La reordenación de los aparcamientos en Fernández Ollero acaba tomando forma

La reordenación de los aparcamientos en Fernández Ollero acaba tomando forma

La Administración local invierte más de 3.000 euros en la ampliaciónde su cupo de plazas de estacionamiento;la vía pasa a disponer de 56

EL CORREO

Fernández Ollero entra en una nueva fase al tomar finalmente cuerpo la reordenación de los aparcamientos localizados en el tramo de la arteria que delimitan las intersecciones con las calles Severo Ochoa, al Sur, y García Lorca, al Norte. Los trabajos de señalización, que se iniciaron el 27 de diciembre con el marcaje de las plazas afectadas por esta medida, hasta ahora en línea, a partir de hoy probablemente en bateria y marcha atrás, se completaron a lo largo de la mañana de ayer, después del aplazamiento asumido en principio por las adversas condiciones climáticas que se dieron a final del pasado año y, en última instancia, por la celebración de las fiestas navideñas.

La actuación, venía a confirmar la Administración local a través de su gabinete de prensa, ha sido abordada en dos frentes. Por un lado, se han llevado a cabo labores de mejora en la señalización de la zona, tanto vertical como horizontal, con un coste aproximado de 570 euros y encargándose de su ejecución la empresa Señalización Lacroix. Por otro, ha sido la firma Goyo Señalizaciones la que ha procedido a la redistribución de los estacionamientos, actuación que fue presupuestada por encima de los 2.500 euros.

«Una vez finalizados los trabajos, la Calle Julián Fernández Ollero contará con cincuenta y seis aparcamientos», anuncia el comunicado oficial del Consistorio jarrero que se remite a la existencia de un informe técnico emitido por la Jefatura de Policía para justificar estos cambios. De acuerdo con su contenido, se perseguiría con ello «reducir la velocidad en la zona, ganar más plazas de estacionamiento y aumentar la seguridad».

Siempre de acuerdo con la información facilitada desde la Administración local, «esta vía contaba con unas veinte plazas que se van a aumentar a casi sesenta».

Se confirma, saliendo de esa manera al paso de las informaciones que aluden a la posibilidad de que ese tramo de calle pueda integrarse en el plano de la ‘zona azul’ (estacionamiento regulado mediante pago) que se trata de «espacios libres y gratuitos. Actualmente», recuerda la nota de prensa, «los aparcamientos se realizaban en línea y, pese a que una parte de la vía seguirá igual, el resto pasarán a ser en batería y marcha atrás», entendiendo que «no existirán problemas, ya que se trata de una calle muy ancha, con aceras grandes y donde vehículos y peatones van a disponer de espacio suficiente» para sus respectivos movimientos.

El equipo municipal de gobierno está convencido de que se va a «aumentar la seguridad en una zona en la que se ha detectado que los vehículos pasan, en ocasiones, a una velocidad excesivamente alta» y asegura que «se han mantenido conversaciones con los establecimientos de la zona para atender sus necesidades, como pueden ser los espacios de carga y descarga», habilitando además plazas específicas para personas con movilidad reducida.

Pero aún así, y como ya ocurriera cuando se aplicó en la Avenida de La Rioja, donde el Concejo se ha comprometido a revocar los cambios introducidos ante la presión de los afectados, lo cierto es que la medida ha encontrado la reacción crítica de muchos de los vecinos de la calle que cuestionan los beneficios defendidos por el tripartito y advierten muchos más perjuicios aún.

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