¿Por qué Corea del Norte anuncia 'la bomba H' con una actriz vestida de rosa y un volcán?

La veterana actriz norcoreana Ri Chun Hee -con el fondo de la montaña Paektu- en el anuncio de la primera explosión de una bomba H./EL CORREO
La veterana actriz norcoreana Ri Chun Hee -con el fondo de la montaña Paektu- en el anuncio de la primera explosión de una bomba H. / EL CORREO

La dictadura norcoreana siempre recurre a la veterana Ri Chun Hee para anunciar sus ensayos nucleares

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

Informar sobre la detonación de una bomba de hidrógeno que genera la misma temperatura que la que existe en el núcleo del Sol exige un ritual muy específico. O así lo entiende el dictador norcoreano Kim Jong Un, que repite la misma estética cuando quiere anunciar un nuevo paso en su demencial carrera nuclear. Y la puesta en escena no es nada casual. Las claves son una actriz de 74 años, el color rosa y un volcán.

La información sobre la explosión de la 'bomba H' registrada en la madrugada del domingo en Corea del Norte fue facilitada al mundo por la presentadora Ri Chun Hee, una veterana actriz de 74 años que durante décadas ha sido el busto parlante de la única cadena coreana, la Korean Central Television (KCTV). Esta mujer es el principal referente de los coreanos durante décadas a la hora de ver las noticias que la dictadura permite que conozcan.

Pese a la férrea censura que practica el régimen de Pyonyang y al hermetismo que rodea a todas sus políticas internas sí ha trascendido que Ri Chun Hee nació hace 74 años en la miseria y gracias a las ayudas estatales consiguió estudiar arte dramático. Su primera aparición ante las cámaras tuvo lugar en 1971 y enseguida se convirtió en la jefa de informativos de la cadena. El hecho de que haya sobrevivido a las purgas y asesinatos que caracterizan la realidad norcoreana es un indicio de que cuenta con un algún tipo de ascendente en la familia que gobierna Corea del Norte.

Ri Chun Hee en una de las escasas imágenes de su vida privada.
Ri Chun Hee en una de las escasas imágenes de su vida privada.

Ella fue la encargada en 1994 de dar la noticia de la muerte del primer presidente del Corea del Norte Kim Jong Sung, el abuelo del actual dictador y fundador de la dictadura comunista. Lo hizo llorando y visiblemente conmovida. En 2011, cuando se produjo el fallecimiento del sucesor, Kim Jong Il, Ri volvió a ser la encargada de anunciar el fallecimiento del adorado líder -de nuevo con lágrimas en los ojos-. En 2012 se retiró de la televisión pero cuatro años más tarde sería llamada de nuevo por la KCTV. Kim Jong Un le encargó el anunció de que ya se había construido una bomba de hidrógeno. Para revelar que ese dispositivo había sido ensayado y por lo tanto era una amenaza para todos los países de la zona también se acudió a Ri Chun Hee.

El poder del rosa

Los medios asiáticos que siguen el trabajo de la presentadora creen que su expresividad es una de las claves de su éxito. Sonríe de forma disimulada y utiliza un lenguaje no verbal de alegría y éxtasis cuando tiene que narrar los logros de Corea del Norte. Si por el contrario debe informar sobre el mundo occidental se muestra enfadada y arisca, como una madrastra regañando a los niños. Su elección para anunciar la 'bomba H' supone acudir a una cara de confianza y, en cierta forma, a un símbolo de continuidad histórica del proyecto de la dictadura.

El atuendo que escoge cuando debe realizar estos anuncios tiene un significado específico. El lenguaje de los colores de los países asiáticos no tiene nada que ver con el occidental. En oriente, por ejemplo, el blanco es el color del luto y no el negro, como por ejemplo sucede en Europa. El rosa es un color asociado en país como Thailandia a la buena suerte. Pero en Corea tiene un significado muy preciso: es el símbolo de la verdad, de la confianza. El hecho de que la presentadora vista un kimono de ese color revela la intención de remarcar que sus palabras son ciertas. En un mensaje subliminal de que la bomba existe y de que los hechos relatados no son mentira. Es un matiz muy importante en la mentalidad asiática ya que, por ejemplo, el anuncio de que se había conseguido fabricar la 'bomba H' fue considerado falso por muchos analistas occidentales.

Imagen de la cima del monte Paektu.
Imagen de la cima del monte Paektu.

El poder del volcán

Y la elección del decorado tampoco se deja al azar. Rin Chung Hee aparece frente al monte Paektu, la montaña más alta de Corea del Norte y enclavada en la misma frontera con China. En la cima de esta elevación de 2.744 metros hay una caldera volcánica llamada el Lago del Cielo. Paektu es una montaña sagrada en la mitología china y coreana, países en los que vincula a las tradiciones fundacionales del país. Según estas leyendas, los poderes que ayudaron a crear ambos países surgieron del Lago del Cielo.

Utilizar estas referencias geográficas para presentar la 'bomba H' es una forma de asociar el poder actual con las leyendas milenarias del país y por lo tanto de arrogarse una autoridad que se extiende a lo largo de milenios. Y además, revela la intención de hacerlo en un lugar que comparte historia con China, el país que ha tutelado siempre a Corea del Norte y que se ha convertido en la gran potencia de la zona. En un mundo como el oriental, tan pendiente del detalle y los mensajes sutiles, la forma de presentar la 'bomba H' muestra la obsesión de Kim Jong Un por aparecer como un líder absoluto no solo en su país sino en toda la región. Es el atrezzo simbólico de la megalomanía.

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