El tripartito jarrero duplicará la partida de las ayudas a la rehabilitación del Casco Histórico

El tripartito jarrero duplicará la partida de las ayudas a la rehabilitación del Casco Histórico

Rivado sostiene que con esta medida se pretende atender las solicitudes recibidas, en aumento desde la revisión de la norma

ROBERTO RIVERA

La cúpula del Ayuntamiento de Haro anuncia formalmente la inminente tramitación de una nueva modificación presupuestaria que permitirá duplicar, avanzaron en rueda de prensa la alcaldesa de la ciudad y el responsable del área de Obras y Urbanismo, la cuantía que se reserva a día de hoy en el documento económico para la concesión de subvenciones a la rehabilitación de los inmuebles localizados dentro del Casco Antiguo, o amparados por algún nivel de protección.

Se trata de una medida que llega a dos meses del cierre del ejercicio en curso pero que, siempre de acuerdo con la información facilitada por los munícipes en su encuentro con los medios, responde al sustancial incremento advertido, apuntaban Laura Rivado y Javier Redondo, en el listado de peticiones tramitadas por los propietarios de edificios sujetos a los beneficios de esta ordenanza local a lo largo de este año.

Alcaldesa y primer teniente de alcalde reconocían sentirse por ello «muy satisfechos» del cambio que experimenta este escenario al considerar que este repunte en las intervenciones que se proyectan en el centro histórico del municipio responden «a la medida que se adoptó en su día y que ha acabado dando buenos resultados».

Hacía referencia la mandataria socialista a la modificación introducida, allá en el mes de marzo, dentro de la redacción de la ordenanza municipal, en un esfuerzo por «beneficiar la recuperación de este espacio y, sobre todo, por conseguir que pudiesen acogerse más edificios a esa partida».

A tenor de las cifras facilitadas en el transcurso de la rueda de prensa, el cambio resulta realmente llamativo. A lo largo de los últimos años, aseguraba repasando los datos estadísticos de la anterior legislatura, «la mayor parte de la cuantía consignada para la concesión de estas ayudas quedaba desierta, y la cantidad global otorgada no llegaba a los 3.000 euros», en buena medida, interpretaba Rivado, a causa de «las restricciones que se imponían en la propia ordenanza», el motivo por el que se decidió revisar las condiciones establecidas en la norma.

Los cambios que se introdujeron meses atrás en su redacción ampliaban el abanico de actuaciones susceptibles de bonificación municipal al incluir en esa relación el arreglo de fachadas, medianeras y otros laterales constructivos, además de otras intervenciones no recogidas hasta ese momento.

La convocatoria de las subvenciones se abrió, de esa manera y durante el presente ejercicio, a inmuebles con una antigüedad superior a los quince años cuyo estado aconsejase una intervención rehabilitadora, dejando claros los nuevos requisitos que para poder beneficiarse de estos fondos los edificios debían presentar unas condiciones mínimas de habitabilidad.

Incremento de la aportación

Hubo, no obstante, apuntes mucho más significativos y relevantes. Por ejemplo. El máximo de la cuantía que podría ser otorgada a los peticionarios pasó de 3.000 a 6.000 euros. Y se rebajó, al mismo tiempo, el alcance mínimo de la inversión que se situaba, inicialmente, en los 4.500 euros para rebajarse en última instancia a los 2.000.

Se trataba, recordaban los munícipes, de «priorizar intervenciones en fachadas y tejados» incluyendo, paralelamente, la entrega de subvenciones específicas para la mejora de las condiciones de habitabilidad incorporando ascensores, eliminando barreras arquitectónicas, facilitando la instalaciones de extractores o ventilación mecánica, tanto en viviendas como en locales comerciales que no podrían ser objeto de otro tratamiento de rehabilitación, así como para la ejecución de obras encaminadas a la revitalización del tejido comercial del Casco Antiguo.

Aunque nada haya ayudado tanto al aumento en la concesión de estas ayudas de ámbito local como el hecho de que también se haya incorporado dentro del cupo de potenciales beneficiarios de las mismas a los promotores de edificios de nueva construcción que sustituyan a los inmuebles que se encuentren en situación de ruina, incidieron uno y otro en su exposición.

Resultando más atractivas para los interesados, los responsables de la Corporación riojalteña aseguran haberse visto «obligados» a plantear la modificación presupuestaria para poder elevar de 15.000 a 30.000 euros el cupo del que dispone el Ejecutivo jarrero para poder responder «a la gran cantidad de solicitudes recibidas» en los últimos meses y esperan disponer de las ayudas a la rehabilitación para la ejecución de sus proyectos.

«Nos hemos quedado cortos y las personas han respondido a los cambios introducidos, por lo que vamos a dar respuesta a todas sus demandas», apuntaba la alcaldesa, convencida de que con esta ampliación de la partida incluida en Presupuestos sería suficiente como para cubrir las necesidades advertidas por los técnicos de la Unidad de Obras.

Javier Redondo ponía punto final a la rueda de prensa defendiendo que «el Casco Histórico se puede proteger e impulsar de muchas maneras, y esta es una de ellas», defendió antes de recordar las actuaciones que, en su opinión, refrendan su compromiso con la zona como la rehabilitación del Mercado Municipal o la construcción de un nuevo párking en Santiago, «entre otras muchas actuaciones».

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