Europa sigue teniendo fronteras digitales

Un estudio realizado por investigadores de la UPM pone de manifiesto que sistemas de identificación como el DNI electrónico no funcionan cuando se intenta acceder a los servicios de otros países

BLANCA SALVATIERRAMADRID
El DNIe incorpora un chip que acredita la identidad digital de su titular. EFE/
El DNIe incorpora un chip que acredita la identidad digital de su titular. EFE

El año pasado 62.000 personas decidieron marcharse a trabajar fuera de España y se prevé que este año la cifra supere los 70.000. Con esas cifras, no es extraño que un ciudadano español trabaje, por ejemplo, para una empresa alemana y desarrolle su actividad profesional en Francia. No existen obstáculos administrativos para ello y, sin embargo, el grupo de investigación Sistemas Telemáticos para la Sociedad de la Información y el Conocimiento (TSIC), perteneciente a la Escuela Universitaria de Ingenieros Técnicos de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), ha puesto de manifiesto que cuando alguien desea acceder con su DNI electrónico emitido en España a los servicios ofrecidos por la Administración Pública alemana o francesa surgen problemas. Ello se debe a que los sistemas de gestión de identidad no están unificados y, por tanto, no se entienden.

Las tarjetas electrónicas (como el DNIe) están a la orden del día en numerosos estados de la Unión Europea. Con ellas se acredita la identidad de aquellos que intervienen en las comunicaciones a través de Internet, ya que el chip almacena la información del ciudadano. Pese a que físicamente no existen las fronteras en la UE, sí existen barreras a la hora de que las personas accedan telemáticamente a los servicios públicos de un país diferente a aquel en el que fue emitida su identificación electrónica.

Avances "básicos"

Sergio Sánchez García, Ana Gómez Oliva y Emilia Pérez Belleboni son los integrantes del grupo del TSIC que ha realizado la investigación que detalla los impedimentos electrónicos que surgen en el caso de tener que trabajar fuera. El hecho de contar con una credencial única para acceder a servicios tanto públicos como privados parece estar aún lejos. Los avances en este campo son básicos para facilitar la movilidad ciudadana en todos sus aspectos (estudios, trabajo, pensiones, tributos) y la consecución de un verdadero espacio único europeo, explican los investigadores, que califican esta necesidad como un reto de futuro.

El estudio reconoce que existe alguna interoperabilidad en el sector público, pero la identidad digital única aún no se produce cuando se trata del mercado privado. Y no es sólo una cuestión de que las empresas tengan que integrarse en las soluciones de gestión de identidad paneuropeas. Según los investigadores, se trata de un tema poco tratado incluso dentro de las propias fronteras de un país. Las áreas pública y privada apenas están integradas en lo referente a identificación a nivel nacional, lo que augura un futuro incierto a la hora de construir un camino europeo común. El TSIC cataloga de poco probable que se adopten soluciones de identificación y autenticación a corto plazo y alerta sobre la necesidad de abordar ese cambio tecnológico y social.

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