Las piscinas públicas registraron 1.300 usuarios menos durante el ciclo estival

Las piscinas públicas registraron 1.300 usuarios menos durante el ciclo estival

La Administración local apunta al incremento en el número de abonados, cien más que en el curso pasado, para compensar la merma en el registro

ROBERTO RIVERA

Reingeniería estadística o la clara evidencia de que existen dos formas de calibrar el contenido de una botella, que para unos está medio vacía y para otros medio llena. Analicen los datos facilitados formalmente desde la cúpula del Ayuntamiento de Haro mediante comunicado de prensa y saquen sus propias conclusiones.

De acuerdo con los registros que maneja el Consistorio jarrero, durante la temporada de verano «aumentó el número de abonados a las instalaciones deportivas» que engloban, básicamente, las piscinas de El Mazo y El Ferial, tras constatar que, según apuntan los datos facilitados por Ferrovial, responsable de la gestión de los complejos acuáticos mediante concesión del servicio, entre junio y agosto fueron 1.955 las personas que se acogieron a esta opción de acceso.

«La cifra», destaca oficialmente el Concejo, «supone un incremento de 100 personas con respecto al mismo periodo del año anterior», recordando que en este apartado estadístico se contabilizaba a los usuarios que, durante los meses de junio, julio y agosto, decidieron sacarse algún tipo de abono en las distintas modalidades que se ofertan (gimnasio, piscina climatizada, piscina de El Ferial o todas en conjunto).

Durante el curso pasado, en ese mismo periodo de tiempo que resume los datos correspondientes a la campaña estival, los abonos formalizados fueron 1.855, un dato que la Administración jarrera presenta en grandes titulares aún reconociendo, no obstante, que «contrasta con el descenso de accesos a las instalaciones durante ese mismo período».

He ahí la otra perspectiva del registro estadístico. Porque, tal y como se reconoce en la misma nota de prensa, «si se comparan los datos» de uno y otro ejercicio, se advierte con absoluta claridad matemática que «los usuarios entre junio y agosto de 2016 fueron 53.652, frente a los 52.347 de 2017».

Se confirma, en fin, que se ha producido un considerable descenso, en concreto de 1.305 usuarios, entre uno y otro año.

Se trata de un comportamiento que, «desde el equipo de gobierno, se achaca principalmente al mal tiempo que hemos tenido durante muchos días en verano y que ha hecho que las personas que querían acudir a las piscinas descubiertas no pudiesen hacerlo, pese a haberse incrementado la compra de los abonos».

Es la particular lectura que hacen los responsables de la Administración jarrera y que hacen pública a través de su comunicación oficial en la que hacen referencia a un segundo apunte de carácter estrictamente numérico al que otorgan valor en positivo, igualmente.

Se trata del que resume, en términos globales, el número de horas que se han invertido y dedicado a las actividades ofertadas por el concesionario de las instalaciones.

De acuerdo con los registros que obran en poder del Ayuntamiento, «se han incrementado durante este período. Y es que, frente a las 450 horas en cursos que se llevaron a cabo de junio a agosto de 2016, este año, se ha pasado a 550», apuntan fuentes de la Corporación riojalteña. Es un dato que, en opinión del Ejecutivo local pone de manifiesto «un interés por parte de los usuarios para que la oferta se mantenga, aún en época estival», aún realizándose a cubierto en el complejo de las piscinas climatizadas.

La presentación de estas estadísticas e interpretaciones se acompaña del anuncio que avanza la publicación de «los datos concretos, tras la reestructuración de horarios en invierno que permitió que se abran las instalaciones deportivas en horario continuado entre semana, frente al cierre por las tardes, los sábados y domingos» de las instalaciones de El Mazo.

Esos son los datos.

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