El tripartito jarrero concede quince días más para completar la reforma de la Paz

Aspecto que mostraba la Plaza de la Paz en la mañana de ayer; la reubanización que se realiza en ella debería quedar completada el próximo martes, día 15./ R. SOLANO
Aspecto que mostraba la Plaza de la Paz en la mañana de ayer; la reubanización que se realiza en ella debería quedar completada el próximo martes, día 15. / R. SOLANO

Esta nueva prórroga se suma a las dos que ya fueron concedidas a la empresa adjudicataria, una por dos meses yotra por un mes más, yal parón de las obras

Roberto Rivera
ROBERTO RIVERA

Tercera y última. La cúpula del Consistorio jarrero amplía, a petición de la empresa Calidad, Organización y Vivienda (QODA), el plazo de ejecución de las obras que se llevan a cabo desde finales del mes de noviembre de 2017 en la Plaza de la Paz. Pero advierte a la adjudicataria de los trabajos que «no se concederán nuevas prórrogas y que ésta «no supondrá, en ningún caso, la revisión de precios del contrato».

Se fija, pues, una fecha definitiva para la entrega de la obra, objeto de críticas generalizadas por parte de vecinos y comerciantes del casco histórico desde principios de año. Para este próximo martes, 15 de mayo, deben estar realizadas todas las tareas previstas en el proyecto. No debería pasar, se desprende del acuerdo adoptado por el tripartito en junta de gobierno, ni un día más.

Es lo que se recoge en el libro de actas. Y lo que espera una ciudad que ha asistido a una intervención urbanística envuelta, primero en el desconcierto y la desinformación, y después en la polémica, provocando la movilización social de ACCIRA al cierre de las Navidades.

El tiempo que ha transcurrido desde que se iniciaran las tareas hasta ahora, medio año, ayuda a entender la desesperación de los directamente afectados y hasta de la población, que ha visto cómo el corazón de la localidad jarrera ha permanecido completamente levantado, durante periodos tan señalados para la hostelería y el turismo como el Puente de la Inmaculada y la Constitución, las vacaciones de Navidad, los Carnavales, la Semana Santa y, hace apenas unos días, el Puente del Primero de Mayo.

De concluirse para esa fecha la reurbanización de la Paz, se habrán invertido, curiosamente, seis meses en la realización de un proyecto que debía completarse en tan sólo dos. Más concretamente entre octubre y noviembre, según la programación prevista por el área de Urbanismo que pretendía, de esa manera, ocupar la plaza mayor después de las fiestas de la Vega en septiembre y antes de la llegada del Puente de la Inmaculada y la Constitución, a principios de diciembre.

No fue así. El proceso de licitación se vio sacudido porque la empresa a la que se adjudicó el contrato en primera instancia no cumplía con los requisitos que se exigían en el pliego, y el inicio de las obras se retrasó hasta la tercera semana de noviembre, dos meses después de lo inicialmente previsto.

Y con un problema añadido. Después de proceder a la renovación de las redes de suministro de agua de boca, sustituyendo las canalizaciones de fibrocemento por otras de forja con las que se pretendía eliminar las fugas en la red, se afrontó el levantamiento del solado porque la propuesta técnica diseñada por el Concejo optaba por igualar la cota del carril de circulación, tanto el que desciende desde Sánchez del Río por el arco del Consistorio, como el que comunica Navarra con la Vega.

Ahí es donde surgió el primer 'chispazo'. Las obras fueron paralizadas al advertirse que se había producido un error en las 'mediciones' del proyecto. Es decir. A la hora de consignar el listado de materiales que se utilizarían en la urbanización de su superficie, se detectó la ausencia de unas baldosas de granito rosa, obligando a aprobar a la carrera un modificado de proyecto y a ampliar, consecuentemente, el presupuesto inicial en un 10%.

El segundo revés se produjo como consecuencia de los problemas que la empresa encontraba para disponer de las baldosas de granito rosa señaladas en el documento, una vez corregido. Tardaron en llegar con enorme retraso, a finales del mes de marzo. Y, con ello, a la ampliación del plazo de ejecución en dos meses que el Consistorio justificó por el error en la redacción del proyecto, se sumó una segunda prórroga de otro mes más, solicitada por la empresa y aceptada por los munícipes.

La tercera se concede ahora, en teoría por quince días, aunque hay quienes apuntan a que la entrega de la obra se producirá con retraso y será objeto de más críticas por el acabado final, perseguido también en este caso por las críticas del vecindario que espera, al menos, su fin.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos