han hecho. Me gustaría darle las gracias a mi esposa, mis hijas, mi familia y amigos por el apoyo inquebrantable, y todas las cartas y los deseos a lo largo de los años. Ahora es el momento de seguir adelante. He peleado y yo sostenía la fe. Pero no voy a decir adiós, simplemente diré hasta que nos volvamos a encontrar. Os amo muchísimo. Gracias guarda».

  • 6

Manuel Garza: acusado de asesinar a un oficial de Policía con su propia arma cuando iba a ser arrestado. Fue ejecutado el 15 de abril de 2015. «Gracias por estar aquí. Lo siento por todo el dolor que he causado a mi familia, amigos y familiares, especialmente a los oficiales de policía, sé que probablemente me odian. Lo que pasó entre Rocky y yo pasó demasiado rápido. No sé lo que pudo pasar. Os deseo paz y amor. Espero que encontréis a Dios como yo. Dios os bendiga. Os veré al otro lado. Os amo».

  • 7

Kent William Sprouse: acusado de doble asesinato tras una trifulca en una gasolinera. Ejecutado el 9 de abril de 2015. «Me gustaría pedir disculpas a la familia Moreno y a la familia Steinfeldt por todos los problemas que les he causado. Me gustaría pedir disculpas a mi familia por todos los problemas que les he causado. También quiero agradecer a mi familia por todo su apoyo. Supongo que eso es todo».

  • 8

Douglas Alan Feldman: fue acusado de asesinar a tiros a dos hombres mientras conducía por la carretera. El día de su ejecución, el 31 de julio de 2013, acusó a otras tres personas de haber sido las culpables y exigió su liberación. «Declaro que Robert Steven Everett y Nicholas Velasquez, son culpable de unos crímenes contra mí, Douglas Alan Feldman. Por hecho o por apoderamiento, los encuentro culpables. Por la presente condeno a ambos a muerte, lo que han llevado a cabo conmigo desde agosto de 1998. Desde entonces, el Estado de Texas me ha mantenido ilegalmente en el confinamiento y por la fuerza durante 15 años. Por la presente protesto mi ejecución pendiente y pido alivio inmediato».

  • 9

Vaughn Ross: acusado de doble asesinato. Las dos mujeres aparecieron dentro del coche en un barranco. Fue ejecutado el 18 de julio de 2013. «Quiero agradecer a mi familia por haberme apoyado en esto. Los amo a todos. No temo la muerte. Estoy bien, estoy bien. A mis amigos y a mis seres queridos, Miriam, te amo, gracias por estar aquí para mí. (...) Sé que esto es difícil para ustedes, pero vamos a tener que pasar por esto. Sabemos las mentiras que dijeron en la Corte. Sabemos que no es cierto. Quiero que seas fuerte y sigas adelante».

  • 10

Preston Hughes: fue acusado de asesinar a Shandra Charles, una adolescente de 15 años, y a su primera pequeña de tres, Marcell Taylor. Según la ficha policial, la joven Shandra Charles, con apenas un hilo de vida, acusó a Preston Hughes de haberle secuestrado. Las últimas palabras del acusado las utilizó para asegurar que era inocente. Fue ejecutado el 15 de noviembre de 2012. «Mamá, Celeste, por favor, sé que soy inocente y las amo a ambas. Por favor, continúen luchando por mi inocencia, aunque yo me haya ido. John, Cort, Allen, Barbara, Louis y Anna, gracias por ayudarme y por intentar salvar mi vida. Os quiero. Quiero dar a todos mi amor. Jason, gracias por tu amistad. Gracias también a Laura. Los amo a todos ustedes. Adiós. Bien, guarda».

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