Santa Lucía se pone en marcha

Santa Lucía se pone en marcha

La organización de las fiestas del barrio abre el plazo de inscripción para la comida de vecindad que centrala oferta del sábado

ROBERTO RIVERA

El vecindario de Santa Lucía, y el afincado en las manzanas que se agrupan sobre el ajedrezado de Magdalena, Juan Carlos I y Cela, con todos sus ramales, empieza a calentar motores porque intuye que se le vienen encima las fiestas del barrio por cuarto curso año consecutivo.

Quiso en su día que por el local de María José Campino, el Karma Café, saliese a colación aquel tiempo en el que por los barrios de la ciudad, cuando tenía más calor y los jarreros se estrechaban sobre el corazón del Casco Histórico, asomando apenas la mirada a la Plaza de la Paz, el Arrabal y la Calle de la Vega, se celebraban fiestas para aportar algo de alegría donde había más bien penuria; y que al personal de la charla le diese por plantearse el reto de recuperar la que se celebraba curiosamente allí, en plena Calle de Santa Lucía.

«Había quienes recordaban cómo se procesionaba entonces la imagen de la santa, como se hacía también en otras zonas con San Bernardo. Y a alguien se le ocurrió sugerir por qué no volvíamos a hacerlo de nuevo», refresca aquel día de la memoria María José que, de primeras, se cargó con el mochuelo al hombro casi en solitario para ir abriendo brecha.

Las cosas, ciertamente, han cambiado con el paso del tiempo y lo han hecho, además, a mejor «porque se ha ido aprendiendo de las experiencia que hemos ido teniendo en las tres ediciones previas». Hasta tal punto que lo que surgió de la nada lo organiza, a día de hoy, una asociación legalmente constituida que cuenta con el respaldo de «una veintena de colaboradores».

Entre ellos su madre Julia López-Davalillo, que se lió la manta a la cabeza con ella desde el principio, y se encarga junto a sus tías Susana López-Davalillo y Conchi Rioja de preparar el ‘rancho’ para la comida que centra la programación del ciclo y volverá a reunir este próximo sábado, día 16, a cerca de doscientos comensales al resguardo de la que se conoce como ‘la lonja de los chinos’, después de haber albergado en su superficie un enorme bazar.

El plazo para la reserva de plato ya está abierto. Puede realizarse en el propio Karma Café, donde los interesados deberán depositar un donativo de tres euros, asegurándose de esa manera un menú que trata de simplicar el proceso de elaboración sin perder por ello atracción entre el personal de mesa.

«El primer año hicimos caparrones, y los dos siguientes garbanzos. Pero la labor en uno y otro caso se complicaba en exceso y este año hemos optado por preparar», anoten bien porque se trata de una propuesta más que apetecible, «caldo con entremeses de embutido y morcilla de primero, caldereta de carne con patatas y ensalada de segundo, y postres caseros» para cerrar el servicio. Tal cual.

Las fiestas dan, no obstante, mucho más de sí. Fudamentalmente porque han ido creciendo, si no en la agenda, que volverá a ajustarse un año más a todo el fin de semana que está a punto de llegar, el que va del viernes 15 al domingo 17, sí en índice de afluencia a los actos previstos y en estructura.

Progresivo crecimiento

«Ya no estoy sola con mi círculo personal más próximo, como sucedía al principio, y se puede delegar, por tanto, en otros miembros del equipo que realizan un gran trabajo», agradece públicamente María José Campino que afronta ya el tramo final para el disfrute de un calendario que vuelve a girar en torno a los más pequeños.

Ha crecido todo. También la financiación de las fiestas que corre a cargo de las aportaciones realizadas por los cerca de cuarenta patrocinadores que han creído en su historia. Porque ésta continúa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos