Muere el sospechoso de los ataques con paquetes bomba en Austin

Muere el sospechoso de los ataques con paquetes bomba en Austin

Se habría suicidado con uno de los artefactos explosivos que enviaba tras un tiroteo con la Policía. Su caso recordaba al de 'Unabomber', el terrorista que puso en jaque al FBI durante 17 años

Jon Garay
JON GARAY

El supuesto autor de la ola de paquetes bomba que ha sacudido en los últimos días la localidad de Austin, en el estado de Texas, ha muerto durante una operación llevada a cabo por las fuerzas de seguridad este miércoles de madrugada, según fuentes consultadas por varios medios de comunicación.

Las autoridades han dado con el sospechoso a raíz de la información recabada tras la explosión de un artefacto el martes en unas instalaciones de la empresa de mensajería FedEx. Entre las pruebas recabadas figuran imágenes de cámaras de seguridad y rastreos del teléfono móvil, informa el periódico local 'Austin American-Statesman'.

El Departamento de Policía de Austin ha confirmado de madrugada un tiroteo en una autopista de la zona, durante una operación policial. Fuentes consultadas por la cadena NBC han asegurado que el sospechoso está «neutralizado», aparentemente después de que se quitase la vida con uno de sus propios artefactos explosivos.

Esta persona, cuya identidad no ha trascendido, sería la responsable de una cadena de cuatro explosiones que ha sacudido Austin desde el 2 de marzo y que causó dos muertos y cuatro heridos. En estos casos, en la colocación de los artefactos no medió ningún mensajero. El martes, una quinta bomba estalló a primera hora en un centro de reparto de FedEx en Schertz, mientras que se localizó otro artefacto sin explotar en otras instalaciones de la misma empresa en Austin, aunque las autoridades sospechan 'a priori' que ambos incidentes no tienen relación con las primeras cuatro explosiones.

El recuerdo de 'Unabomber'

Theodore Kaczynski. Al lado, el retrato robot difundido por el FBI.
Theodore Kaczynski. Al lado, el retrato robot difundido por el FBI.

Las pautas de actuación de los ataques, sin objetivos definidos ni patrones claros, habían hecho temer a las autoridades estadounidenses que se tratara de otro 'unabomber', el terrorista que tuvo 17 años en jaque al FBI.

Theodore Kaczynski fue -es, ya que vive desde entonces encerrado en prisión de máxima seguridad- un genio de las matemáticas que con 16 años ingresó en la universidad de Harvard. Una prueba de inteligencia había desvelado en su infancia que tenía un cociente intelectual de 167, superior incluso al de Albert Einstein o Stephen Hawking (160). Nacido el 22 de mayo de 1942 en Chicago en el seno de una familia de origen polaco, esa misma inteligencia marcaría su vida. Las autoridades educativas decidieron adelantarle varios cursos, lo que le situó con compañeros varios años mayores que le insultaban y le sometían a pesadas bromas. Una víctima del bullying antes de que se llamara así.

Encerrado en sí mismo y con graves problemas para socializar, en la universidad participó sin saberlo en un experimento de la CIA sobre el control de la personalidad. Consistía, entre otras cosas, en atarle a una silla y, conectado a electrodos que registraban su actividad cerebral, le presionaban psicológicamente para comprobar sus reacciones. Así, durante tres años.

Kaczynski, en 1998.
Kaczynski, en 1998. / Afp

Una vez licenciado en Harvard en 1962 y obtenido el doctorado por la universidad de Michigan, logró una plaza como profesor en la prestigiosa universidad de Berkeley en 1967. Duraría solo dos años. Tras dimitir, se trasladó a casa de sus padres, paso previo para recluirse en una cabaña contruida por él mismo en medio de las montañas de Montana. Viviría sin electricidad ni agua corriente y alimentándose de lo que cazaba y recolectaba.

Protagonista de una serie

'Manhunt: Unabomber'
La figura de Kaczynski ha dado lugar también a una miniserie producida por Discovery Channel. Estrenada en España el pasado mes de diciembre, cuenta con ocho capítulos y ha sido aplaudida por la crítica.

Fue desde allí desde donde comenzaría a mandar los paquetes-bomba que tendrían en jaque al FBI durante casi dos décadas. El primero tuvo lugar en 1978. Su destinatario, un profesor de ingeniería. Sus siguientes ataques tuvieron como objetivo trabajadores de aerolíneas. Incluso pretendió hacer estallar un pequeño artefacto en un avión. Fue así como las autoridades acabaron llamándole 'Unabomb', acrónimo de 'University and Airline Bomber'. Tres personas murieron en sus 16 ataques: un publicitario neoyorquino, el presidente de la Asociación Forestal de California y el propietario de una tienda de computadores. Otras 23 resultaron heridas.

Su hermano, la clave

A lo largo de estas dos décadas, el desconcierto en el FBI fue total. Ni una pista, ni un cabello, ni una huella. Nada. Sus expertos llegaron a pensar incluso que el hombre detrás de aquellos atentados era un mecánico de aviones con escasa formación. Ofrecieron una recompensa de un millón de dólares de la época. En esta tesitura, se apostó por una alternativa inverosímil. Kaczynski había enviado a varios grandes medios de comunicación un manifiesto en el que denunciaba la desastrosa influencia de la tecnología en la sociedad y planteaba como solución la vuelta a la naturaleza, como él había hecho. 'La sociedad industrial y su futuro', se titulaba. De no acceder, continuaría con el envío de los paquetes-bomba. Tras tres meses de intensos debates, tanto 'The New York Times' como 'The Washington Post' decidieron publicarlo el 19 de septiembre de 1995.

La esperanza de los investigadores pasaba por que alguien reconociera al autor por su forma de escribir. Así fue. Quien le reconoció fue su hermano. Finalmente, Kaczynski fue arrestado el 4 de abril de 1996 en aquella cabaña perdida en medio de la nada. En el transcurso del juicio, intentó suicidarse ahorcándose utilizando unos calconcillos que desgarró en tiras como protesta por el intento de sus abogados de presentarle como un perturbado mental. Tras reconocer que era el 'Unabomber' para evitar la pena de muerte, fue condenado a cuatro cadenas perpetuas.

El 'Unabomber' catalán

Los recientes ataques en Estados Unidos no son la única ocasión en la que la figura de Kaczynski ha sido recordada. Ocurrió incluso en España. José Miguel Iglesias Aranda, conocido como el 'Unabomber catalán', colocó en la Ciudad Condal nueve artefactos explosivos entre 1991 y 1996 en oficinas del Inem, bancos y sedes de partidos para mostrar su rechazo al sistema social, tras haber quedado en paro. Iglesias reivindicaba sus atentados en nombre de 'La Rosa de Fuego', una organización anarquista de principios de siglo XX, y de los 'Partisanos del Destino', nombre sacado de una obra del anarquista italiano Enrico Malatesta. Fue condenado a dos años de prisión aunque salió en libertad provisional tras un año.

El juicio no tuvo desperdicio. Solo duró cinco minutos, ya que el acusado aceptó una pena de un año de prisión por delito de incendio y otro año por fabricación de explosivos, después de que el fiscal rebajase su petición inicial, que ascendía a 16 años de cárcel. Argumentó, entre otras cosas, que aunque sus actos crearon alarma social, la peligrosidad fue baja, ya que era «torpe» a la hora de mezclar sustancias explosivas y de colocar los artefactos.

Italia también tuvo su propio 'Unabomber'. Su primer ataque ocurrió en 1992 y todavía no ha sido apresado. Hasta 2006, colocó 32 bombas, siempre en la región de Venecia. No llegó a matar a nadie, pero sus explosivos eran lo suficientemtente potentes para arrancan a la víctima un dedo o un ojo. Además no desdeñaba a los niños. De los 16 heridos que ha causado, tres muy graves fueron menores, con explosivos ocultos en un bote de jabón, un rotulador y una vela de una iglesia. Pero también aparecieron en huevos Kinder y frascos de Nutella. La Policía italiana llegó a falsificar pruebas para inculpar a su único sospechoso, que fue indemnizado con 2,5 millones de euros.

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