
Javier Agüera era menor de edad cuando fundó Geeksphone. Estudiaba instituto cuando sacó al mercado el primer teléfono de Europa que utilizaba Android. Lo hizo junto a Rodrigo Silva-Ramos, su socio en una aventura empresarial que en 2013 cumple cuatro años.
En este tiempo han sacado a la venta dos ‘smartphone’, y han colocado «miles» de cada uno. Lejos de las cifras de las grandes compañías, como Samsung o Sony, pero suficientes. «Es un mercado muy amplio y saturado. Quedarse con un porcentaje, aunque sea pequeño, vale», dice Agüera. El pasado martes 22 de enero anunciaron su último proyecto: se han aliado con Telefónica Digital y la Fundación Mozilla (responsable de Firefox, el tercer navegador web más usado del mundo) para fabricar dos teléfonos –‘Keon’ y ‘Peak’–. Son los que usarán los primeros desarrolladores de aplicaciones para Firefox OS, una nueva plataforma móvil que quiere competir con las grandes: iOS, Android y Windows Phone.
Su primera idea fue montar una cadena de tiendas especializadas en móviles Android. Aunque la descartaron rápido. Por aquel entonces (2009) solo había un ‘smartphone’ con este sistema operativo en el mercado –el ‘Dream’ de HTC– y vieron una oportunidad de negocio en crear su propio dispositivo. Lo llamaron ‘Geeksphone One’ y salió a la venta en 2010. «Empezamos de cero», dice el joven empresario. «Sin relación con ninguna operadora, solo con el usuario final».
«Nos interesa mucho la idea de la libertad», dice Silva-Ramos. «Y de que el usuario tenga control total sobre su dispositivo, que para algo es suyo». Geeksphone se ha especializado en ofrecer un teléfono más ‘libre’ que el del resto de competidores. Un ‘smartphone’ destinado a los usuarios avanzados, aquellos que disfrutan ‘cacharreando’. El primer terminal de la empresa madrileña no era el más potente del mercado, pero sí el que ofrecía más facilidades para experimentar (la garantía no se pierde por hacerlo). Su apuesta, desde el principio, fue por no vincular su terminal al contrato con ninguna compañía telefónica, y venderlo ‘sin ataduras’ desde su propia tienda en internet.
Comunicación abierta
Como parte de su filosofía, desgranaron en un blog el proceso de creación de su primer teléfono. Los problemas con los fabricantes de componentes, los imprevistos, los cambios de última hora, la logística y también los progresos.
A su alrededor se formó una comunidad de entusiastas de la tecnología en general, y del proyecto en particular. «Nuestros foros tienen más de 25.000 usuarios», presume Silva-Ramos. «Son muy activos». Los propios socios y empleados de la compañía participan en ellos a diario. «Queremos ser una marca cercana, que se comunica con el usuario de tú a tú», sentencia. Uno de sus principales valores es un soporte técnico muy personalizado, casi familiar.
Hasta el acuerdo anunciado el pasado martes 22, Geeksphone solo había llegado a un acuerdo comercial con la operadora móvil virtual Pepephone. Ésta vendía el teléfono y lo asociaba a una tarifa especial, sin añadir ninguna restricción.
Modelos y expectativas
Después de casi 20 meses desde el lanzamiento de su segundo teléfono –el Geeksphone Zero–, el citado anuncio aleja a la marca del sistema Android, con el que nació. Silva-Ramos ha defendido la apuesta por el nuevo sistema operativo, en los foros de discusión online de la compañía, como la opción que más se ajusta a los valores de la empresa. «Pienso que nuestro papel pasa aquí por escuchar, pero también ofrecer lo que creemos que será el futuro cercano», afirmaba ante las críticas de usuarios por el cambio.
El de la telefonía móvil es un mundo de secretos, filtraciones y anuncios que van desgranando las novedades. Y la startup española ha aprendido que es mejor no anticipar nada hasta que no esté confirmado. Se rumorearon al menos dos fechas para el lanzamiento del Geeksphone Two –la primera a mediados del año pasado– y todavía no ha salido, ni se espera que lo haga pronto. Keon y Peak, son su nueva apuesta.
Aunque los dos primeros terminales de la compañía ya se vendieron por todo el mundo, los dos últimos pueden ser la catapulta que permita a Geeksphone, la startup madrileña que compite en un mundo de gigantes, jugar en la liga internacional.

