
Más de la mitad de la población vive en ciudades. Y se espera que vaya a más. La calidad de vida de miles de millones de personas dependerá de su capacidad de adaptarse y de innovar. De ofrecer mejores servicios y oportunidades a sus habitantes. De ser más limpias, más cómodas, más verdes y más inteligentes. Muchas tecnologías de la urbe del mañana ya existen. Algunas se desarrollan en España. Uno de los foros más importantes sobre el futuro de las ciudades, el Smart City Expo 2012, se celebra en Barcelona entre el 13 y el 15 de noviembre.
Alumbrado automático
¿Cuántas farolas, semáforos y carteles luminosos pasan noches enteras encendidos sin que alumbrar ni informar a nadie? El uso de tecnología LED junto a sensores de presencia permite que se enciendan sólo cuando son imprescindibles, e incluso ajustar su intensidad a las necesidades del momento. La empresa vasca LUIX ya ha instalado sistemas similares en siete municipios del País Vasco y Navarra.
Edificios sostenibles
«Los edificios consumen el 40 por ciento de la energía del mundo», afirma Luis Dueñas, de Siemens España. Casi toda en iluminación, calefacción y refrigeración. Además de la tecnología de aislamiento, hay sistemas inteligentes que son capaces de regular tanto la temperatura como la luz de viviendas, oficinas y fábricas. Y aprender. Mediante aerogeneradores, termorregulación a través del suelo y cristales solares —como los que comercializa Onyx y están instalados en el centro Genyo de Granada—, el consumo se puede reducir hasta cero. En España ya hay un edificio no experimental, la sede de Acciona Solar, en Navarra, de estas características.
Red eléctrica inteligente
La mayor parte de la energía que se produce y no se consume al momento, se pierde. Un mayor intercambio de información entre todos los nodos de la red eléctrica puede ayudar a que esta llegue a donde haga falta, sólo cuando se necesita. Tecnalia construye un centro de investigación y experimentación sobre ‘Smart Grids’ que estará operativo en 2015.
Energía móvil
Las baterías de los coches —especialmente los eléctricos— permiten acumular el excedente de energía que se produce, e introducirla en el sistema en el momento en que se necesita. Una tecnología así permitiría exprimir al máximo las fuentes renovables, y reducir el trabajo de las centrales de combustibles fósiles. Algunas marcas de automóviles como Toyota y Nissan ya diseñan sus vehículos con esta capacidad.
Electrolineras, ferrolineras y fotolineras
Los coches eléctricos son sinónimos de aire limpio y de una ciudad menos ruidosa. Pero su llegada en masa hace imprescindible la instalación de miles de puntos de abastecimiento energético. De momento no se pueden recargar en pocos segundos, como los vehículos convencionales. FCC y Siemens trabajan en conjunto para desplegar ‘electrolineras’ a gran escala cuando sea necesario. Otras empresas como la venezolana Sendekia apuestan por ‘fotolineras’: puntos de recarga de baterías alimentados por placas solares. En una estación de tren ‘María Zambrano’ de Málaga hay instalada una ferrolinera, que aprovecha la energía del frenado de los trenes con el mismo propósito.
Aparcamientos en red
Plazas de aparcamiento que pueden saber cuándo están libres, y actualizar su estado para que cualquiera pueda encontrarlas gracias a su Smartphone. La empresa catalana Urbiotica ya ha instalado un sistema así en Niza (Francia).
Jardines que se riegan solos
El riego de parques y jardines se puede automatizar con la instalación de sensores de humedad y temperatura. Para que solo rieguen cuando es necesario. Los mismos aparatos pueden, además, avisar de posibles enfermedades en las plantas, y cómo resolverlos. Ahorro en agua y mantenimiento.
Recogida inteligente de residuos
Urbiotica ha instalado en Sant Cugat del Vallés un sistema que diseña rutas para que los camiones de la basura sólo recojan los contenedores que están llenos —o casi—. Así consiguen que se ahorre en combustible y viajes, además de reducir la contaminación acústica de la ciudad.
Patrullas dinámicas de la policía
Memphis (EE.UU.) ha reducido un 30 por ciento sus tasas de delincuencia grave gracias a un sistema de IBM que geolocaliza los crímenes que se cometen en la ciudad, y diseña las rutas más eficientes para los cuerpos de seguridad.
Participación ciudadana
Las nuevas tecnologías permiten implicar al ciudadano en la gestión de su ciudad. Con sistemas para denunciar problemas de mobiliario público a través del teléfono móvil. U otros más elaborados que promuevan el ahorro y la actitud cívica. En la ciudad estadounidense de Dubuque se mide el consumo de agua y electricidad de cada hogar, y se compara otras viviendas de características similares. Todos pueden ver su propio desempeño, y qué tal lo hacen comparado con otros. Los más aplicados reciben puntos que pueden canjear por productos en los comercios locales.

