Trump, listo para atacar «esta noche»

Soldados estadounidenses y surcoreanos saludan durante la ceremonia de relevo del mando en la base combinada de Seúl. / JUNG Yeon-Je / afp

Rusia recuerda a su aliado norcoreano que «cuando se trata de luchar, el más fuerte y el más sabio es el primero en dar un paso atrás»

MERCEDES GALLEGO

La frase «listos para luchar esta noche» ha sido el lema de las fuerzas estadounidenses destacadas en el Pacífico desde que terminó la Guerra de Corea en 1953 con un armisticio que perpetuó la Guerra Fría. Pero cuando ayer la retuiteó el comandante en jefe el mundo se estremeció.

Desde el martes Donald Trump ha elevado día a día la retórica bélica con Corea del Norte a niveles nunca vistos. Ese día amenazó con desatar «furia y fuego» sobre aquel país si sigue provocando a EE UU con sus pruebas de misiles. Kim Jong-un recogió el guante y puso a la minúscula isla de Guam en la diana. Al día siguiente Trump presumió en Twitter de haber ordenado a su llegada al poder la modernización del arsenal nuclear estadounidense, que, según él, en solo seis meses se ha hecho «más fuerte y más poderoso que nunca». Al horror generalizado que causó su retórica, respondió el jueves que, «si acaso», sus palabras no eran lo suficientemente duras. «Los norcoreanos tiene buenos motivos para estar muy, muy nerviosos», les intimidó. Ayer añadió que «la solución militar ya está lista, los bombarderos cargados y cerrados, en caso de que Corea del Norte actúe imprudentemente». Para dar fe de sus palabras retuiteó las fotos de los B-1B Lancer que había colgado en la red la Comandancia Estadounidense en el Pacífico, con la etiqueta #FightTonight (lucha esta noche). «Esperemos que Kim Jong-un encuentre otro camino», le conminó.

Un grupo de turistas se divierten en la playa de Tumon, en la isla de Guam. / Virgilio VALENCIA / afp

Rusia abrió una ventana al impetuoso líder norcoreano de 33 años, que continúa el despótico legado de su padre y su abuelo. «Cuando se trata de luchar, el más fuerte y el más sabio es el primero en dar un paso atrás», dijo el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov. Trump juega el papel de ser el loco de la partida con el objetivo de amedrentar a su enemigo, pero nadie sabe quién de los dos está más loco.

Diplomacia discreta

Detrás de este ‘pulso de macarras’, existe un camino diplomático que hasta ahora no se conocía. La agencia Associated Press reveló ayer que ambos países llevan meses negociando entre bastidores. Dos diplomáticos encabezan esos esfuerzos: el enviado estadounidense para la zona, Joseph Yun, y el representante de Corea del Norte en la sede neoyorquina de la ONU, Pak Song-il. Sus conversaciones sirvieron en junio para que el estudiante estadounidense Otto Warmbier, de 22 años, fuera trasladado a casa una semana antes de morir. El joven en coma llevaba 17 meses encarcelado en Pyongyang y mostraba claros síntomas de haber sido torturado.

Otros estadounidenses continúan en prisiones de Corea del Norte, como el profesor de la Universidad de Ciencias Tecnológicas de China Tony Kim y un empleado de la misma universidad llamado King Hak Song, detenidos en el aeropuerto de la capital cuando iban a abandonar el país tras participar en labores humanitarias. El régimen les acusa de actividades subversivas para provocar su caída. Un tercer estadounidense que también estaría siendo usando como ficha de negociación es el empresario de 62 años Kim Dong, detenido en octubre de 2015, acusado de robar secretos militares y condenado a diez años de trabajos forzados.

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